Aída Trujillo

diciembre 31, 2010

Homenaje al recuerdo de mi hijo Jaime Mª en la despedida del año que le vio morir

Jaime Mª, mi hijo del alma

Jaime Mª, mi hijo del alma

¡Hijo!  ¡Cuánto echo de menos la llamada que me harías si estuvieras todavía en este plano!

Quiero decirte, desde este sórdido mundo en el que aún estoy, y tu ya no, que te quise, desde que te tuve en mi vientre, y te querré hasta el fin de mis días.

Deseo decirte que siento que tenía que haberme ido antes que tu.  Mi dolor es demasiado profundo e infinito como para poder explicarlo.  Pero no quería que se cerrase este 2010 sin expresar, públicamente, lo que te adoré, adoro y adoraré hasta que me toque reunirme contigo.

Querría poder desearte toda la felicidad del mundo pero tengo que desearte ¡FELIZ AÑO 2011 EN EL CIELO!

Espero que estés en paz y lleno de amor, jugando con nuestro perrito Craken quien, como sabes, no quiso vivir tu muerte y nos abandonó poco antes que tu, mi vida.

Tu madre, que nunca te olvidará… ¡NUNCA!

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diciembre 24, 2010

Publicaciones en el periodico El Nacional, La Navidad y el síndrome de la silla vacía

23 Diciembre 2010, 10:50 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

La Navidad y el síndrome de la silla vacía                 

Escrito por: Aida Trujillo

En estos momentos me considero la menos indicada para dar consejos.  Este año no deseo celebrar las Navidades puesto que son las primeras, desde el año 1973, en las que no está mi hijo Jaime. Me pareció, sin embargo, que sería interesante compartir algunos fragmentos de un artículo que leí hace unos días.

“El duelo es el dolor que vivimos ante la pérdida de un ser querido. En épocas como la Navidad, con sus reuniones familiares, se avivan los recuerdos de forma aguda y es normal sentir una cascada de emociones y sentimientos ante esa silla que queda vacía en el hogar. Buscar apoyo en familiares y amigos o terapeutas, establecer nuevos ritos y permitir que afloren las emociones son algunas de las recomendaciones que dan los expertos para sobrevivir a unas fechas, como las navideñas, que tanta gente detesta.

Llanto, rabia, aflicción, desesperación, soledad, culpa, negación o incluso alivio son sentimientos normales y sanos que aparecen cuando una persona nos deja para siempre. Forman parte del proceso curativo de las heridas emocionales. Cualquier duelo es una reacción natural.

– La intensidad del duelo no depende de la naturaleza del objeto, sino del valor que le atribuimos – comenta José María Jiménez Ruiz, experto en terapia familiar, en psiquiatría – Entre otras cosas, porque se da una disonancia entre la experiencia que uno está viviendo por dentro y los estímulos exteriores que, de alguna manera, dicen que hay que estar alegre –

Un proceso de duelo sano puede requerir un par de años y sigue una serie de fases. Confusión, rabia, negación, depresión y finalmente superación. Si se prolonga demasiado, los expertos lo consideran  duelo patológico. – El duelo, en sí, no es una patología sino un proceso normal de adaptación – precisa Alejandro Rocamora, psiquiatra y uno de los fundadores del “Teléfono de la Esperanza”.

– Una de cada seis personas que pierde a un familiar desarrolla una depresión al año siguiente – advierte un estudio realizado en el año 2007 por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria. – Los médicos atienden al año un centenar de procesos de duelo depresivo – afirma José Ángel Arbesú, coordinador del Grupo de Trabajo de Salud Mental de esta sociedad. – El 5% de la población española sufre alguna pérdida y alrededor del 2% la traduce en trastornos o depresiones que se deben vigilar –  según Miquel Roca, miembro de la Sociedad Española de Psiquiatría.

Nunca se está suficientemente preparado para la muerte de un ser querido. El primer año es el peor, sobre todo con la primera Navidad y otras fechas relacionadas con la persona ausente.”

Este año he decidido pasar la Nochebuena sola, como si fuese un día cualquiera. Me falta esa cuarta parte, que no tiene repuesto porque un hijo no lo tiene, que no es tal porque es toda mi vida.



diciembre 16, 2010

Publicaciones en el peródico El Nacional, La muerte de uno de los más grandes del arte Flamenco, Enrique Morente

16 Diciembre 2010, 11:29 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo

La muerte de uno de los más grandes del arte Flamenco, Enrique Morente

 

“Temprano levantó la muerte el vuelo…” Al igual que Serrat, aunque diferente, Morente realizó una interpretación musical de la famosa “Elegía” de Miguel Hernández. Hace poco publiqué una frase contenida en una canción suya, “Mi pena es muy mala porque es una pena que yo no quisiera que se me quitara”, refiriéndome a mi dolor por la pérdida de mi hijo Jaime.

 

Enrique Morente

Enrique Morente

Enrique Morente, uno de los grandes artistas del Flamenco contemporáneo, de grandes y valiosas inquietudes, nos acaba de dejar, siendo aún joven y gran creador.

 

Me duele inmensamente su súbito fallecimiento pues tuve el gusto de entablar amistad con él cuando era “bailaora”, además de proferirle una gran admiración.  Enrique nació en Granada y el día de Navidad habría cumplido 68 años, aunque gozaba de tanta energía que parecía mucho más joven.  Era una excelente persona, un gran conversador, con un especial sentido del humor y una personalidad asombrosa.

 

Contrajo matrimonio con Aurora Carbonell, “bailaora” y miembro de una conocida estirpe gitana y artista.  De su unión nacieron tres hijos, entre ellos la cantante Estrella Morente, de hermosa voz cristalina, casada con el torero Javier Conde.

Estrella Morente

Estrella Morente

 

Enrique ingresó como “niño cantor” en la catedral de Granada, aunque después se afanó en distintos oficios, antes de probar suerte en Madrid en donde empezó a triunfar en el mundo del Flamenco.

Morente y Habichuela

Morente y Habichuela

 

Su último trabajo ha sido “El Barbero de Picasso”, un álbum que narra la amistad que unió a Pablo Picasso y a su peluquero, Eugenio Arias. Basado en él, el cineasta Emilio Ruiz Barrachina rodó un documental en el que participó toda la familia del “cantaor”.

 

Antes de internarse en la madrileña Clínica La Luz, en donde perdió la vida, el artista visitó el museo Reina Sofía y cantó junto a los cuadros de Picasso para dicho documental. Aún no se conoce la decisión del tribunal ante el cual su familia ha presentado una denuncia por presunta negligencia médica, tras haber sido sometido a una operación quirúrgica.

 

Enrique Morente, un creador único, deja un enorme vacío en el Flamenco y en nuestros corazones.  Se le ha adjudicado el título de gran innovador del género pues la osadía y la provocación marcaron su extensa carrera, dedicada a fusionar este arte con todas las músicas imaginables. Junto al guitarrista Paco de Lucía y al inolvidable Camarón de la Isla, estaba considerado como una de las figuras más emblemáticas del mismo.

Hace poco, mientras participaba en las mezclas de “El barbero de Picasso”, hacía planes para una próxima creación, junto al percusionista Mark Roadh. “Nunca he pretendido innovar sino crear y expresarme”, declaró con motivo de la reedición de “Omega”, el disco que supuso una inflexión en su carrera. Participó en colaboraciones con celebridades del rock y otras tendencias como son Señor Chinarro, Pat Metheny y un largo etcétera, aunque antes había grabado al menos una docena de álbumes clásicos.

Creó su propio sello discográfico, “Discos Pobreticos”, y grabó con casi todas las grandes compañías aunque últimamente había firmado una exclusiva con Universal. En su casa del Albaicín, el querido artista granadino instaló su estudio y en su ordenador reposan muchos proyectos inconclusos. ¡Descansa en paz, amigo!

Aída Trujillo Ricart               https://aidatrujillo.wordpress.com/

 

diciembre 9, 2010

Publicaciones en el periódico El Nacional, Fiestas de la Constitución y de la Inmaculada Concepción en España

8 Diciembre 2010, 11:33 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo (https://aidatrujillo.wordpress.com/)

Juan Carlos I firmando la Constitución de 1978

Juan Carlos I firmando la Constitución de 1978

Fiestas de la Constitución y de la Inmaculada Concepción en España

Como cada año, España celebra su “puente” de la Constitución.  Esta fiesta está muy próxima a otra no menos importante, la Inmaculada Concepción.  Quien no se vea obligado a trabajar en su intermedio, entre el 6 y el 8 de diciembre, podrá disfrutar de varios días vacacionales.

La última Constitución española entró en vigor el 29 de diciembre de 1978 y es la norma suprema del ordenamiento jurídico del Reino de España.  Su promulgación implicó la culminación de la llamada “Transición Española”, que tuvo lugar tras el fallecimiento, el 20 de noviembre de 1975, del General Francisco Franco.  Su muerte precipitó una serie de acontecimientos políticos que transformaron su anterior mandato dictatorial en una Monarquía Parlamentaria.

Portada del ABC anunciando la muerte de Franco

Portada del ABC anunciando la muerte de Franco

El Rey se convirtió en un Jefe de Estado que desempeña funciones simbólicas y que carece de poder efectivo de decisión. Sus actos tienen una naturaleza cuya validez depende de la aprobación de la autoridad competente.  Según el caso, el Presidente del Gobierno, el Presidente del Congreso de los Diputados, o un/os Ministro/s.

La actual Constitución resume los siguientes principios: Estado social y democrático de Derecho, Monarquía parlamentaria y Estado de las autonomías.

La fiesta de la Inmaculada Concepción, por su  lado, Patrona de España, es un dogma católico que sostiene la creencia de que María, madre de Jesús, a diferencia de los demás mortales, no fue alcanzada por el pecado original.  Afirma que, desde el instante de su concepción, ella estuvo libre de toda mácula. No debe confundirse esta doctrina con la de su virginal maternidad, que sostiene que Jesús fue concebido sin intervención de varón.

El movimiento “inmaculista” alcanzó vigor durante las edades Media y Moderna gracias a los frailes franciscanos, devotos y propagadores de esta creencia. La fe en la Virgen arraigó especialmente en España, en donde numerosos templos y monumentos le fueron dedicados y fue nombrada patrona del reino por Carlos III.

Papa Pío IX

Papa Pío IX

Carlos III

Carlos III

Esta doctrina fue definida como irreversible dogma de fe, adquiriendo carácter de infalibilidad el 8 de diciembre de 1854, en la bula Ineffabilis Deus del papa Pío IX, cuyo contenido no puedo redactar por falta de espacio.

La historia se ha encargado de relatarnos un milagro que aconteció el 7 de diciembre de 1585. El Tercio del Maestre de Campo Francisco de Bobadilla combatía en la isla de Bommel cuando fue bloqueado por la escuadra del Almirante Holak. Éste propuso una rendición honrosa que fue respondida: “los infantes preferían la muerte a la deshonra”. Holak, entonces, abrió los diques de los ríos para inundar el campamento enemigo. En consecuencia, no quedó más tierra firme que el montecillo de Empel, en donde se refugiaron los soldados españoles. Uno de ellos, cavando una trinchera, tropezó con un objeto de madera que resultó ser una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada. Los soldados la colocaron en un improvisado altar y Bobadilla, considerando el hecho como una señal de protección divina, les instó a luchar encomendándose a ella. Un viento inusual e intensamente frío se desató aquella noche, helando el río Mosa. Los españoles, marchando sobre el hielo, atacaron por sorpresa a la escuadra enemiga al amanecer del  8 de diciembre y obtuvieron una victoria absoluta.

Francisco de Bobadilla

Francisco de Bobadilla

diciembre 4, 2010

Periódico Clave Digital, Nieta de Trujillo: “No soy la responsable de dar mantenimiento al panteón de mi familia”

martes 21 de octubre de 2008

Nieta de Trujillo: “No soy la responsable de dar mantenimiento al panteón de mi familia”

ANTE DESCUIDO DEL SEPULCRO EN EL PARDO

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La hija de Ramfis Trujillo, Aída Trujillo Ricart, aseguró que nunca ha sido la encargada de dar mantenimiento a la tumba en la que se encuentran los restos del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina y de su familia.

En una comunicación remitida a la Dirección de Clave Digital el pasado sábado 18 de octubre, la nieta del dictador explica que no es la responsable de que el panteón de la Familia Trujillo, ubicado en el cementerio madrileño de El Pardo, esté inmerso en el abandono.

Clave Digital publicó el pasado 19 de septiembre el artículo “Panteón del dictador Rafael Trujillo luce abandonado y en deterioro”, en el que se afirmaba que el panteón luce descuidado.

En dicho trabajo periodístico, se hacía referencia a que “Aída Trujillo, hija de Ramfis, es supuestamente la persona que se encargaba de dar mantenimiento a la tumba”.

“Nunca he tenido, ni tengo llaves ni libre acceso al panteón de la Familia Trujillo; cuando quería ir a visitar a mis difuntos, tenía que contar con el permiso de la viuda de mi padre, Lita Milán, de mi abuela María Martínez o con el de Víctor Sued”, enfatiza Aída Trujillo Ricart en su carta enviada a Clave Digital.

Resalta que tenía entendido que Lita Milán se encargaría del mantenimiento del sitio “como siempre me había hecho creer. Pero, por lo que veo, no ha sido así.

Ramfis Trujillo

Ramfis Trujillo

“Si se me hubiesen encomendado esa misión, por respeto a los que han abandonado nuestro plano físico, lo hubiera realizado. Y si no lo hubiese deseado, no hubiera asumido ese encargo”, indica.

Sostiene, además, que pese a estar en contra de los hechos de sus familiares, no quisiera que se le “tachara” de insensible e irresponsable.

“Mis creencias, desde hace unos años, son que una vez que uno ha abandonado su cuerpo físico, ya no está allí, donde le den sepultura. De modo que eso me resulta absolutamente indiferente”, precisa.

Manifiesta que si desea orar por sus familiares, lo hace desde su casa, pues Dios está en todos lados.

Recientemente Trujillo Ricart estuvo en España, promoviendo la historia novelada “A la sombra de mi abuelo”, una obra en la que narra su infancia en República Dominicana, parte de su vida y lo que significa descubrir que es la nieta de un tirano.

A continuación, la carta de Aída Trujillo Ricart a Clave Digital

Señor Director:

Panteón Trujillo

Panteón Trujillo

Me dirijo a usted porque nuevamente se menciona, de forma errónea, a mi persona en un artículo de prensa en República Dominicana.  Esta vez, en su periódico “Clave Digital”. Pero no encuentro el nombre del periodista que lo redactó. Sólo la fecha y el asunto del mismo.

“Panteón del dictador Rafael Trujillo luce abandonado y en deterioro. 19 de septiembre de 2008.”

Al parecer, según la persona que escribió dicho artículo, yo, Aída Trujillo, era la encargada de ocuparme del mantenimiento del panteón que guarda los restos mortales de mi abuelo y de mi padre. Por supuesto, hablo de Rafael Leonidas Trujillo Molina y de su primogénito Rafael Leonidas Trujillo Martínez, más conocido como Ramfis.

Con todo respeto, quisiera aclarar algunos puntos al respecto.

Cuando mi abuelo, el tirano, el dictador, el sátrapa o como se le quiera o se le deba llamar, fue asesinado, o ajusticiado, yo no había alcanzado aún los nueve años de edad.

Me dijeron que se le había enterrado en San Cristóbal , su ciudad natal. Pero nunca me llevaron a ver su tumba.

Un tiempo después, una vez de regreso a Europa, me enteré de que mi padre, Ramfis, había trasladado sus restos al Cementerio Père Lachaise de París. Ni se me ocurrió preguntarle cuáles habían sido los motivos que le habían inducido a hacerlo. Por entonces, los niños preguntaban poco… ¡o no preguntaban nada!

Algunos años después supe que la tumba de mi abuelo Trujillo, en la República Dominicana, había sido profanada. Tampoco me animé a preguntar los motivos, quizás intuyéndolos.

Rafael Leonidas Trujillo Molina

Rafael Leonidas Trujillo Molina

 

En diciembre de 1969, cuando mi padre falleció, fue enterrado en el Cementerio de La Almudena de Madrid, con carácter provisional, según me dijeron. Yo contaba entonces con diecisiete años de edad. Todo lo que estipularan sus albaceas, entre los que se contaban mi abuela María Martínez de Alba y Víctor Sued Recio, era algo que había que acatar sin rechistar.

Un lapso de tiempo después, estaría yo por cumplir los dieciocho años, los restos de mi padre fueron trasladados al Cementerio de El Pardo. Se me informó de que también se iban a traer, desde París, los de mi abuelo. Y así se hizo.

Yo no tenía ni voz ni voto en aquellas decisiones que, además, tampoco me importaban ni me importan demasiado.

Mis creencias, desde hace unos años son que, una vez que uno ha abandonado su cuerpo físico, ya no está allí, adonde le den sepultura. De modo que eso me resulta absolutamente indiferente.

Pero se puede imaginar que, con la edad que tenía, no se me asignara el cuidado de la última morada de mis progenitores. Máxime, teniendo en cuenta varios factores.

Cementerio Père Lachaise de Paris

Cementerio Père Lachaise de Paris

Mi padre había dejado a una viuda, Lita Milán, que no era Tantana, mi madre. Mi abuela, Doña María, aún vivía. Yo no soy su primogénita. Etc., etc.

Nunca he tenido, ni tengo, llaves ni libre acceso al panteón de la “Familia Trujillo ” situado en el Cementerio de El Pardo.
Cuando, en un principio, quería ir a “visitar a mis difuntos”, porque aún creía en ello, tenía que contar con el permiso de la viuda de mi padre, con el de su madre, Doña María, o con la de Victor Sued. Jamás pude ir por mi cuenta.

Cuando dejé de creer en aquellas luctuosas visitas, también dejé de visitar el Camposanto. Si quería, o quiero, rezar por esas almas, lo hago desde mi casa, convencida de que, en efecto, Dios está en todas partes.

Estaba persuadida por completo de que Lita Milán, la viuda de mi padre, se encargaría del mantenimiento del sitio, como siempre me había hecho creer. Pero, por lo que veo, no ha sido así.

No le extrañe, señor Director, que alucine con lo que se afirma en el mencionado artículo de su periódico. Aquello de que yo era la “encargada” de ocuparme del bendito lugar.

Aunque no crea en ello, si se me hubiese encomendado esa misión, por respeto a los que han abandonado nuestro plano físico, lo hubiera realizado. Y, si no lo hubiese deseado, no hubiera asumido ese encargo.

Gracias por publicar esta fe de errata que espero se reduzca únicamente a eso. Porque, a pesar de estar en contra de los hechos de mi abuelo y de mi padre, no quisiera que se me tache de insensible ni de irresponsable.

Cordialmente,

Aída Trujillo Ricart

 

 

Publicaciones en el periódico El Nacional, aniversario del nacimiento de Manuel de Falla II parte

3 Diciembre 2010, 10:59 AM

Vivencias cotidianas de allí y aqui

Aniversario de Manuel de Falla, parte II

Escrito por: Aida Trujillo (https://aidatrujillo.wordpress.com)

Manuel de Falla

Manuel de Falla

En el año1908 el rey Alfonso XIII otorgó una beca a Manuel de Falla para que siguiese residiendo en París y concluyese las “Cuatro piezas españolas”. En 1914 compuso, además, las “Siete canciones populares españolas”.

Tras el inicio de la Primera Guerra Mundial, Falla regresó a España. El 14 de noviembre se representó “La vida breve”, premio de la Academia de Bellas Artes.  En diciembre terminó la “Oración de las madres que tienen a sus hijos en brazos”.

Falla mantuvo una gran amistad con el poeta granadino, Federico García-Lorca. Su biografía es muy extensa y está relacionada con importantes personajes, tales como Stravinski, Zuloaga, Pastora Imperio, Moreno Torroba, Rusiñol, María Lejárraga, Diágilev, Princesa de Polignac (“Retablo de Maese Pedro”), Rubinstein, (“Fantasia Baetica”), Brande Trend, su biógrafo, Viñes, Max Eschig, su editor, Jean-Aubry, Joaquín Nin, Landowska y un sinfín de personalidades imposibles de recabar aquí.

Federico García Lorca

Federico García Lorca

Señalo sólo algunas de sus múltiples obras ya que fue artísticamente muy pródigo: “Romanza para violonchelo y piano”, “Melodía para violonchelo y piano”, “Serenata andaluza para violín y piano”, “El amor brujo”, “Serenata andaluza”, “Cuatro piezas españolas”,“Trois mélodies”. En zarzuelas: “La Juana y la Petra”, “La casa de tócame Roque”, “Los amores de Inés”, etcétera.

En el 1915 Turina y Falla fueron homenajeados por el Ateneo de Madrid. En dicho homenaje se estrenaron las “Siete canciones populares“.

El año1919 fue especialmente doloroso para el músico pues fallecieron sus dos progenitores. En 1920, Falla fijó su residencia en Nueva York.

En1928 tomó posesión de su cargo como académico de la Real Academia de Bellas Artes de Granada y en 1931 realizó su última visita a Londres.

José María Pemán

José María Pemán

Francisco Franco

Francisco Franco

Después de la proclamación de la Segunda República de España, pidió, junto a Alcalá Zamora y a Fernando de los Ríos, que se tomaran medidas para detener la quema y saqueo de iglesias.  En 1937, colaboró con José María Pemán en un “Himno marcial”, adaptando el “Canto de los Almogávares” de Pedrell.

Tras la Guerra Civil Española se exilió en Argentina.  Francisco Franco le ofreció una pensión, si regresaba a España, y fue nombrado Caballero de la Orden de Alfonso X el Sabio. Falla vivió en el exilio gracias a la ayuda de algunos mecenas en una casa en las sierras, atendido por su hermana, ya que casi siempre estaba enfermo.

Pasó sus últimos años de vida trabajando en la que consideraba sería su obra cumbre: “Atlántida”, basada en un poema de Jacinto Verdaguer que le obsesionó siempre y en donde veía reflejadas sus grandes inquietudes.  Manuel de Falla expiró el 14 de noviembre de 1946 tras sufrir una parada cardiorrespiratoria, sin haberla culminado, y delegando en su discípulo Halffter para terminarla.

Ernesto Halffter

Ernesto Halffter

Sus restos, repatriados a Cádiz, fueron recibidos por sus familiares, José María Pemán y diferentes autoridades entre las que se encontraba el Ministro de Justicia Fernández-Cuesta, representando a Francisco Franco. Con autorización del papa Pío XII, Falla fue enterrado en la Catedral de Santa Cruz donde se encuentran actualmente sus restos, junto a los de Pemán.

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