Aída Trujillo

noviembre 30, 2011

Publicaciones en el periódico El Nacional, Tantas veces Freddy,Tantas veces Sabinero, I parte

11 Noviembre 2011, 11:33 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Tantas Veces Freddy, Tantas Veces Sabinero, I parte

 

Escrito por: Aida Trujillo Ricart (https://aidatrujillo.wordpress.com/)

 

Un día cualquiera, de esos en los que apenas tengo tiempo para ello, entré en mi cuenta de Facebook. Como casi siempre, mi intención era enterarme de cómo estaba mi retoño Nicolás, de diecinueve años, que vive en Madrid.

A esa edad, los chicos no suelen escribir a sus padres pero sí expresan sus sentimientos y/o actividades, en páginas como esta, o similares.

Fue cuando, en el apartado de solicitudes de amistad, encontré la de alguien cuyo nombre llamó bastante mi atención:   Tantas Veces Freddy. En la petición comprobé que, además, teníamos un amigo en común:   El Matutino Alternativo.  Entonces, sin pensarlo dos veces, la acepté y me dispuse a comprobar la identidad del solicitante.  

Y fue cuando me encontré con una agradable sorpresa pues, mi recién estrenado amigo internáutico  se declaraba “sabinero”, lo que viene a ser, fan de Sabina, el célebre cantautor español.

Sabina ha visitado, en junio, los estudios de la Cadena SER para hablar, entre otras cosas, del único concierto que dará este año en España.

Sabina ha visitado, en junio, los estudios de la Cadena SER para hablar, entre otras cosas, del único concierto que dará este año en España

Como yo también lo soy, mi curiosidad me empujó a seguir leyendo y comprobar que Freddy dirige un programa de radio, dedicado a Joaquín, al que también invita a otros personajes relevantes del arte musical.

Por si fuese poco, este hombre resultó ser más que simpático y ocurrente. Tanto que, desde entonces, trabamos una relación amistosa que le llevó a presenciar la puesta en circulación de mi nueva novela.

Freddy es una auténtica demostración de la alegría de vivir.

Freddy es una auténtica demostración de la alegría de vivir

Le invité, él me aseguró que asistiría y, aunque pueda parecer mentira en este país, lo cumplió.

Tuve así la suerte de conocerle personalmente, junto a su encantadora madre y a una amiga. Nos hicimos algunas fotos, que subí a mi blog, a la vez que el artículo sobre la puesta en circulación de mi libro.

Pero, no contenta con ello, me propuse escribir sobre este interesante y peculiar personaje dominicano. Para ello, me vi obligada a pedirle algunos datos sobre su vida personal y su trayectoria profesional.

“Un sábado, 16 de marzo (por eso me gustan tantos los sábados) del año 1974, mi madre Haydée Martínez Silfa, hizo ver la luz a esta criatura, en una clínica al lado del parque de las Ruinas de San Francisco, de la Ciudad Colonial, donde, para colmo, me sembraron el ombligo. De ahí la pasión que tengo por esa zona capitalina.”

Ruinas del Primer Convento de San Francisco de Asís, Santo Domingo.

Ruinas del Primer Convento de San Francisco de Asís, Santo Domingo.

Así fue el inicio de su respuesta que denota, de forma clara, la manera de expresarse de Freddy De la Rosa Martínez, hijo único, hecho que, según declara, le ha dado el privilegio de escoger a sus hermanos, que, para él, son sus amigos.

Es el creador en Sabina Radio República Dominicana, vive en Santo Domingo, está casado, con Jacqueline Matos Ortíz, y se dedica a fomentar y difundir la “Pasión Sabinera”, como él la denomina. Y lo hace mediante su transmisión radial, todos los viernes, a las 5:00 p.m., hora dominicana, a través de Quisqueya 96.1 FM y, en Internet, en www.compasillo.com.

Con Jacqueline, lleva 14 años de matrimomio y 7 de noviazgo.

Con Jacqueline, lleva 14 años de matrimomio y 7 de noviazgo.

Al preguntarle cómo había nacido en él esa tremenda admiración por Joaquín Sabina, respondió que, hace mucho tiempo, escuchó, en una emisora de rock local, una canción interpretada por el gran Miguel Ríos: “Aves de Paso” que le encantó.

Transcurridos algunos años oyó “La del Pirata Cojo”, y fue entonces cuando se enteró de que, el autor, era el mismo que el de la que le había encandilado tiempo atrás.

Freddy disfruta de cualquier cosa sencilla que nos ofrece la vida.

Freddy disfruta de cualquier cosa sencilla que nos ofrece la vida.

Existe un comentario que quiero transcribir tal y como Freddy lo expresó, pues me pareció una hermosa forma de hacerlo.  Creo que así debe de ser cuando viene de parte un amante de la vida, que disfruta de cualquiera de las cosas sencillas que ésta nos ofrece.  

Pero tendré que referirlo en la II parte de este artículo.

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noviembre 6, 2011

Publicaciones en el periódico El Nacional, Hacer la compra en la República Dominicana

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24 Septiembre 2011, 11:26 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo Ricart (https://aidatrujillo.wordpress.com/)

 

Hacer la compra en la República Dominicana

 

 

Desde que en España, en el año 2001, sustituyeron la peseta por el euro, adquirí, sin apenas darme cuenta, una costumbre: empecé a calcular, los nuevos precios, en la moneda caída en desuso.

Aquella era la única manera de enterarme cuánto estaba pagando por lo que quería comprar. Además, siendo agente de seguros, como lo era en la época, la gente seguía solicitándome, las coberturas de los mismos, en pesetas.  Tampoco les estaba resultando, en general, fácil adaptarse al cambio.

Por cierto, desde aquel suceso, el costo de la vida empezó a subir paulatina y fuertemente. En un principio me costó mucho pensar en euros pero, como a casi todo en la vida, uno acaba acostumbrándose.  Esta divisa terminó ganando la batalla, en mi cabeza, y ahora, cuando viajo fuera de Europa, todo lo traduzco, inconscientemente, a ella.

Aunque llevo ya dos años residiendo en nuestro país, sin ser consciente de ello, cuando me fijo en el precio de algo que necesito o deseo adquirir, se pone en marcha mi “calculadora mental” y, sin querer, computo el monto, de pesos a euros.

Uno de los supermercados con mejores precios pero aún así...

Uno de los supermercados con mejores precios pero aún así...

20 pesos dominicanos, en su nuevo y absurdo billete, por increíble que parezca, dado su valor

20 pesos dominicanos, en su nuevo y absurdo billete, por increíble que parezca, dado su valor

En la actualidad, la europea moneda, está a algo más de 52, pero, para no errar, por las fluctuaciones del mercado, suelo calcular que 1 euro equivale a 50 pesos.

He ido percibiendo, en el tiempo transcurrido aquí, lo caro que resulta hacer la compra.

Alimentarse no es un lujo, es una necesidad vital y diaria que no puede postergarse, como si de un capricho se tratase.

Madrid no es una ciudad barata, ni mucho menos. El supermercado que estaba más cercano a mi casa no era de los más caros pero tampoco de los más económicos.  No obstante, al no tener vehículo, por entonces, me resultaba cómodo pues podía dirigirme allí caminando.

Es increíble pero, cuando se pone en marcha esa “calculadora mental” mía, que he mencionado, me doy cuenta de que, por ejemplo, comprar un tarro de mermelada es imposible aquí, si uno no dispone de mucho dinero, pues no es un artículo indispensable.

Adquirir un jugo (zumo), de los que vienen en cartón, cuesta más de un euro, cuando, en el supermercado madrileño del que les he hablado, se pagaban unos 40-45 céntimos por litro.

En diversas ocasiones, en las que el presupuesto no me alcanzaba para comprar carne de res, recurría a surtirme de la de cerdo.  Molida, en trocitos para guisar, en una pieza, para hornear, etc., pues salía bastante más económica, y es sana y deliciosa.

Las alitas de pollo, un alimento del cual, si no nos abastecemos de una cantidad considerable, apenas rinde, podía adquirirlas a 3 euros, algo más de 150 pesos, por un par de kilos. Cada kilo, como saben, equivale a más de dos libras.

Un queso y un jamón decente, en este país, también son alimentos prácticamente intocables. Y, con la única excepción de los víveres y los plátanos o los guineos, los vegetales están “por las nubes”.

Si tenemos que comprar algún producto enlatado, despidámonos de otras cosas pues, su precio, suele ser bastante elevado.

Los productos de limpieza, salvo en raras excepciones, son también más caros que en España.

Todo esto sin contar que, si uno quiere evitar enfermarse, no tiene más remedio que comprar botellones de agua, ya que, la de la llave, el grifo, no es potable.

Y así, un largo etcétera, abusivo, a mi modo de ver.

Existen felizmente y no obstante, en la República Dominicana, algunas alternativas,  como son los llamados “colmados”.

Es verdad que, se encuentren en donde se encuentren, suelen ser más caros.  Pero eso es un hecho que considero normalísimo pues, con sólo llamarles por teléfono, te llevan lo que compres a casa, sin cargo extra.  Y, claro, ¡algo tienen que poder ganarse!

En los colmados, no sólo se puede adquirir, al detalle, un cubito de los que llamamos “Avecrem” (aunque sea de otra marca) en España, y aquí llaman “sopita”, además de muchas otras cosas, cuyas cajas no se suelen abrir para ofrecer una única unidad al cliente.

También se puede pedir una sola “media cajetilla” de cigarrillos, de esas pequeñas, algo que resulta muy cómodo para los fumadores que, si se quedan sin tabaco, suelen tener que salir a la calle con el fin de adquirirlos en el primer bar que encuentren.

Y, estos humildes comercios, no sólo no protestan por ello, sino que se alegran ya que, aunque únicamente compres ese artículo, o la susodicha “sopita”, lógicamente, también los cobran más caros que en las grandes superficies.  Algo increíble pero cierto.

Este es uno de los pocos lujos que está alcance de todos y del que no gozamos allí.  Por lo menos, no en las ciudades grandes.

Pero, cuando hablo de “alternativas”, y perdonen la redundancia, me refiero, sobre todo, a la que tiene más importancia: si hoy no hay dinero para comer, o beber agua de la buena, puedes dejar todo a deber, hasta que cobres o consigas el dinero para pagar.

Todavía, en el mismo corazón de Madrid, existe esa posibilidad, en las tiendecillas de las galerías de alimentación, en las que te conozcan.

Una cosa que llamó mucho mi atención, al principio, cuando llegué a vivir aquí hace algo más de dos años, es que en las farmacias, con la excepción de algunos de ellos, también se venden los medicamentos por unidad.

De hecho, la primera vez que pedí, no recuerdo qué cosa, en uno de estos comercios, y me preguntaron que “cuantas quería”, contesté, “Pues, de momento, creo que me arreglaré con una sola caja”.  La farmacéutica se quedó perpleja, pues no estaba acostumbrada a ello y me explicó.

Con el transcurso del tiempo, al comprobar que la “Salud Pública” del país nada tiene que ver con la española, y que las medicinas son caras, comprendí los motivos de esta forma de proceder.

Si no se hiciera así, a la gran mayoría, le resultaría imposible comprarse ni una simple caja de paracetamol, por muy “genérica” que ésta sea.

Me pregunto, cada vez que voy a hacer la compra, para mí que vivo sola, cómo se las arreglarán las familias para poder subsistir.

Los sueldos medios, de esta nuestra república, no están, en absoluto, en concordancia con el precio de la compra alimentaria ni con muchas otras cosas imprescindibles.

Se me rompe el corazón cada vez que veo a alguien consumiendo un plato de arroz blanco, sin nada que le dé un toque de alegre sabor, para no morir de inanición.

 

 

noviembre 4, 2011

Parte de mi pasado afectivo y profesional, el gran arte del cine y el videoclip de la canción de la cantante Jeanne Mas, “Y`a des bons…”

Admiro a esta cantante francesa, de ascendencia española, cuyo “look”, en la época de finales de los años 80, llamaba todavía mucho la atención, sobre todo en España.

Ella lo llevaba con dignidad y belleza, pues es muy guapa, y yo tuve la suerte de trabajar en la realización de este videoclip, perteneciente a su canción “Y´a des bons…”.

Por entonces, Enrique Gabriel, el hoy en día reconocido director, guionista y productor de cine, de origen argentino, no había realizado aún su primer rodaje como Director. Ejercía, con pasión y amor, una excelente labor como Ayudante de Dirección.

Gracias a él, y obviamente al trabajo que propuse y, después, realicé como Jefa de Vestuario, que complació a la cantante, fui contratada como tal, con gran satisfacción para mí.

Pero, cuando estábamos trabajando, en un pueblo alejado de Madrid, en donde se rodaron varias escenas, surgió un problema: Una de las actrices extra, la que tenía que protagonizar el papel de mora, a quien asesinan junto a su familia, nos falló a última hora.

Recuerdo que cundió algo de pánico pues, los rodajes, por más sencillos que sean, suelen resultar bastante caros.

Pero la famosa cantante, Jeanne Mas, de gran carácter y personalidad, no perdió la calma o, por lo menos, no lo demostró.

Aparte de ser la protagonista de este videoclip, cuya canción sigue emocionándome, fue la que resolvió aquel contratiempo. Se fijó en que yo podía pasar por ser nativa de cualquier país árabe.

Entonces, muy educadamente, se me acercó, de una forma tan humilde que llamó mi atención, para pedirme el favor de reemplazar a la persona que no pudo, o no quiso, cumplir con su compromiso.

No solamente accedí, sino que me sentí afortunada por haber colaborado, por partida doble, ejerciendo también como actriz, en este trabajo. Desde que era pequeña ya me encantaba actuar. Esa es una de las aficiones que todavía no entiendo porqué no intenté desarrollar. ¡Pero así es la vida!

Cuando hace un tiempo encontré estas imágenes, buceando por YT, volví a emocionarme, evocando y reviviendo aquel pasado feliz en el que trabajé duramente, incluso en largometrajes, gracias a Enrique que, por entonces, era mi pareja sentimental.

Quiero creer que no decepcioné a nadie con mi labor y, por ello, me atrevo a incluir, en esta entrada de mi blog, lo que el celuloide plasmó hace ya tantos años.

Espero que disfruten del entorno y puesta en escena del mismo pero, sobre todo, de la hermosa canción que, en él, interpreta esa gran artista que es Jeanne Mas.

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