Aída Trujillo

agosto 29, 2010

Publicaciones en el periódico El Nacional, “Primer cumpleaños de una madre tras la pérdida de un hijo”

28 Agosto 2010, 12:54 PM
Vivencias cotidianas de allí y aquí
Escrito por: Aida Trujillo (aidatrujillo.wordpress.com)

Primer cumpleaños de una madre tras la pérdida de un hijo.

Se me murió mi rosa...

Se me murió mi rosa...

El pasado 23 de este mes fue el día de mi cumpleaños.   Todos los que me quieren intentaron alegrarme, llamándome y ofreciéndome regalos. Agradezco su amor…

Pero  el lunes resultó ser muy difícil de sobrellevar para mí.  Ha sido el primer aniversario acompañada por la dolorosa ausencia de mi hijo Jaime, fallecido en julio.

Lo primero que eché en falta, al despertar, fue su llamada telefónica desde Madrid.

Mi Jaime querido me hubiera felicitado, me hubiera mandado besos, buenos deseos y, después, me habría dicho “Mami, te tengo que dejar porque ya sabes que esto sale caro…  ¡Pero te quiero mucho!”.

Me parece estar escuchando su voz al otro lado de la línea…

Dicen los expertos que, cuando se pierde a un ser querido, el primer año es el más difícil.  Los acontecimientos se suceden, sin él, por primera vez.  Uno siente un inmenso vacío y una tristeza indescriptible.  Sobre todo cuando se trata de un hijo… Yo siento que este penar me acompañará mientras viva.

He perdido a mis padres, a dos de mis hermanos, a amigos que eran más que hermanos para mí.   Sufrí mucho cuando se fueron.

Pero este dolor por la muerte de mi hijo es único, apoteósicamente duro.  Hubiese preferido no haber tenido que llegar a conocerlo.  Lo natural es que yo me hubiese ido antes que él.

Siempre provocó en mí una profunda pena la tristeza de los padres que han perdido a un hijo.  Y  hoy, que la vivo en carne propia, aún más.   Ahora sé que no se asemeja en absoluto a lo que nos podemos imaginar, que se queda en lo que es, un sentimiento de temor y nada más…

El Dr. Jorge Bucay, célebre psicoterapeuta y escritor de múltiples libros, natural de la hermosa ciudad de Buenos Aires, en “El Camino de las Lágrimas”, nos dice (sic):

“Es que, en la muerte de un hijo, al dolor, a la congoja y a la sensación de aniquilamiento afectivo, hay que agregarle la vivencia de la mutilación.  La mayoría de los padres viven este acontecimiento como la pérdida de una parte central de sí mismos y como la destrucción de las perspectivas y esperanzas de futuro.”

Cuando mi hijo falleció hice público mi dolor.  Fue una forma, como cualquier otra, de intentar, infructuosamente, consolarme.  Fue una manera de que su muerte no resultase anónima.   Eso también duele…

Alguien, que no me quiere bien, pretendió herirme y divulgó en una conocida web que “cuando el alma cruje sobran las palabras y basta con las lágrimas”.

Respondí, ahí mismo, con el corazón herido por mi gran pérdida, que “Cuando el alma cruje no sobran las palabras ni bastan las lágrimas… ¡Si no, no existiría la poesía!”.

Publicaciones en el periódico El Nacional de República Dominicana, “El verdadero amigo”

19 Agosto 2010, 11:33 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo (El verdadero amigo)

A mi modo de ver, en general, el término “amigo” se utiliza demasiado a la ligera.   Uno suele tener, por supuesto, muchos conocidos y  “amiguetes”, como se les llama en España, gente que le rodea a uno en las noches de bonche (juerga, en aquel país), etc.

Pero a esos no les considero verdaderos amigos.  Un amigo es sagrado, único, especial; tan valioso que resulta indescriptible.  Las acciones son las que determinan una auténtica amistad.  Un amigo está con uno, de corazón, en los buenos y en los malos momentos de este sendero al que llamamos vida.

Cuando era aún muy joven, falleció mi mejor amiga.   Tardé mucho en reponerme de su pérdida y, destrozada por la pena, le dediqué unas palabras:

“He perdido un gran amor que no es ni carne ni sangre…  Es un consuelo inesperado, una llamada a tiempo…  Es una amiga fiel…”

Por entonces sólo escribía para mí misma.  Tenía un cuaderno, que aún conservo, con anillas que facilitan el sacar y volver a colocar las hojas, sin dañarlas.

Un amigo podría ser un familiar, que se comporta como tal y que trasciende los lazos de sangre, o una persona que acabamos de conocer.  La relación puede empezar de una manera inimaginable e insospechada.

El verdadero amigo, no tiene porqué coincidir ni profesar con nuestras creencias.

He podido comprobar que, cuanto más se opone y nos las discute pero a pesar de ello nos ama, más auténtica es su amistad.  Su cariño no está supeditado a coincidir con nosotros porque es incondicional.  Y viceversa…

En el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española la palabra amistad se define así:   “Relación de confianza y afecto desinteresado entre personas, ordinariamente recíproco, que nace y se fortalece con el trato.”

Por ello opino que, antes de pronunciar esa importante palabra, deberíamos pensarlo dos veces.  Los auténticos amigos no siempre se encuentran a pares y merecen destacar y ser respetados.

Cuando los encontramos, tomamos conciencia del valor del cariño desinteresado.  Un valor que no es “carne”, o sea objeto de nuestra pasión carnal, ni “sangre”, como lo es nuestra familia biológica.  A eso me refería con mis palabras para Isabel (q.e.p.d.)…

Gozo de la gran suerte de ser rica en amigos verdaderos, aunque también he sufrido muchas decepciones a lo largo de mi existencia terrenal.

Ese es uno de los numerosos motivos por lo que siento un inmenso respeto por ese vocablo.

Aída Trujillo Ricart

agosto 23, 2010

Dedicado a mi hijo Jaime Mª, que ya no está en el planeta, en el primer día de mi cumpleaños sin él…

A Jaime, entre otras cosas, le gustaba bailar.  Siempre que le invitaba a hacerlo conmigo, él no se negaba, al contrario, sé que lo disfrutaba.

Cuando era pequeño, estando aquí en Dominicana, nos fuimos él, Carlos, su hermano mayor, y Haydée, su única hermana hembra, a Puerto Plata.  Todavía ni siquiera conocía yo al que sería el padre de mi cuarto hijito, Nicolás.

Pasamos allí un feliz fin de semana de playa y diversión.  Jaime y yo nos animamos a participar en un concurso de merengues que organizó el hotel en donde nos alojábamos. ¡Y ganamos el primer premio!

La expresión de su carita de niño, al obtener el galardón, fue algo que no tuvo, ni tiene, precio.  Está grabada en mi corazón y en mi mente, desde entonces.

Jaime se sintió feliz y orgulloso, sonreía con el pecho henchido por la que él consideró una gran victoria.

Por supuesto, a él le concedí la custodia de la copa con la que premiaron nuestra pequeña hazaña.  Sin su ayuda yo no la habría logrado, le dije.

En este día de mi cumpleaños, el primero sin él después de treinta y siete de su vida, quiero recordar la última vez que, en mi casa de Madrid, bailamos esta canción, él, su hermano Nicolás y yo.  Eso fue hace un par de años…

Puse este disco de Orishas y, felices, bailamos los tres la canción “La vida pasa”, mientras el perrito Craken nos ladraba, igualmente contento.

Orishas, Emigrante

Orishas, Emigrante

Reímos mucho los tres…  ¡qué digo los tres!  ¡Los cuatro!

Hoy me cuesta reír…  Pero este recuerdo trae algo de consuelo a mi alma de madre atormentada.

Jaime, querido hijo, ¡te quiero y siempre te querré con todo mi ser!

agosto 13, 2010

Publicaciones en el periódico Listín Diario de República Dominicana, Nieta de Trujillo no comparte contenido

La República 26 Febrero 2010, 12:55 AM

REACCIONES

Nieta de Trujillo no comparte contenido

CRÍTICA. AÍDA DICE QUE SU TÍA NO DEBE MENCIONAR A PERSONAS MUERTAS

Razonamiento. Aída Trujillo considera que Angelita Trujillo debió hacer la publicación cuando las personas que menciona estaban vivas.

Razonamiento. Aída Trujillo considera que Angelita Trujillo debió hacer la publicación cuando las personas que menciona estaban vivas.

Viviano de León
vivianodeleon@listindiario.com

Santo Domingo.- Aída Trujillo Ricart, la nieta de Rafael Leonidas Trujillo y sobrina de Angelita Trujillo, dijo ayer que no comparte la afirmación hecha por su tía en su libro “Trujillo, mi padre: En mis memorias, Angelita”, en el sentido de que el dictador no mandó a matar a las hermanas Mirabal.

Aída Trujillo, tras reiterar en varias ocasiones que no es partidaria de las dictaduras, consideró que su tía Angelita Trujillo no debe estar embarrando a personas que ya están muertas “como Luis Amiama Tió”.

A su juicio, ella debió hacer la publicación cuando las personas que  menciona en el libro estaban vivas para que se pudieran defender.

“La verdad es que no me parece que después de casi 49 años de la muerte de Trujillo se venga a decir cosas de esas, no sé, pero yo no estoy de acuerdo con ella, simplemente, y creo que han pasado muchos años para venir a decir cosas de personas incluso ya fallecidas, por ejemplo de Luis Amiama Tió. No me parce correcto porque cualquier cosa ella tenía que decirlo cuando él estaba vivo para que pudiera defenderse”, dijo.

Contra las dictaduras
Fue reiterativa al señalar que todo el tiempo, y a sus 57 años de edad, siempre ha estado en contra de cualquier tipo de dictaduras. “Usted lo sabe como periodista que es, que yo lo he repetido tantas veces que soy antidictaduras, que estoy en contra de los crímenes y de los abusos”, reiteró.

Aída Trujillo entiende que cualquier pueblo puede superar todos sus problemas y salir de la pobreza sin la necesidad de una dictadura, a la vez que afirmó que en España, donde residió hasta hace cinco meses, luchó por la democracia.

Aída Trujillo es la tercera hija del primer matrimonio de Ramfis Trujillo, primer hijo varón de quien fuera considerado el tirano del Caribe.

Trujillo

Trujillo

Cuando se le preguntó acerca de qué opinaba de la dictadura de su abuelo respondió que no le gustan las cosas impuestas.

Escribió la obra “A la sombra de mi abuelo”, en la cual advirtió que no se le puede catalogar como “trujillista”.

Reiteró que a su abuelo lo sigue queriendo en el plano familiar, pero que a estas alturas, pese a sus pro y sus contras, no puede dejar de quererlo como su abuelo, aunque esté en contra de cualquier dictadura, ya sea de derecha o de izquierda.

PINCELADAS SOBRE EL ASCENSO DE TRUJILLO
El militar y político Rafael Leónidas Trujillo gobernó República Dominicana desde 1930 hasta el 1961, aunque a veces la presidencia fuera ocupada por sus colaboradores.

Fue teniente de la Guardia Nacional desde 1918 hasta 1921, cuando República Dominicana se hallaba bajo la ocupación militar de Estados Unidos, y en 1925 ascendió a comandante en jefe.

En 1930 tomó el poder, tras el golpe militar que depuso al presidente Horacio Vásquez.

Al año siguiente, organizó el Partido Dominicano, que controló la vida política dominicana durante las tres décadas siguientes.

En ese tiempo fue dictador absoluto, con el título de generalísimo del Ejército.
Dentro de los cargos públicos que ocupó están el de ministro de Asuntos Exteriores de 1953 a 1961. Durante otros períodos, el poder fue ocupado por familiares o políticos afines a su persona: Jacinto Bienvenido Peynado (1938- 1940), Manuel Jesús Troncoso de la Concha (1940-1942) y su propio hermano Héctor Bienvenido Trujillo (1952- 1960).

agosto 11, 2010

Del blog de Nemen Hazim, comentarios sobre “A la sombra de mi abuelo”

AIDA TRUJILLO DA ESTOCADA MORTAL A SU TIA ANGELITA-2010

jueves 15 de julio de 2010

Aída Trujillo desmiente a Angelita -su tía- y exalta la figura de Juan Bosch

Después de leer el libro: “Trujillo, mi padre en mis memorias“, de Angelita Trujillo -hija del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina-, y haberlo comentado capítulo por capítulo en el Foro de Nemen Hazim (www.nemenhazim.com), sentimos la imperiosa necesidad de leer “A la sombra de mi abuelo“, de Aída Trujillo -nieta del tirano e hija de Ramfis, su primogénito-, dada la insistencia de la primera en querer convertir en verdades las inminentes mentiras que aparecen plasmadas en su obra. Sentíamos esa necesidad de confrontar sus argumentos con opiniones de un familiar suyo y parece que del cielo caen las palabras de su sobrina Aída: “esto no es un ensayo de historia, es mi propia historia y, por lo tanto, la de parte de mi familia. Es un relato novelado, tal y como yo lo he vivido. Hechos reales, que me han costado años y lágrimas averiguar, se compaginan con vivencias mías, muchas reales, algunas increíbles… “.

De “A la sombra de mi abuelo“, de Aída Trujillo, 2da Edición 2009, Editorial Norma, S.A./Editora Búho, C. por A., son las cinco citas que transcribimos a continuación y que contrastan sustancialmente con las fábulas que consigna Angelita Trujillo en su obra.

Acerca de Juan Bosch, en la Pág. 56:

“Por aquellos años, la década de los cincuenta, un hombre de letras, español y exiliado, se instaló en Ciudad Trujillo (Jesús de Galíndez era el español y Ciudad Trujillo el nombre para la época de Santo Domingo, la capital de la República Dominicana; nh). Debido a su talento y cultura, llegó, incluso, a deslumbrar al Jefe, quien amaba cualquier expresión de sabiduría. Tanto sabía apreciarla el mandatario que hasta sentía admiración por algunos de sus enemigos declarados, como el profesor Juan Bosch. Aquello era algo que Aída escuchó más de una vez en boca de Tantana, su madre y que, de niña, no acertaba a comprender del todo”.

Acerca de la “justa, democrática, bondadosa y desprendida gestión de Trujillo”, en las Págs. 329-334:

” …No puedo ser tu juez, aunque esté en desacuerdo con el modo en que actuaste como gobernante. Las últimas vivencias a tu lado, las memorias que entonces cobijé en mi mente como oro en paño, ¡son tan distintas a lo que descubrí más tarde! Aquel a quien yo conocía y amaba tanto era un abuelo tierno y un mandatario justo, no el hombre despiadado y cruel del que la historia habla… Con el tiempo tuve que admitir que todo un pueblo no puede estar equivocado… Es verdad que tu apellido en algunas ocasiones me ha abierto algunas puertas aunque, en otras, me las haya cerrado. Gracias a toda esa sangre y sufrimientos derramados por ti, conocí la buena vida… Gracias a ti no conocí hasta muy tarde lo duro que es ganarse la vida. Sin embargo, la culpabilidad que he sentido en forma intuitiva durante tantos años, ha sido una carga demasiada pesada para mí. ¡Las cosas, para comprenderlas, hay que vivirlas! Ahora, después de tanto sufrir rebuscando en lo más recóndito de mi subconsciente, sé el porqué de mi rechazo al dinero, al poder, a la prosperidad. Ahora sé por qué, en mi fuero interno, los sentía como algo sucio, perjudicial… Empecé a darme cuenta de… unos pensamientos que repulsan el bienestar económico por estar íntimamente relacionados con el abuso y el crimen…“.

Trujillo

Trujillo

Sobre la “religiosidad de la familia Trujillo”, en la Pág. 59:

La religión era algo que se practicaba en su casa pero de una manera muy liviana. Sí, se asistía de vez en cuando a misa y había sacerdotes amigos que visitaban a la familia… ”.

Sobre la “amorosa relación de Trujillo y Angelita”, en la Pág. 60:

Angelita Trujillo

Angelita Trujillo

Rafael (Leónidas Trujillo Molina, nh) sentía, además, un grande y sincero cariño por su nuera que le trataba con el respeto y la dulzura que, según él, un padre merecía (Tantana Ricart era la nuera de Trujillo, esposa de Ramfis y madre de Aída, nh). No como su hija, Angelita, que era también muy bonita pero no se le parecía en nada. Ella era una joven que siempre iba a lo suyo y Tantana, contrariamente, tenía un carácter altruista y amoroso”.

Acerca del “gran amor que Trujillo sentía por María Martínez” (madre de Angelita), en la Pág. 62:

Habían transcurrido ya muchos años desde que doña María había exigido a su esposo (Trujillo, nh) el dormir en habitaciones separadas. Cuando se enteró de que él tenía una amante a la que realmente amaba no pudo perdonarle. Ella pensaba que una cosa era una “cana al aire” y otra entregar su amor a otra persona… La vida no había sido fácil para María Martínez hasta que se encontró a Trujillo. Pero, un tiempo después de que contrajeran matrimonio, los cónyuges tampoco se habían entendido, creándose entre ellos una distancia insalvable. La relación se convirtió en una conveniencia político-social en la que ninguno de los dos era feliz. Ella, como la mayoría de las mujeres de la época, optó por la castidad y se volcó en todo lo que su esposo, como político, le exigía a la ‘Primera Dama’ del país”.

Cosas que tiene la vida; Aída Trujillo, sobrina de Angelita, es quien ratifica lo que hemos escrito en los siete comentarios que realizamos a “Trujillo, mi padre en mis memorias“. En su libro “A la sombra de mi abuelo“, Aída reniega de los métodos sangrientos de su abuelo, pero a la misma vez se encarga de desmentir muchas de las mentiras que plasma su tía en la “composición” acerca de su padre.

Una cosa es ser escritora y otra ser nieta de Trujillo. Yo no nací con el sello de escritora, pero he nacido con un sello que es el de ser nieta de Trujillo“, dice la autora al ser cuestionada por la prensa. “Lo de ser escritora sí me lo he buscado yo; lo otro no. El propósito al escribir el libro ha sido… desahogar (nh) toda mi pena por haber descubierto esas facetas ocultas para mí sobre lo que fue mi abuelo, a quien yo consideraba lo mejor, y que era Trujillo. Nunca descubrí al que fue el gobernante, al dictador, al político, al tirano, como lo quiera calificar cada uno. Aquello fue muy doloroso, empecé a escribir un diario íntimo que se fue expandiendo y terminó siendo ese libro llamado ‘A la sombra de mi abuelo’. En todo el libro hay pinceladas de ficción en donde lo real se mezcla. Nunca lo he considerado un libro histórico, ni siquiera un testimonio, sino una mezcla entre la historia que yo me sé, que yo he buscado durante todo este tiempo, lo que he indagado, lo que me han contado, tanto trujillistas como anti-trujillistas, y la inspiración que me ha venido del arte, que es una inspiración divina, con lo cual yo sí lo catalogaría como novela“.

Yo no quiero para nada rehabilitar la figura de Rafael Leónidas Trujillo, el dictador en República Dominicana. Lo único que he querido y pretendido es que se viera esa parte de él que es desconocida, que es la parte interna de la familia. Me ha costado mucho separar al político del abuelo, pero yo al abuelo lo quiero mucho, y no quiero que por yo haber escrito este libro se quiera decir que yo pienso que Trujillo haya sido un maravilloso gobernante, y que fue un ángel de la guarda para República Dominicana. Lo que le puedo decir es que yo, Aída, no formaría parte de esa labor de rehabilitar a Trujillo, el político, como alguien maravilloso“.

Para Aída Trujillo, su abuelo y quien gobernó con mano dura por más de treinta años la República Dominicana son dos personas completamente diferentes. Según ella, su abuelo fue una persona tierna y amorosa durante los siete años que pudo estar a su lado; Trujillo fue el dictador que con mano dura doblegó la integridad del pueblo dominicano. Se expresa de la forma siguiente, que redactamos, no literalmente sino como recordamos de una entrevista: “Nunca he pretendido justificar a nadie. Crecí pensando que mi abuelo era lo más amoroso y tierno del mundo; a medida que fui creciendo me atreví a indagar y pude darle la cara al dictador“. Lo que sigue a continuación es una transcripción fiel de sus expresiones: “El valor que tiene la vida humana no tiene precio. Nunca entenderé, ni aprobaré en absoluto, los crímenes que cometieron mi abuelo, Rafael Leónidas Trujillo Molina y mi padre, Ramfis. ¡Pero tampoco apoyaré los que cometió el Dr. Balaguer!“.

Debido a los estudios en los que se sumergió estudiando los hechos ocurridos durante la dictadura y los doce años del Dr. Joaquín Balaguer, llegó a la conclusión de que ambas gestiones fueron muy similares en lo que respecta a represión y criminalidad. “Aunque el Dr. Balaguer se presentaba como un demócrata, cometió acciones iguales o peores a los crímenes que cometió mi abuelo. No pocos historiadores fueron los que me descubrieron el hecho de que Joaquín Balaguer asesinó, impunemente, a muchas personas. Que existió también, bajo su aspecto apacible y culto, un mandato de terror y violencia“.

Joaquín Balaguer

Joaquín Balaguer

En su “relato novelado” (parte autobiográfico y parte ficción, ambos bien delimitados), Aída se consume tratando de encontrar una solución a la dicotomía entre el abuelo amoroso y el político déspota y criminal que gobernó “SU GENTE“; así con mayúsculas, tal y como queda plasmado en la página 339 de su libro.

En varias ocasiones he pedido perdón, a través de la prensa y otros medios de comunicación, a las posibles víctimas, directas o indirectas, tanto de mi abuelo como de mi padre. Y vuelvo a pedirlo humildemente y con el mayor respeto aquí si, con mis declaraciones, he ofendido a alguna de ellas“. Así se expresa Aída Trujillo, único ente viviente con ese apellido que ha sido capaz de reconocer, públicamente, los desmanes que cometieron tanto Rafael L. Trujillo, su abuelo, como Ramfis Trujillo, su padre; además, ha sido la única persona de ese núcleo familiar que ha tenido el coraje de pedir perdón al pueblo dominicano. Su obra fue criticada en la República Dominicana sin que se hubiese leído. Al principio, fue vilipendiada por historiadores y críticos, quienes asumieron que, por ser de apellido Trujillo, la autora se encaminaba, con su libro, a ofender la memoria del pueblo dominicano y de aquellos que ofrendaron sus vidas en el ajusticiamiento que brindó al país sus primeros aires de libertad.

Aida, “bailaora” y profesora de flamenco, como ella misma narra en su obra, vivió en Madrid hasta el año pasado, cuando decidió radicarse definitivamente en la República Dominicana. Actualmente se encuentra escribiendo una novela sobre su padre, Ramfis Trujillo, y expresa que su mayor interés es tener una vida normal en el país, “sin opulencias, porque no las tengo, que incluya tomar guaguas y otros vehículos del transporte público“. Su novela, “A la sombra de mi abuelo” fue ganadora del Premio Nacional de Novela 2008.

Aída Trujillo se encarga de elevar aún más la figura del profesor Juan Bosch al señalar en su obra que el tirano “sentía admiración por algunos de sus enemigos declarados, como el profesor Juan Bosch. Aquello era algo que Aída escuchó más de una vez en boca de Tantana, su madre… ” (el libro está escrito en tercera persona, por eso la cita expresa ‘Aída escuchó… ‘). Además, sus declaraciones son una estocada al pretendido intento de su tía Angelita de reivindicar el nombre del tirano.

Ing. Nemen Hazim
San Juan, Puerto Rico
15 de julio de 2010

BIOGRAFIA DE NEMEN HAZIM

Perfil

El Ing. Nemen Hazim Bassa nació el 20 de marzo de 1954 en San Pedro de Macorís, República Dominicana, hijo de Nemen Hazim Medina –servidor público de conducta ejemplar en la Secretaría de Estado de Trabajo, donde alcanzó el cargo de Secretario Auxiliar del Secretario de Estado, reconocido por la orden más alta que pueda otorgar el Estado a los empleados públicos- y Linda Bassa Elmúdesi –Profesora, consagrada a la enseñanza en los niveles primario e intermedio del sistema escolar público, actividad que le hizo merecedora de los más altos reconocimientos por parte de la Secretaría de Estado de Educación y de instituciones civiles del país-.

Cursó estudios primarios y secundarios en el Colegio San Esteban de San Pedro de Macorís. Ingresó a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en 1970, graduándose “Magna Cum Laude” en Ingeniería Electromecánica en 1977.

Antes de la presentación de su tesis de grado, fue seleccionado por dos de las grandes empresas del país -una, privada, la Falconbridge Dominicana, y otra, estatal, la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE)-, para formar parte del calificado grupo de ingenieros que conformaban el cuerpo técnico de cada una de ellas, optando por la CDE.

Participó en varios eventos internacionales y cursó estudios complementarios en:

CubaCongreso sobre derivados de la caña de azúcar, al que asistió, además, para recabar información pertinente a la implementación de la primera escuela de Ingeniería Azucarera en la República Dominicana, en representación de la Universidad Central de Este;
ArgentinaBecado por la Organización de Estados Americanos (OEA), especializándose en combustión, turbinas de gas y manejo de gas licuado de petróleo (GLP);
UruguayTaller sobre biogás, exponiendo acerca del desarrollo e implementación del uso del gas procedente de residuos biodegradables en actividades domésticas;
Estados UnidosConferencias y talleres patrocinados por Con Edison, New York. Especialización en automatización de válvulas, con Rotork Controls, New York. Seminarios y conferencias sobre operación y mantenimiento de plantas eléctricas, con General Electric Co., Miami y New York;
Puerto RicoConferencia sobre líneas de distribución y transmisión, con el Colegio de Ingenieros. Seminario sobre controles y protección, con Allen Bradley;
República DominicanaEntrenamientos en operación y mantenimiento de plantas eléctricas, con Falconbridge Dominicana y la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE). Técnicas de producción en la industria metal mecánica, con Metaldom. Técnicas gerenciales en plantas eléctricas, con el Cuerpo de Ingenieros de la Armada de los Estados Unidos. Cursos y seminarios sobre instalaciones eléctricas, con el Colegio de Ingenieros. Taller de administración de plantas eléctricas, Corporación Dominicana de Electricidad, que impartió a encargados de plantas de la CDE.

En lo académico fungió como Ayudante de Profesor en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (1973-1976) en las cátedras de Mecánica Racional y Máquinas Eléctricas y como Profesor de Circuitos Eléctricos y Director de las Escuelas de Ingeniería Eléctrica e Ingeniería Mecánica en la Universidad Central del Este (1980-1985). Además, asesoró trabajos de tesis e impartió cursos monográficos. Ocupó diversos puestos en la Corporación Dominicana de Electricidad, renunciando, en 1988, al de Gerente de Turbinas de Gas y Motores Diésel.

En la actualidad reside en Puerto Rico y comparte una compañía de Ingeniería Eléctrica dedicada a las ventas, instalaciones, estudios de energía, implementación de programas de mantenimiento, supervisión y asesoría, a la vez que estudia la obra sociopolítica del profesor Juan Bosch.

agosto 5, 2010

Elegía por mi hijo Jaime Mª… ido a destiempo…

De Miguel Hernández...

De Miguel Hernández...

El dolor es aún más inmenso que el de la letra de Miguel Hernández, uno de mis poetas favoritos.  Un hombre que sufrió inmensa e injustamente.   Maravillosamente interpretada por Joan Manuel Serrat, tengo el honor de publicar esta elegía, dedicada a su amigo Ramón Sijé…

Vale la pena recordar a estos dos artistas, a estos dos poetas, uno músico también, y mandar, al Plano Superior, un mensaje de AMOR a mi querido hijo Jaime Mª…

A Jaime le gustaba...

A Jaime le gustaba...

 ELEGÍA

MIGUEL HERNÁNDEZ/JOAN MANUEL SERRAT

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
a quien tanto quería).

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,  
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
A las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
TANTO DOLOR SE AGRUPA EN MI COSTADO
QUE, POR DOLER, ME DUELE HASTA EL ALIENTO…

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

NO HAY EXTENSIÓN MÁS GRANDE QUE MI HERIDA,
lloro mi desventura y sus conjuntos
Y SIENTO MÁS TU MUERTE QUE MI VIDA…

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

TEMPRANO LEVANTÓ LA MUERTE EL VUELO,

TEMPRANO MADRUGÓ LA MADRUGADA,

TEMPRANO ESTÁS RODANDO POR EL SUELO…

NO PERDONO A LA MUERTE ENAMORADA,

NO PERDONO A LA VIDA DESATENTA,

NO PERDONO A LA TIERRA NI A LA NADA.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

QUIERO MINAR LA TIERRA HASTA ENCONTRARTE

Y BESARTE LA NOBLE CALAVERA

Y DESAMORDAZARTE Y REGRESARTE.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A LAS ALADAS ALMAS DE LAS ROSAS

DEL ALMENDRO DE NATA TE REQUIERO,

QUE TENEMOS QUE HABLAR DE MUCHAS COSAS,

COMPAÑERO DEL ALMA, COMPAÑERO….

………………………………………..

HIJO DE MI ALMA, TENEMOS QUE HABLAR DE MUCHAS COSAS…

SIEMPRE TE QUERRÉ…

Primavera 2009 en Madrid

Primavera 2009 en Madrid

Estas flores son para tí…

agosto 3, 2010

Publicaciones en el periodico El Nacional de República dominicana, Flamenco parte I

25 Marzo 2010, 12:20 PM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo (Flamenco (1))

Camarón de la Isla

Camarón de la Isla

Durante más de una década mantuve a mis hijos y mi casa bailando y cantando Flamenco en los famosos “Tablaos” del Madrid de la época.  Algunos de ellos aún perduran.  Debuté, y actué durante mucho tiempo, en el famoso “Los Canasteros” que había sido fundado por Manolo Caracol.   A él no lo llegué a conocer, porque cuando falleció, yo apenas era una niña.  “El Corral de la Morería”, que aún sigue en pie, fue como una segunda casa para mí.  Manuel del Rey, su dueño, nos dejó no hace mucho y su esposa, Blanca del Rey, “bailaora” exquisita, que maneja el mantón de Manila con redomada elegancia, sigue con la labor de su marido.

En El Corral de la Morería 1982

En El Corral de la Morería 1982

En estos locales pude conocer y, en algunas ocasiones, entablar amistad con artistas del calibre de Paco de Lucía, El Camarón de la Isla, Lola Flores, Carmen Sevilla, Paquita Rico, Enrique Morente, Lucero Tena, Ricardo “El Rumbero”, Faíco, Losada, Ketama y un largo etcétera.

Tengo el gusto y el honor de poder contarles anécdotas sobre esta singular cultura y la gente que la rodea, gitanos o payos.  Más variopinto de lo que se conoce, en términos generales, el mundo del Flamenco no deja indiferente.

Importante y hermoso es el cante, que no se interpreta del mismo modo cuando es para escuchar o cuando lo es para acompañar al baile.  Ocurre lo mismo con la guitarra clásica española.  El ritmo de “las palmas”, al compás, produce un efecto de percusión que incita a bailar o a cantar sin necesidad de ningún otro instrumento musical.  Lo crean o no.

Paco de Lucía

Paco de Lucía

Cuando yo era pequeña nadie podía imaginar que ya el Flamenco fluía por mis venas.  Ni siquiera yo que era de carácter tímido.  Recuerdo que, hasta en el coro del colegio, obligada a participar por las monjas, simulaba cantar moviendo mis labios.  Pero  mi garganta no emitía sonido alguno, tal era la vergüenza que me producía que se escuchase mi voz.

Cuando cumplí los catorce años de edad me encontraba con mi madre en Málaga, una de las capitales de provincia de Andalucía.  En agosto se celebra allí una feria muy importante.  Por entonces, aquel evento se desplegaba en pleno centro de la ciudad que se engalanaba con las típicas “casetas”, farolillos y guirnaldas multicolores.

Fue en aquella primera ocasión cuando tuve el placer de presenciar la actuación de distintos artistas.  Resulté sorprendida de mi estremecimiento al oír los acordes de las guitarras.  Quedé pasmada al observar la belleza plástica de aquellos cuerpos, de hombres  y mujeres, moviéndose al son de una música imposible.  La mayoría de las voces, que entonaban canciones que no había escuchado hasta entonces, me transportaron a otro planeta.

La Faraona

La Faraona

Yo no conocía lo que aquello significaba, no lo entendía, a pesar de mi ascendencia gaditana. Nadie me había introducido a aquel arte.   Pero “aquello” me cautivó, me magnetizó.  Eso es el arte, para mí.  Algo que te eleva sin tener que “entenderlo”.  Entonces pedí a mi madrecita, que en Gloria esté, que me llevase cada noche a las “casetas”.  Ella accedió.  Después, cuando me acostaba, yo no podía conciliar el sueño evocando aquella belleza que me había vuelto loca de pasión.  De hecho, el Flamenco fue mi primera pasión.  Latente en todo mi ser, esperaba a ser despertada.  Aquella feria en Málaga fue la que me la reveló.

De regalo de cumpleaños pedí unas castañuelas, que no sabía manejar, y un vinilo pequeño, de esos de 45 revoluciones.  Sin embargo, hasta mucho tiempo después, no me atreví a llevar a término mi descubrimiento.  Me conformaba con escuchar y ver a los numerosos artistas que tuve, y tengo, el gusto de conocer.  Jamás hubiese imaginado que aquel arte iba a conseguir que pudiese, en el futuro, mantener dignamente mi casa, a conocer otra cultura y, como embajadora del mismo, a visitar otros países.

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