Aída Trujillo

febrero 5, 2012

Publicaciones en el periódico El Nacional, La depresión, versión ampliada

3 Febrero 2012, 12:08 P.M.

 Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo Ricart (https://aidatrujillo.wordpress.com/)

 

La depresión clínica y alguna de sus variantes

 

Esta es una enfermedad a la que muchas personas no consideran como tal. Piensan que sólo es necesario hacer un esfuerzo y “animarse”.

Entonces el enfermo se siente solo, pues, tal esfuerzo, le resulta colosal y no indica que esté en proceso de curación, casi nadie le comprende, por lo que procura no comentarlo con quien no la haya padecido. Puede producirse a consecuencia de situaciones dolorosas, la depresión postraumática, o bien, sin existir un motivo aparente, la endógena.

La sensación de sentirse triste, decaído emocional y/o físicamente, perder interés por las cosas de las que disfrutaba antes e, incluso, el abandono de su aspecto y/o higiene personal son algunos de sus síntomas.

Es conveniente tomar conciencia, como hemos citado, que la depresión es una enfermedad como tantas otras, a las que hacemos caso, y no sólo una sensación. Este padecimiento progresa día tras día y afecta no sólo los pensamientos y los sentimientos del enfermo, sino también su salud física.

Quien la sufre no es ni culpable de ello ni tampoco se puede decir que tenga una personalidad débil.  Ésta es una tremenda enfermedad clínica, bastante frecuente, y que, en algún momento de su vida, puede afectar a cualquiera, incluso a los animales.

Las estadísticas nos hablan de que perturba a una de cada veinte personas, el doble de mujeres que de hombres.

Aunque pueda parecer mentira, la depresión afecta a uno de cada ocho adolescentes  y se calcula que entre el 4% y el 6% de los niños, del mismo modo, la padece.

Suicidio de una adolescente

Suicidio de una adolescente

Si bien en muchas ocasiones no se le da la importancia que tiene, parece ser que, en el mundo, se suicidan cerca de 3.000 personas al día, por causa suya.

En consecuencia, es importante no confundir esta enfermedad con un estado de ánimo pasajero.

Solemos tener la mala y errada costumbre de decir – Hoy estoy deprimido/a… – cuando lo que se está es contrariado o frustrado, nada que ver con estar enfermo/a.

Esta enfermedad, en algunas ocasiones, puede ser provocada por una situación emocionalmente mala, como es la pérdida de un familiar, problemas económicos y/o de trabajo, un divorcio, un aborto, malos tratos, etcétera.

Los problemas económicos afectan a las personas y las familias

Los problemas económicos afectan a las personas y las familias

Sin embargo, en otras, puede surgir sin motivo aparente, cuando casi todo en la vida del paciente va bien.

La tristeza endógena no se puede modificar de forma voluntaria, a pesar de los esfuerzos del enfermo.

Éste experimenta sentimientos de inhibición y se siente incapaz de  enfrentar el futuro.  Tiende a desconectarse del medio habitual, le resulta prácticamente imposible realizar cualquier esfuerzo, no tiene esperanzas ni ilusiones, falta de interñes sexual y, asimismo, se siente extraño ante el estado en el que se encuentra sumido.

Inapetecencia sexual

Inapetecencia sexual

Se origina debido a un desarreglo de los neurotransmisores, que no producen la cantidad necesaria de serotonina y dopamina, debido a un desajuste químico.

Por ejemplo, a los diabéticos les falta insulina, a los que la padecen, les falta serotonina y otros elementos.  Cuando se sufre de esta forma de depresión, hay que asumir que se deben tomar medicamentos de por vida.

No existe un dolor más grande y agudo que la muerte de un hijo

No existe un dolor más grande y agudo que la muerte de un hijo

Sin embargo, cuando se trata de un estrés postraumático, la cosa cambia.

Éste puede surgir tras uno haber visto, o experimentado, algún trauma, puede brotar a cualquier edad y manifestarse debido a distintas causas: un desastre natural, la pérdida de un ser querido, un atraco, violencia doméstica, encarcelamiento, violación, soledad prolongada, abandono, terrorismo, guerra, y un largo etcétera.

Las personas con cualquiera de los dos trastornos de estrés también pueden tener problemas con:

  • El consumo excesivo de alcohol
  • El uso excesivo de fármacos y/o drogas
  • Problemas de salud conexos

Según los científicos, la auténtica causa de estas perturbaciones mentales, que cambia la respuesta del organismo, afectando peligrosamente los neurotransmisores, aún se desconocen.  Es posible que, en ello, puedan intervenir factores psicológicos, genéticos, físicos y/o sociales.

Tampoco se sabe, a ciencia cierta,  por qué, en cualquiera de los casos, algunas personas lo padecen y, en cambio, otras no.  Pero, el  tener antecedentes del mismo, consigue incrementar el riesgo de sufrirlo tras ocurrir algún acontecimiento doloroso posterior.

Los síntomas del postraumático están clasificados en tres categorías principales:

1. El “revivir” constantemente el hecho. El incidente parece estar sucediendo de nuevo, una y otra vez. Los recuerdos son reiterativos y angustiantes, produciendo, en ocasiones, pesadillas relacionadas con el mismo y fuertes reacciones físicas, tales como enfermedades y malestar general, a veces continuo.

2. La “evasión”, que tiene como consecuencia una falsa insensibilidad que lleva a las personas a  sentirse como si nada les importase y a no recordar detalles trascendentales del trauma. Muestran falta de interés en sus actividades normales, ya sean personales o profesionales. Evitan contactar con otras personas, lugares o pensamientos que le hagan recordar el hecho y tienen una continua sensación de un futuro incierto.

3. La “excitación”, que dificulta su capacidad para concentrarse y hace que, el sujeto afectado, se sobresalte fácil y exageradamente y esté en estado continuo de alerta. Produce irritabilidad frecuente y/o ataques de ira, dificultades para conciliar el sueño o, en contrapartida, el dormir más de lo normal. Sentimientos de culpa, como es la llamada “culpa del sobreviviente”, agitación, mareos, desmayos, palpitaciones cardiacas, enfermedades del aparato digestivo, caída del cabello, dolores de cabeza, etcétera.

Se puede ampliar la posibilidad de un buen pronóstico con:

  • Diagnóstico precoz
  • Tratamiento oportuno
  • Apoyo social y familiar fuerte

Es imprescindible buscar ayuda de inmediato cuando:

  • Uno se siente abrumado.
  • Tiene pensamientos de hacerse daño a si mismo, o de suicidarse
  • Piensa, de forma reiterativa, en querer dañar a otra/s persona/s
  • Es incapaz de controlar su comportamiento
  • Siente constantemente un miedo irrazonable
  • Tiene continuos sentimientos angustiosos y/o pesimistas

Los expertos en esta materia aseguran que no existen exámenes que puedan diagnosticar esta penosa enfermedad. La calificación se hace basándose en ciertos síntomas.

La OMS, Organización Mundial de la Salud, prevé que, este mal, en menos de diez años, se convertirá en una causa de discapacidad que superará los accidentes cerebro vasculares, los de tránsito y/o las enfermedades pulmonares y cardiacas.

También estima que existen entre 120 y 200 millones de personas en el mundo que padecen esta enfermedad, lo cual representa aproximadamente el 3% de la población mundial.

El tratamiento químico puede ayudar a prevenir el progreso de la depresión.

El amor, el afecto sano y sincero va de la mano de la compasión y la solidaridad.

El amor, el afecto sano y sincero va de la mano de la compasión y la solidaridad.

El apoyo afectivo y la comprensión son condiciones “sine qua non” para su cura.

¡Seamos amorosos, comprensivos y solidarios!

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14 comentarios »

  1. Yo tengo esta maldita enfermedad, y lamentablemente ya no encuentro solucion, uso drogas cosa que obviamente altero mi estado quimico cerebral pero desde antes de usarlas tambien padecia depresion, cosa que al consumir drogras obviamente dispare mi depresion aun mas, es una lastima tener esta maldita enfermedad me ha dejado solo, sin amigos, lleno de odio, ira, resentimiento, aislado de la sociedad, solo esperando que algo malo me pase para porfin descanzar ..

    Comentario por Anonimo — marzo 19, 2012 @ 9:17 pm | Responder

    • Aunque no te conozca, y además te firmas “anónimo”, tus palabras me apenan de verdad porque sé lo que es eso y, por desgracia, me ha tocado muy de cerca…
      ¿Qué puedo decirte? Claro que las drogas no ayudan pero comprendo tu desesperación aunque, mejor que recurrir a ellas, tendrías que recurrir a un terapeuta y a algún grupo de apoyo. Como no sé adonde vives, tampoco te puedo intentar aconsejar adonde puedes dirigirte.
      Espero, de corazón, que puedas encontrar el camino que te ayude a superar tu depresión, algo difícil pero no imposible. Pero necesitas ayuda, es obvio.

      Comentario por Aida Trujillo — abril 6, 2012 @ 7:08 pm | Responder

      • Que opina sobre SSRIs?
        El uso en los USA es muy abundante
        y un amigo Prof. Medicina en Psiquiatría lo usa específicamente para personas con dolor crónico con depresión.
        e anthony DeMorizi MD
        Anthony DeMorizi en FB

        Comentario por e anthony DeMorizi MD — noviembre 23, 2012 @ 5:19 am

      • Hola Anthony,
        No sé qué quimico es el que me nombras, lo buscaré en Internet, por lo tanto no puedo darte mi opinión sobre el mismo. Si tu amigo consigue aliviar tanto el dolor físico como el emocional con él, entonces seguro que es bueno.
        Estoy en FB pero no sé si ya somos amigos. Si no lo somos, pídeme amistad y, si lo somos, recuérdamelo.
        ¡Feliz 2013!
        Aída

        Comentario por Aida Trujillo — enero 4, 2013 @ 2:45 pm

  2. apénas me vengo a enterar que tengo esta enfermedad y no encuentro solucion.

    Comentario por mariana restrepo zapata — abril 21, 2012 @ 11:29 pm | Responder

    • Tienes que pedir ayuda terapéutica y moral. Y tener mucha fuerza de voluntad, eso sí. Después de la muerte de mi hijo Jaime, hace dos años, yo también estoy así. Pero, si quieres escribirme y contarme tus cosas, hazlo sin reparos. Estoy dispuesta a escucharte. Un abrazo solidario y afectuoso, Aída

      Comentario por Aida Trujillo — julio 11, 2012 @ 7:32 pm | Responder

  3. como curo la depresion

    Comentario por belarmina — junio 11, 2012 @ 10:43 pm | Responder

    • Mi niña, me encantaría el poder ayudarte. En el 2010 perdí a un hijo que sufrió mucho por esa horrible enfermedad. Pero no se suicidó,murió de un paro cardiaco. Y ahora soy yo la que la sufre, como podrás imaginar. Hay que pedir ayuda terapéutica, claro, pero también mucho apoyo amoroso para poder sobrellevarla. Puedes escribirme cuando quieras, estoy dispuesta a escucharte. Un abrazo muy fuerte, deseando que puedas recuperarte. Aída

      Comentario por Aida Trujillo — julio 11, 2012 @ 7:02 pm | Responder

  4. la verdad esta es una enfermedad muy dificil…..llega un momento en que no se sabe que hacer….y se cree que lo mejor es terminar con esto……pero lastimosamente tenemos que vivir con ella….llegara el dia en que ya no nos acompañe y no la vamos a extrañar (Isa 33:24)…..mientras tanto.. .hay que hacer lo que hacemos todos los dias…luchar hoy y esperar que el dia de mañana sea mejor…
    Karen de Lopez

    Comentario por karen de Lopez — septiembre 6, 2012 @ 4:52 am | Responder

    • ¡Ánimo Karen! Esa enfermedad tiene dos vertientes, como sabrás. La post traumática y la endógena.
      Después del fallecimiento de uno de mis hijos yo también la padezco pero lucho, día a día, por superarla.
      Te deseo mucha fuerza y no dejes de luchar. Un abrazo solidario,
      Aída

      Comentario por Aida Trujillo — septiembre 20, 2012 @ 7:21 am | Responder

  5. wow excelente explicacion de la ENFERMEDAD y aplaudo su difusion para reducir los tabues a su alrededor. lamento lo de tu hijo…….mi hija, mi mama y yo la padecemos……..empezo mi hija hace 10 anos, ahora de 25, tres anos me tarde en llegar a un PSIQUIATRA pues la gente etiqueta de LOCOS a los que vamos con esos doctores, cuaanta ignorancia, bendita ciencia, pues gracias a los medicamentos y terapias podemos vivir MEJOR….gracias infinitas por compartirlo. besos, Moni.

    Comentario por Monica — noviembre 17, 2012 @ 3:13 am | Responder

    • Me alegro mucho de que te haya gustado mi artículo. Tienes toda la razón del mundo, al decir que la gente, en general, está muy confundida con respecto a los psiquiatras. La mayoría de los que que piensan así no son conscientes de que, el cerebro, es un órgano más del cuerpo. Si uno se fractura un hueso, acude al traumatólogo. Si le duele el estómago, visita a un gastroenterólogo. Pero, a un psiquiatra, incluso a un psicólogo, eso no. ¡Que cosa tan absurda!
      También me alegro de que, el trascender de sus opiniones, os hayan animado a acudir a un especialista y que hayáis mejorado vuestra calidad de vida. ¡Felicidades! Y sigue así, pensando en positivo, para poder vencer a esa enfermedad que, el que nunca la haya padecido, no sabe lo dolorosa que es. Abrazos y besos,
      Aída

      Comentario por Aida Trujillo — noviembre 17, 2012 @ 3:05 pm | Responder

  6. hola me llamo Nancy, padezco depresión, estuve asistiendo al psicólogo y por problemas personales tuve que dejarlo, pero espero regresar a terapias, esta enfermedad es muy fea ya que aunque tenga fuerza de voluntad a veces es difícil sobrellevarla y ganarle, a veces siento que mi familia no me entiende a pesar de que lo saben, aveces me dan ganas de tirar la toalla y volver al estado en que estaba cuando empece con la enfermedad y cada día se me hace pesado, pero eso si jamás dejo de sonreír ya que no me gusta que empiecen a preguntar por que estoy triste o enojada, fue un muy buen articulo

    Comentario por Nancy — marzo 6, 2013 @ 6:26 am | Responder

    • Querida Nancy, aunque no te conozco personalmente, agradezco la confianza que has depositado en mí al escribirme y desahogarte conmigo.
      Efectivamente, la depresión es una enfermedad terrible, muy difícil de superar y es importante tener el apoyo de un psicólogo o psiquiatra, además del de las personas a las que uno quiere. Pero, lamentablemente, los profesionales de las enfermedades mentales suelen ser muy caros. Y mucho más lamentable aún es que, quien no ha padecido depresión no comprende al que la padece.
      Yo te comprendo porque la he padecido y todavía no la he superado. Las personas comprenden que te duela cualquier parte del cuerpo, ya sea por enfermedad o accidente. Pero no suelen comprender una cosa que escapa a su raciocinio. No culpes a tu familia. Simplemente no lo entienden.
      Sé que no es fácil lo que voy a aconsejarte pero trata de ponerlo en práctica. En primer lugar, no tires la toalla. Si un día caes y te da la sensación de que nada sirve para aliviarte, perdónate y vuelve a empezar. Estás sufriendo mucho, ¡caray! Cuando menos lo esperes encontrarás una mano amiga que te comprenderá. Intenta buscar a algún profesional comprensivo que sepa que no puedes pagarle. Los hay. No sé adonde vives pero existen asociaciones que pueden ayudarte, sin ánimo de lucro. Escríbeme de nuevo, dime adonde estás y quizás pueda ayudarte a encontrar a alguien. Sigue sonriendo, en la medida de tus fuerzas y posibilidades, pero hazlo por tí, no para complacer a nadie. Espero que estas humildes palabras te sirvan para empezar a ver un poco de luz. ¡Animo Nancy! Como seres humanos que ambas somos, te mando todo mi amor y comprensión. Escríbeme al email aidatrujillo@hotmail.com. Ayudándote, si lo consigo, me ayudo a mí misma. Un abrazo del alma,
      Aída

      Comentario por Aida Trujillo — marzo 29, 2013 @ 2:41 pm | Responder


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