Aída Trujillo

junio 24, 2010

Publicaciones en el periódico El Nacional de República Dominicana, El mejor amigo del hombre

Esto lo escribí anteayer para que saliese publicado hoy.  Y hoy, día de San Juan, se me ha muerto, en los brazos, mi mejor amigo, mi perrito Craken… (No es un error… yo le cambié la K por la C)

 24 Junio 2010, 12:41 PM

Vivencias cotidianas  de allí y aquí

El mejor amigo del hombre

Escrito por: Aida Trujillo (mailto:https://aidatrujillo.wordpress.com/)

Ya he tenido la ocasión de mencionar, en esta columna, a mi perro querido, Kraken.  Hoy he sentido la necesidad de volver a hacerlo, quizás por última vez.  El pobrecito está muy malito.  ¿Diagnóstico?  Su avanzada edad con las secuelas que eso puede conllevar.

Craken 2009, Madrid

Craken 2009, Madrid

Kraken cumplió quince años en el pasado mes de enero.  Si multiplicamos esta cifra por la que corresponde a los canes obtendremos su edad real.  Es un centenario que, hasta hace poco, estuvo bien conservado aunque se volvió más refunfuñón que nunca.  El olfato nunca lo perdió y, cada vez que cocinaba algo, él se acercaba a mí para ver “si le caía alguna cosa”.

Durante toda su vida, mi perrito ha sido uno de los seres que más me ha querido.

Su amor ha sido incondicional, contrariamente al de muchas personas.  Ha llenado mi casa con su presencia, su alegría y también con su rebeldía.  Siempre tuvo mucho carácter y ha sido muy independiente.  Él siempre se conformó con una comida, un paseo y mucho amor.  Pero cuando creía que llevaba “razón” era difícil doblegarle.  Me he reído mucho observando su canina cabezonería.

Aunque pueda parecer que exagero, el que tenga animales en casa sabrá de lo que estoy hablando.

Nicolás, mi hijo, con el perrito

Nicolás, mi hijo, con el perrito

Kraken siempre ha sido una entidad importante en mi hogar, para mis hijos y para mí.  Su nombre corresponde al de un fiero y temible monstruo marino, la mascota del dios Poseidón.  Esto ha sido, en no pocas ocasiones, motivo de risotadas, teniendo en cuenta que él es un schnauzer de tamaño miniatura, de color “sal y pimienta”.

Él me ha acompañado durante mi estancia de ya casi diez meses en el país.  Sin su compañía no sé qué habría hecho cuando me he quedado a oscuras y a solas en mi casita de Juan Dolio.

Para mí es triste hablar de su idiosincrasia en tiempo pasado.  Pero es que ya el pobre la ha perdido y parece extraviado, divagando en a saber qué otro mundo.  No creo que supere esto y quería compartir mi tristeza.  Se puede llegar a querer mucho a un animalito.

Por eso no puedo entender que haya gente que les maltrate…

Pero, lo más triste de todo es que, en muchas ocasiones, me he tenido que afirmar y preguntar al mismo tiempo que “si se maltrata a las personas, ¿cómo no se va a actuar así con los animales?”

Quiero hoy rendir homenaje a mi perro y a todos los que, como él, han sido, o son, motivo de alegría en algún hogar.  Y recordar, junto a ustedes, que el amor, incluso el de los animales, es el que mueve el mundo.  Por lo menos en el sentido en el que deseamos que se mueva.

junio 23, 2010

Publicaciones en el periódico El Nacional de República Dominicana, Feria de San Isidro en Madrid

13 Mayo 2010, 11:12 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo (mailto:www.aidatrujillo.wordpress.com/)

Fiestas de San Isidro Labrador en Madrid

San Isidro el Labrador

San Isidro el Labrador

El 15 de mayo se celebra en Madrid la fiesta en honor a San Isidro Labrador, patrono de la ciudad.  Nacido en el año 1082, destacó por su ardiente amor hacia la villa que le vio nacer y por su devoción a la Santísima Virgen. Sus asombrosos milagros, más de 400, fueron contemplados en el proceso de su canonización. Sus conteporáneos le veneraron por su caridad sin límites, junto a su esposa Santa María de la Cabeza.  Este matrimonio se fundió en su mutuo amor, como pocos.  De su unión nació un hijo, Illán, que también alcanzó la santidad y que fue causa de uno de los más asombrosos milagros de los dos santos.  Isidro y María le resucitaron tras haberse caído en un profundo pozo.

San Isidro murió el 30 de noviembre de 1172 y fue inhumado en su parroquia, el cementerio de San Andrés.  En 1212 fue descubierto su cuerpo incorrupto.  Desde entonces es el patrón de Madrid.  Beatificado por el Papa Paulo V en el año1619, se estableció la celebración de su fiesta  para el 15 de mayo.  Gregorio XV le canonizó en el año 1622.  El Papa Juan XXIII extendió su  patronazgo a los agricultores y campesinos españoles por medio de la Bula “Agri Culturam” (año 1960).

Esta semana, la de su conmemoración, Madrid se viste de fiesta. Se pueden ver a hombres, mujeres y niños ataviados con el característico traje de los antiguos oriundos de la urbe. En distintos lugares de la ciudad se montan las típicas “verbenas”. Y, hoy en día, la máxima expectativa está fijada en la celebración de varias corridas de toros.

Sin embargo, y como relata Diego Lechuga en su libro, “San Isidro: 50 corridas 50”, Madrid  nunca celebraba, como ahora, la fiesta taurina sino que se centraba en las “verbenas” y la música al aire libre. Los toros se reservaban para agasajar a visitantes ilustres o con motivo del nacimiento de algún príncipe, pero jamás para honrar al santo labrador.  Hoy en día la Feria de San Isidro se ha convertido en una de las más importantes, por no decir en la más relevante, del mundo de la tauromaquia.

En 1946 el asesor jurídico, Livinio Stuick, tomó las riendas de la empresa Jardón que era la encargada de organizar los festejos taurinos en Madrid.  Aquel joven fue el que ideó y decidió celebrarlos en torno a San Isidro.  Aunque sabía que no existía tradición taurina durante esas fiestas, su ambición le llevó a hacer un estudio del público madrileño y a analizar sus fechas de esparcimiento. Y fue así como, por su afán de lucro, surgió la feria que este año cumple su sesenta y tres aniversario.

El 15 de mayo de 1947 se celebró la primera corrida de toros durante el agasajo al patrón de la ciudad. Es muy probable que su inventor nunca imaginase a la dimensión, tanto económica como artística, a la que iba a llegar con el tiempo su idea.

En Madrid, desde el principio, se celebra una romería en torno a la ermita erigida en honor de su patrón, junto al Río Manzanares. Cada 15 de mayo es costumbre reunirse allí para comer en su famosa pradera, La Pradera de San Isidro. También es típico bailar un “chotis” vestido de “chulapo” y saborear las tradicionales “rosquillas tontas” que se venden en los puestos de la feria. ¡De Madrid al Cielo!

La Pradera de San Isidro

La Pradera de San Isidro

junio 20, 2010

Primera presentación de “A la sombra de mi abuelo”, julio 2008, artículo en el periódico El Caribe

El 18 de julio de 2008 se hizo la presentación de mi libro, “A la sombra de mi abuelo”, en el Hotel V Centenario de Santo Domingo.

Asimismo se celebró una rueda de prensa a la que asistieron diversos periodistas de distintos periódicos y/o publicaciones.

Este es el comentario que Luis Alberto Muñoz , en representación de El Caribe, hizo del acontecimiento.

Literatura

 

Aída a la sombra de Trujillo

 

Aída Trujillo, nieta del dictador Rafael Leonidas, al presentar su primer libro “A la sombra de mi abuelo”, dijo que la obra coquetea con el género de la autobiografía y la ficción. En la novela presenta al tirano dominicano en otra dimensión: la familiar

 

Por Luis Alberto Muñoz / El Caribe
Sabado 19 de julio del 2008 actualizado a las 12:45 AM
 
Aída Trujillo vino al país para presentar su primera novela, A la sombra de mi abuelo, un texto en el que la autora imprime el punto de vista de una nieta que crece pensando que el padre de su ascendiente paternal es lo más amoroso y tierno del mundo, pero que a medida que va creciendo se atreve a indagar y darle la cara al dictador.

El color rojo del pelo de Aída Trujillo llama la atención desde lejos, un leve guiño de sus labios sirve para acentuar la palabra que sale de su boca, frases e ideas que se atiborran con ese acento característico de España.

La hija de Ramfis Trujillo aseguró tajantemente en el encuentro con la prensa local que jamás ha pretendido escribir un tratado de historia, porque de eso ya existe suficiente material, sino que la idea la percibe como un desahogo espiritual, que puede ayudar a muchas personas, según confesó Aída en entrevista con El Caribe.
La redacción de A la sombra de mi abuelo (Editorial Norma) está mezclada con hechos históricos e increíbles, combinados por muchos toques de fantasía en donde se echó a volar la imaginación.

La motivación del texto fue un diario íntimo de la autora escrito hace más de 10 años, pero cuando la cronología de su vida le tocó darle la cara a su abuelo, necesitó crear un desahogo y así comenzó a escribir el libro.
Para la escritora, su abuelo y Trujillo son dos personas distintas entre sí, el primero, según sus palabras, el ser más amoroso y tierno de su infancia; el segundo, el dictador, un sistema de gobernar que no comparte para nada Aída, porque lo suyo está alejado de la violencia y crímenes relacionados con las tiranías.

Bajo esa dinámica la novelista subrayó que está casi segura que su abuelo para aquella época habría sido elegido democráticamente, solo que le dio miedo perder el poder y sacó lo peor de sí.
Y aunque el ajusticiamiento de “El Jefe” -como se le decía a Trujillo- sucedió hace 47 años atrás, aún el sarcoma de su imagen persigue a los descendientes de su familia, un tatuaje moral que les resulta imposible borrar.

El latigazo por tener este linaje también ha sido objeto de muchas opiniones, como la que mencionó Aída que sucedió hace un par de años en España, al ser mal recibida en casa de los amigos de una pariente por el solo hecho de ser la nieta del que llevó las riendas de República Dominicana desde 1930 a 1961.

Pero eso no es todo, la escritora también manifestó que incluso aquí en el país le es imposible comprar un terreno o adquirir un departamento, porque en cualquier momento se lo pueden expropiar, “Balaguer dejó estipulado esto por ley, para alejarse del régimen trujillista, incluso, a mis hijos les afecta este mandato, hemos sido marcados”, destacó.
La autora confidenció a El Caribe que aunque hay mucha gente que critica con mucho recelo la gestión que hizo su abuelo en el país, también hay aquellos que le han comentado que cuando éste gobernaba no existía delincuencia y otros males que afectan a la sociedad actual.

Aída también mencionó lo que ha pasado en su país de residencia, España, con la figura de Franco y cómo sus descendientes son tratados en estos días.

“Él vivió, y murió como un dictador tendido en su cama en 1975.

Ahora sus familiares allá son parte del jet set y no son señalados por las acciones del tirano, no entiendo por qué  después de tantos años Trujillo sigue causando tanto morbo.

“No me gustó la fiesta del chivo”

Aída Trujillo también fue indagada acerca de su percepción sobre La fiesta del Chivo, de Mario Vargas Llosa, libro que se convirtió en un verdadero éxito editorial y que puso en la atención del mundo entero la figura del dictador de República Dominicana.

“Fui la única de mi familia que estuvo en el lanzamiento del libro y aquella vez lo hice con todo el valor del mundo”, recordó.

La autora también agregó: “Ese tipo de literatura no me gusta porque es muy violenta, algo que me afecta muchísimo, compré el libro solo porque tenía una cierta relación conmigo, pero para mi percepción ha sido el peor libro que he leído de Vargas Llosa”.

junio 19, 2010

Publicaciones en el periódico El Nacional de República Dominicana, Greenpeace y Nestlé

Greenpeace y Nestlé

20 Mayo 2010, 11:24 AM                            

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo

Desde hace años estoy suscrita a la lista de distribución de la Asociación Greenpeace.  El pasado día 17 recibí en mi correo electrónico una noticia alentadora:

“¡Nestlé dejará de utilizar aceite de palma procedente de la destrucción de los bosques tropicales!  Nestlé se ha comprometido a identificar y excluir de su cadena de suministro a aquellas empresas propietarias o gestoras de plantaciones de alto riesgo y explotaciones implicadas con la deforestación”.

Como muchos sabemos, Greenpeace denunció a la multinacional por utilizar aceite de palma procedente de la destrucción de las selvas y turberas de Indonesia. El informe “La huella del crimen” expone de qué forma, el uso de este aceite como ingrediente en el sector alimentario, destruye los bosques.  Además de crear serios problemas sociales, esto conlleva la precipitación del cambio climático y demuele el entorno natural de muchas de las poblaciones del orangután.

El que Greenpeace, junto a sus socios y colaboradores, haya obtenido esto de Nestlé, la mayor empresa de alimentación a nivel mundial, ha resultado ser de gran éxito para todos.  Debemos recordar que, en los últimos tres años, el uso anual de aceite de palma por parte de esta compañía, se llegó casi a duplicar.  Se utilizaron nada menos que 320.000 toneladas destinadas a la elaboración de una amplia gama de sus productos, incluyendo al famoso “Kit Kat”.

Ojalá las actuaciones de Greenpeace tengan la misma repercusión en nuestro país.  Ya, esta asociación, lleva tiempo luchando por conseguir que se respeten los espacios protegidos de Dominicana.

Veamos qué nos dice don Mario Ramírez, director de campañas de Greenpeace España, al respecto:

“Es lamentable para la imagen de nuestro país que empresarios turísticos españoles estén empleando todas sus influencias para promover el desmantelamiento de la red de espacios protegidos de la República Dominicana, en vez de potenciar un modelo de desarrollo turístico sostenible en los lugares donde ubican sus negocios.”

Colaboremos, pues, y no abandonemos la lucha por mantener y recuperar el equilibrio del medio ambiente de nuestro planeta, nuestro hogar.

 

junio 18, 2010

Publicaciones en el periódico El Nacional de República Dominicana, energía solar y eólica

25 Febrero 2010, 11:10 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo

En nuestro país continuamos, día tras día, con graves problemas de falta de energía eléctrica.    Pero es harto sabido que, hoy por hoy, existen múltiples medios para solucionar ese tipo de inconveniente.

De hecho, en España, como en el resto de Europa, desde hace tiempo se están poniendo en práctica diversas alternativas a esa posible carencia.  Alternativas que, además, protegen el medio ambiente, algo tan necesario a estas alturas.

Y me pregunto por qué aquí no hacemos lo mismo.  Estoy segura de que no nos faltarían financieros extranjeros dispuestos a invertir en estos beneficiosos proyectos, si es que el presupuesto nacional no alcanzase para realizarlos y apoyarlos por sus propios medios.

Energía solar fotovoltáica

Energía solar fotovoltáica

El otro día leí en un periódico un artículo que decía lo siguiente:   “Don Enrique Ramírez, Presidente de la Comisión Nacional de Energía (CNE), aseguró que la República Dominicana tiene el potencial para producir y aprovechar al máximo, por su ubicación geográfica, las energías eólica y solar”.

No estoy en absoluto cualificada en la materia.  No me voy a extender, por lo tanto, en una elucidación sobre la misma.  Pero de lo que sí estoy convencida es de que este señor no está hablando por hablar.  En nuestro país no nos falta ni el sol ni el viento.  Y eso es algo que podríamos aprovechar para su progreso.  Es más, creo que hace tiempo que deberíamos estar beneficiándonos de esos dones que nos regala la naturaleza.

El señor Ramírez ha llamado la atención, en una entrevista de la Emisión de  “Aquí Estoy”, para que nos unamos a un programa de poder energético, aprovechando los espacios libres que hay en las azoteas y techos.   Según sus declaraciones, es una realidad, y la es, que a través de paneles solares se puede producir energía fotovoltaica.  Los precios parece ser que serían, además, muy asequibles y las  inversiones se podrían recuperar en el plazo de un año.

Seamos inteligentes y responsables con nuestro mundo.  No dejemos caer los sabios consejos del señor Ramírez en el vacío.

Energía eólica

Energía eólica

Mientras nos preocupamos por nuestro cotidiano problema, los seísmos en Haití prosiguen.  Convivimos en una misma isla, no lo olvidemos.  Ya se han dejado sentir dos aquí, muy cerca de La Romana y de El Seibo.

Salvemos nuestro planeta.  Todas estas catástrofes las estamos provocando los humanos con nuestros abusos, no Dios.  Si quitamos una base de piedrecillas a un pote que habíamos rellenado posteriormente con tierra, esa tierra se va a desmoronar.  Todo ese petróleo que, durante décadas, hemos sustraído y seguimos sustrayendo, tiene que estar dejando un gran vacío que busca equilibrarse.

Tomemos conciencia de las cosas que hacemos a diario.  Reciclemos, no desperdiciemos lo que se puede aprovechar, no ensuciemos, no contaminemos con residuos tóxicos este regalo que es nuestro “Planeta Azul”.  Respetemos su ecosistema y amémoslo como si fuera un padre, una madre, un hijo, o un buen amigo.

Existe un refrán antiguo en España que reza así:  “Cuando las barbas del vecino veas pelar… ¡pon las tuyas a remojar!”

Todos somos vecinos y ciudadanos del mundo, nuestro hogar.  ¡Respeto y Amor hacia él!

Publicaciones en el periódico El Nacional de República Dominicana, la falta de luz y de agua y… la miseria

18 Febrero 2010, 12:25 PM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo

Tras muchos años de ausencia, de regreso a mi país natal, se celebra San  Valentín, día de la Amistad  y el Amor, al igual que en otros lugares del mundo.  Pero, a pesar del hermoso festejo, en Dominicana se me vuelve a romper el corazón de pena.

Existen, en nuestra querida patria, lugares en donde mucha gente está sufriendo la falta de energías fundamentales.  La información me llega a través de los noticieros y los periódicos.  Pero lo peor son los comentarios directos de quienes las viven en su día a día.  Últimamente el problema se ha recrudecido, llegando a límites intolerables.

Juan Dolio

Juan Dolio

Yo misma estoy padeciendo los estragos de 72 horas seguidas sin electricidad.  Muchas de ellas, también sin agua.  Con todo, me considero una privilegiada pues tengo la suerte  de haberme “cobijado” en casa de una amiga, Pepa.  Ella vive en un sector de Juan Dolio en donde hay luz permanente y en donde me ha acogido con los brazos abiertos.  ¡Gracias, Pepa!

A pesar de convivir con el agua contaminada y no apta para beberse, como ya sabemos, el poder aliviarse del calor y preservar el aseo del hogar, brinda un gran consuelo a no pocos compatriotas. Su carencia es inadmisible, así como la de la luz, en un país como el nuestro.

Las noticias tocantes al asunto no son alentadoras.  La crisis continúa sin que se manifiesten soluciones inmediatas.  Los testimonios y las imágenes de personas desesperadas son graves y tristes.

Señores…  ¡Seamos solidarios también con nuestro pueblo!

Hace algunos días visité el mercado de San Pedro de Macorís y me detuve a curiosear por sus alrededores.  El olor nauseabundo de las calles circundantes me hizo escapar mucho antes de lo previsto.  Tanta miseria, tanta porquería tirada por el suelo, tanta falta de higiene, me lastimó… Y aún más me lastima el hecho de saber que  ese estado de infección continua, parece indisoluble por el momento.  Nadie le pone remedio.  La gente lo tiene asumido.

Enfermedades, contaminaciones, bacterias, virus, parásitos y un sinfín de malestares que pueden determinar hasta la muerte, hacen de las suyas en núcleos como ese.

Pero no es sólo en San Pedro en donde he podido observar ese desastre cotidiano que, por serlo, se ha convertido en algo familiar para “el ciudadano de a pie”.  Como sabemos, nuestra capital y otros municipios, también cohabitan con él. Opino que eso es algo que no debe de ser tan difícil de erradicar.  Y que lograrlo repercutiría en beneficio de todos.

Hace un tiempo, Cecilio, un señor al que considero un sabio por su trayectoria, me dijo algo que me marcó profundamente.   “Por desgracia nos resulta imposible ayudar a todos pero…  ¡lo que sí podríamos hacer es intentar auxiliar aunque fuese a una familia!”  Él, con gran tesón, rescató a un matrimonio y a sus hijos de una especie de ratonera y les ayudó a construirse una vivienda digna y sin goteras.  Este señor no es, ni aspira a ser, un magnate pero pidió la colaboración de otros y lo consiguió.  Creo que merece la pena el considerar este ejemplo de adhesión humanitaria.

Si cada uno de nosotros socorriese a una sola familia, de tantas que viven en la miseria…  ¿cuántos miles, o millones, de ellas se verían beneficiadas?  Me pregunto si  de veras desequilibraría nuestro presupuesto el donar un galón de agua potable, una libra de arroz y otra de habichuelas cada tanto a algunas personas que no pueden adquirirlas por falta de recursos…

Creo que no es necesario irse muy lejos para ser solidarios. Esto no quiere decir que no lo seamos con otros países.

 
   

junio 17, 2010

Publicaciones en el periódico El Nacional de República Dominicana, San Valentín

12 Febrero 2010, 11:13 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo

Para la mayoría de nosotros el 14 de febrero es un día especial.  Es el día en el que los enamorados se esmeran en demostrarse su amor.  Cartas, poemas, flores, regalos, y un sinfín de productos que ofrece el mercado actual, hacen que olviden el estado de su cuenta bancaria.  Lo importante es que, la persona amada, reciba un mensaje específico en donde ellos puedan demostrar su cariño.

Existen múltiples teorías que otorgan a esta fecha su origen.  Muchas de ellas afirman que es una fiesta cristianizada, rescatada del paganismo.

En la antigua Roma se adoraba al dios del amor, a quien llamaban Cupido.  Hoy, como sabemos, ese nombre se sigue utilizando.  Representado por un “angelote niño”, nos acecha para lanzarnos, cuando se le antoje, sus “flechas amorosas”.

Cupido

Cupido

Para los griegos, ese dios era el llamado Eros.  Su nombre, hoy en día, se utiliza como prefijo de un vocablo menos romántico, pero que no tiene por qué estar exento de un sentimiento también amoroso:  el erotismo.

En aquellas antiguas celebraciones se pedían los favores del dios correspondiente a través de regalos u ofrendas con el fin de obtener y encontrar el verdadero amor.

Hace varios siglos fue tradicional en Inglaterra la “Fiesta de los Valentinus”, donde se elegían a hombres y a mujeres para que formaran pareja.  Parece ser que muchas de ellas se convertían en marido y mujer y conseguían esa felicidad que esperaban.

Pero hay otras fuentes que centran el origen de esta famosa historia en la Roma del siglo III.  Durante aquella época el cristianismo fue perseguido de forma cruel.

Pero, además, durante ese período también se prohibía el matrimonio de los soldados.  Era una creencia arraigada que los hombres solteros rendían más en el campo de batalla que los casados pues no estaban ligados a sus familias de ninguna manera.

Es entonces cuando surge la figura de San Valentín.  Él fue un sacerdote cristiano que tomó la decisión de unir en matrimonio a parejas bajo el ritual cristiano y a escondidas de los ojos de los romanos.

San Valentín

San Valentín

Aquel hombre adquirió, por su protección a los enamorados, un gran prestigio en la ciudad y fue llamado por el emperador Claudio II, movido por su curiosidad.

El sacerdote intentó aprovechar aquel encuentro para hacer propaganda de su religión. Pero, aunque en un principio el emperador se sintió atraído por sus preceptos, los soldados y el Gobernador de Roma obligaron al mandatario a desistir y organizaron una campaña en contra del santo hombre. Entonces, Claudio II cambió de opinión y ordenó al gobernador que procesara al clérigo.

Claudio II

Claudio II

La misión la tuvo que llevar a cabo el lugarteniente, Asterius. Cuando estuvo delante del sacerdote,  aquel hombre se burló de la religión cristiana y quiso poner a prueba a Valentín.  Le preguntó si sería capaz de devolver la vista a una de sus hijas que era ciega de nacimiento. El sacerdote aceptó y consiguió obrar el milagro. Asterius y toda su familia se convirtieron al cristianismo aunque no pudieron librar al santo de su martirio que fue ejecutado un 14 de febrero.

Pero, mientras estuvo encarcelado, su guardián le pidió que instruyera a su hija Julia.  A base de tantas horas juntos, Valentín se enamoró de ella. La víspera de su ejecución, envió una carta de despedida a la muchacha.   La firmó con las palabras “de tu Valentín”.  Parece ser que de ahí proviene el origen de las cartas de amor y poemas que se envían los enamorados desde hace ya tiempo.

Publicaciones en el periódico El Nacional de República Dominicana, Carnavales

6 Febrero 2010, 11:49 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo

Los titulares y noticias de los periódicos más importantes, por desgracia y en su mayoría, suelen ser desalentadores.  Pero la vida sigue…

Acaban de empezar, o comenzarán pronto, las fiestas de los carnavales en algunas partes del mundo. Entre ellas, en nuestro país y en varias regiones españolas.

Según algunos historiadores, los orígenes de estas celebraciones se remontan hasta hace unos 5000 años, en el tiempo de los egipcios y los sumerios.

Pero se dice que las fiestas que más pueden haber influido en la leyenda carnavalesca sean las de la época de esplendor del Imperio Romano.  En honor de Baco, el dios del vino, durante varios días la gente compartía hasta con los esclavos.  Eso era algo que sólo ocurría durante el Carnaval.

A pesar de que fue típico en la antigua Europa cristiana, está basado en vetustas tradiciones paganas.  La raíz latina de la palabra Carnaval proviene de “carnelevarium”.  Hay varias opiniones sobre el significado etimológico de este vocablo.  Parece ser que el más común se refiere al hecho de abstenerse de comer carne.

Pero también algunos aseguran que procede de una palabra posterior.   Utilizada por los italianos, “Carnevale”  viene a significar “época en la que sí se puede comer carne”.

Ya en el siglo XX aparecen rumores sobre el nacimiento del Carnaval, atribuyéndolo  a una fiesta en la que todo estaba permitido y en donde se ofrecía carne al Dios Baal (Carna-Baal).

El dios Baal

El dios Baal

Durante la Edad Media a pesar de estar el cristianismo muy arraigado, este festejo tuvo gran auge.   Se celebraba con juegos, bailes, diversiones y exagerados banquetes. Aquella era una manera de prepararse para la abstinencia, con el cuerpo bien fortalecido, antes de los días de ayuno que se aproximaban.

En España, durante el reinado de los Reyes Católicos, era tradicional el disfrazarse en esos determinados días y gastar bromas en algunos lugares públicos.  Y fue con la llegada de los europeos a América en el siglo XV cuando se introdujo en el Nuevo Continente.

Más tarde, en 1523, Carlos I dictó una ley prohibiendo máscaras y enmascarados. Su hijo, Felipe II, siguió sus pasos.  Sin embargo, Felipe IV de España (1605-1665) restauró su esplendor.

Hoy en día, el Carnaval se celebra a lo largo y ancho de España.  Las festividades más famosas en localidades como Sitges, Cádiz o Tenerife, siendo las dos últimas de interés internacional.  En otros países estas espectaculares fiestas también atraen tanto al turista como al nativo.

El Carnaval de Río de Janeiro es uno de los más importantes.  No hay que olvidar el de Oruro en Bolivia, el de Corrientes en Argentina, ni el de nuestro país, con sus distintas expresiones, desde el Vegano hasta el de Santo Domingo.

La forma de celebrar estas fiestas es muy similar en los distintos lugares del mundo.  Desfiles de carrozas, comparsas, máscaras representando a distintos personajes reales o imaginarios, etc.  Se dice que el antifaz moderno es un vestigio de las fiestas de Baco y Cibeles.

Menos conocidas en occidente, son las celebraciones que, de forma fastuosa, se hacen en países como es, por ejemplo, China.  No se sabe de forma exacta como surgió la “Fiesta de los Faroles”, que es como la llaman allí.  Pero se cree que existe desde la dinastía Han (206 A.C.-220 D.C.).  Y así, sucesivamente, en muchos lugares del mundo…

Nuestro planeta está lleno de problemas, catástrofes y desgracias.  Por suerte, el ser humano, siempre que puede, intenta olvidarlos y se refugia en celebrar sus tradiciones.

La vida es un viaje solitario.  No sabemos en qué momento se nos va a escapar ni cuando nos puede ocurrir alguna adversidad.  Festejemos, pues, cada uno de sus minutos.  Pero no olvidemos nunca ser SOLIDARIOS con los que, por sus circunstancias, no pueden hacerlo.

junio 16, 2010

Primera columna publicada en el periódico El Nacional de República Dominicana

Radhamés Gómez Pepín

Radhamés Gómez Pepín

Quisiera dar las gracias a D. Radhamés Gómez Pepín, el insigne periodista y director de El Nacional de República Dominicana, por permitirme escribir un artículo semanal en su reconocido periódico.  También por dejarme elegir libremente el tema del mismo.

Esta fue mi primera publicación y quisiera compartir la alegría que me produce el realizar este creativo trabajo cada semana.

3 Diciembre 2009, 10:55 AM

VIVENCIAS COTIDIANAS DE ALLÍ Y DE AQUÍ

Escrito por: AIDA TRUJILLO

En los últimos tiempos mi vida en Madrid no estaba resultando fácil.  Y no sólo a nivel económico.  Pero, sobre lo demás, no voy a entretenerles.

Aunque seguía escribiendo, la base del sustento de mi casa me la procuraba mi profesión del momento.  Ejercía como agente de seguros desde hacía algunos años.

A pesar de que en otras épocas esa actividad me había dado, con creces, para mantener a mi hijo menor, y a otro enfermo, las cosas habían cambiado.  La famosa crisis nos había alcanzado a todos.  Y, claro, la gente empezó a reducir gastos, comenzando por sus seguros.

En España existe una Salud Pública (Seguridad Social) muy buena, a pesar de que también allí nos quejábamos, se quejan.

Una gran mayoría de mis clientes, de los que tenían una póliza de enfermedad, decidió “borrarse”.  Sabían que, si les ocurría algo a ellos o a sus familiares, iban a estar bien atendidos.

Muchos de los que habían suscrito uno para el día de su jubilación actuaron del mismo modo.

La “cartera” de mis asegurados fue mermando y yo apenas si podía llegar a fin de mes.  ¡Y eso que hacía auténticas “piruetas” para conseguirlo!

Mi rutina diaria consistía en levantarme antes de las siete de la mañana, poner la cafetera y preparar el desayuno del más pequeño.

Desde siempre he tenido la costumbre de subir las persianas antes que nada.  Me horroriza la luz eléctrica por la mañana.  Sin embargo, durante casi nueve meses al año, en Madrid no amanece antes de las ocho.

El observar el cielo oscuro, a veces estrellado, me ponía de mal humor.  Trataba de alegrarme el día encendiendo la radio.  De ese modo podía comprobar que había personas que desde hacía unas horas estaban trabajando.  Y me sentía acompañada.

Cuando Nicolás, que así se llama mi más chico, se marchaba rumbo al colegio, apenas empezaba a clarear.  Todavía no se podían apagar las luces de la casa, si uno quería hacer algo.

Ponía una lavadora, cuando era necesario, me tomaba otro café, me vestía y sacaba a pasear a mi perrillo Schnauzer miniatura, “sal y pimienta”.

Al regresar del breve paseo, chequeaba los emails, tendía la ropa lavada y salía para la oficina.  Ya lucía el sol y por mi calle circulaba la gente en un ir y venir frenético, propio de las grandes capitales.

Tenía la costumbre de llevar siempre conmigo algún libro para entretenerme mientras esperaba la guagua (el autobús allí) y durante el trayecto.

Si hacía mucho frío, además de haberme enfundado en mi abrigo de lana, me ponía un gorro y unos guantes del mismo material.

Cuando llegaba a mi destino empezaba a realizar, en primer lugar, los trabajos administrativos pendientes.  En España no es aconsejable el llamar a alguien antes de las diez de la mañana para ofrecerle un seguro.  A menos que te lo haya pedido.

Mi mayor preocupación era, en aquellos momentos, el vender, producir para mi empresa.  Vivía de mis comisiones.

Nunca, cuando le daba a un interruptor, me había planteado la posibilidad de que la luz no se encendiese.  Tampoco me había preguntado si de la llave (el grifo allí) saldría, o no, agua.  Esas dos acciones las realizaba, como la mayoría de la gente, de forma automática.

Llevo aquí, en la tierra que me vio nacer, algo más de dos meses.  Puedo asegurarles que he aprendido a apreciar esos dones y a darles gran importancia.

Cuando no hay electricidad me siento contrariada, como imagino que se sentirá la mayoría de la gente.

Pero, además, si ya ha oscurecido, me encuentro aún peor porque me cuesta escribir o leer  iluminada tan sólo por velas.

Y, cuando vuelve ese don de la tecnología, me preocupa el no saber cuánto tiempo va a durar mi felicidad.

Lo de la falta de agua lo he solucionado guardando, cuando la hay, un par de cubos.  Tapados, eso sí…  ¡Por si “el dengue”!

 
   

junio 10, 2010

Publicaciones en el Periódico El Nacional, terremoto de Haití 2010

21 Enero 2010, 11:08 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo

Imágenes y noticias horribles han seguido al terremoto que afectó a nuestros convecinos la pasada semana.  Y hoy me encuentro con que una réplica, bastante fuerte, ha conmovido de nuevo a ese país.  ¡Qué realidad tan dura están viviendo en Haití!

Terremoto en Haití

Terremoto en Haití

Leo en los periódicos noticias que me entristecen también.  Algunas me irritan.

La presunta ocupación norteamericana de Haití.  En vez de ayuda, ocupación, aunque la intención sea buena.   El propósito del anterior presidente “destronado”, Aristide, por regresar a su país, con las consecuencias que ello pueda implicar.  Bomberos que han sido enviados desde Perú y a quienes no han dejado pasar por ceder su puesto a políticos y periodistas.   Anotaciones absurdas de un obispo en España, además de personas, de allá, que me dicen que no se animan a mandar dinero por la corrupción que reina allí, etc., etc.

Oigo, además, comentarios de personas, incluso de nivel educacional elevado, que dicen estar convencidos de que, ese pobre país, se merece lo que le ha ocurrido.  Afirman que los hechos se han producido debido a sus creencias religiosas, contrarias a la fe católica.

Hasta el propio cónsul haitiano en Sao Paulo, Brasil, fue pillado “in fragrantis” haciendo unas declaraciones sorprendentes.  Las hizo cuando ignoraba que estaba siendo escuchado a través de una emisora.   Y posteriormente se apresuró a desmentirlas.

A través de esta columna pretendo no meterme con cosas de índole política.  Sin embargo, considero el asunto como algo HUMANO que nada tiene que ver ningún tipo de ideal gubernamental.

Y, claro, todo lo leído y escuchado me ha desbordado.  No tengo más remedio que plasmar mi indignación, en pocas palabras, en estas líneas.

¿Quién puede creer en pleno siglo XXI, de forma honesta, que cuando un pueblo sufre una catástrofe se la merece por sus creencias religiosas?  ¿Es necesaria una ocupación para restablecer a un país de su miseria?  ¿Se necesita que un dictador regrese para “tomar las riendas” y restablecer el orden y la estabilidad?

Personalmente pienso que no.  Pero es cierto que lo que escribo es sólo una humilde opinión, la mía.

Doy gracias de que existan personas en nuestro mundo que sí están dispuestas a brindar su ayuda incondicional a este pueblo y a tantos otros que la necesitan.  Eso me sirve, nos sirve, de gran consuelo.

Como ya comenté en una edición anterior, creo en lo que dijo Sondra Ray en una de sus conferencias en Madrid.  “En el planeta hay muchos dones.  ¡Lo que hace falta es AMOR!”

Pido a todos los gobiernos, los políticos, los ciudadanos del mundo que brindemos ese AMOR a Haití a través de la AYUDA, sin intercambio de ningún tipo.  Ese pueblo, hoy en día y por desgracia, no está en condiciones de intercambiar nada que no sea miseria y horror.

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