Aída Trujillo

marzo 12, 2012

Publicaciones en el periódico El Nacional, Elegía y homenaje a Arturo Ruiz, uno de los más renombrados sastres de Madrid

9 Marzo 2012, 1:49 PM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Elegía y homenaje a Arturo Ruiz, uno de los más renombrados sastres de Madrid

Escrito por: Aida Trujillo Ricart (https://aidatrujillo.wordpress.com/)

Arturo Ruiz con su esposa, Irene Serrano y yo, Ibiza 1984

Arturo Ruiz con su esposa, Irene Serrano y yo, Ibiza 1984

Mi amiga Irene y yo, siempre unidas

Mi amiga Irene y yo, siempre unidas

Aparte de haber sido un profesional de los más grandes, un artista del arte del corte, uno de los aspectos más difíciles de su oficio, Arturo era uno de mis mejores amigos, al igual que su esposa, Irene Serrano.

Me conduelo con ella, sus hijos, nietos y demás familiares y amigos, me conduelo también conmigo misma pues le quería mucho.

                   SASTRERIA ARTURO

                                        Dirección  principal en:

Reina Mercedes, 13

                                             28020 , MADRID

Arturo Ruiz era un trabajador nato e incansable. Tenía el don de ser altamente positivo, aunque estuviese pasando un mal momento, como nos ocurre a todos alguna vez en la vida, en cualquier aspecto. Era un hombre muy recto pero, a la vez, muy cariñoso.

Él era el organizador, el amigo con el que siempre contabas, con el que tenías interesantes conversaciones, con el que podías llorar y reír.

En fin, era un verdadero amigo. No tengo palabras para expresar mi pena por su pérdida.

Es curioso que, habiendo publicado la semana pasada sobre el tema de las planificaciones y proyectos en la vida, haya ocurrido esta triste desgracia justo ahora, cuando creía que podría verle y darle un gran abrazo.

Y lo peor fue precisamente eso, mi errada planificación.

Puerta de Alcalá de Madrid

Puerta de Alcalá de Madrid

Llegué a Madrid el viernes 24 de febrero pasado y no quise llamar a Irene porque pretendía darle, tanto a ella como a su esposo, como siempre le ha llamado, una sorpresa.

Me presentaría en su casa, sin avisar, tal era el grado de nuestra amistad, mientras ellos creían que yo seguía en Cabarete. Como ese era mi plan, si llamaba desde aquí, Madrid, no hubiese sido factible, como es lógico.

Deseo añadir que, Arturo e Irene, eran una pareja sumamente unida y divertida.  A él, que era además muy inquieto, le encantaba viajar.

Y así lo hacían, muy a menudo, siempre juntos.

Arturo le llevaba bastante edad a mi amiga pero, por su energía, parecía ser más joven que todos nosotros, sus familiares y amigos.

Pero, volviendo al tema de las planificaciones, insisto en que, aunque son necesarias, tenemos que estar plenamente abiertos a los cambios que se producen en nuestras vidas.

Después de citarme con algunos médicos, cuando me liberé un poco, pedí a mi nuera que llamase por teléfono a mis queridos amigos, el viernes, día 2 de marzo, una semana después de mi llegada.

Ella me iba a hacer el favor de preguntarles si iban a salir o estarían en casa aquella tarde pues, a través de una amiga, que había llegado desde la República Dominicana, les había enviado una carta física que ella, mi nuera, prefería  entregarles personalmente. Y así lo hizo.

Pero la que se llevó una dolorosa y terrible sorpresa fui yo cuando, ella, mi nuerita, acongojada, me devolvió la llamada y me informó de que Arturo había fallecido el día anterior, el primero de este mes, y ya había sido inhumado. Todo estaba hecho.  No pude acudir a ningún acto relacionado con su muerte.

No creo en las casualidades y sé que esta ha sido otra lección de la vida. Si hubiera contactado con ellos nada más llegar, como era verdaderamente mi deseo, sin esperar, sin proyectos y de modo espontáneo, habría llegado a tiempo para despedirme de él.

Me he propuesto no volver a actuar de ese modo, que me parecía tan tierno y afectuoso, y que me hacía mucha ilusión. Era como un juego de niños e imaginaba la cara de asombro, del matrimonio amigo, cuando apareciese en persona en su hogar, en el lugar de la carta que esperaban.

Pero, muy lamentablemente, no ha sido así y la existencia me ha vuelto a jugar una mala pasada.

Arturo querido, sé que estás en el Cielo, junto a mi hijito Jaime, a quien querías mucho también.

Echo de menos tu presencia en Madrid.

Irene querida, te veré e intentaré brindarte algo de consuelo, si la vida me lo permite, en estos días.  ¡Por lo menos así lo espero y deseo, con toda mi alma!

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marzo 6, 2012

Publicaciones en el periódico El Nacional, Las planificaciones y proyectos en nuestras vidas

2 de marzo de 2012, 12:14 PM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: AidaTrujillo Ricart ( https://aidatrujillo.wordpress.com)

Las planificaciones y proyectos en nuestras vidas

Es una gran verdad que, el tener ilusiones y proyectos, es positivo y necesario en nuestras vidas. Sin embargo, muchas veces no nos planteamos el que cabe la posibilidad de que, lo que tenemos trazado como algo seguro, pueda variar inesperada y  súbitamente, debido a cualquier motivo, por ínfimo que éste sea.

John LennonBien afirmaba, el maravilloso e inolvidable John Lennon, que Dios tenga en su Gloria, que “la vida es lo que acontece mientras hacemos planes”.

Esta vez, como muchas otras, me ha vuelto a tocar el tener que cambiar lo que tenía ideado, de forma algo drástica, además. Hace apenas una semana tuve que dejarme llevar por lo que la vida me tenía reservado sin que yo tuviese conciencia de ello.

Unos días antes, había sufrido un percance doméstico, algo aparatoso, que afectó seriamente mi salud.

Y es que es cierto lo que afirma el Dr. Jorge Bucay, eminente psicoanalista y escritor, sobre las secuelas que puede dejar la pérdida de un hijo. Desde que Jaime Mª, mi segundo retoño, falleció, no he vuelto a “levantar cabeza”.

Dr. Jorge BucayPero, hace un par de semanas, “toqué fondo”. Mi estado de salud se vio realmente maltratado, sin motivos aparentes, y no tuve más remedio que viajar a Madrid, en donde me encuentro en los momentos en los que estoy escribiendo estas líneas, para acudir a la Salud Pública española, de la cual hablaré más adelante, y hacerme una buena revisión.

Quizás, alguno de ustedes, se habrá preguntado si habré abandonado mis escritos en este prestigioso periódico. Pero, como podrán comprobar, no es así y, hoy, vuelvo a reanudarlos, dando gracias a Dios por haberme dado la suficiente fuerza para lograrlo.

Pero, volviendo a lo que quiero referirme en este artículo, opino que debemos ser conscientes de lo versátil que puede llegar a ser nuestra existencia. La realidad es que no existe nada seguro más que el momento presente. El pasado pasó y el futuro es una mera ilusión.

Por ello, una de mis citas favoritas es “Carpe Diem”, vivir el momento, no trasladar nuestro pensamiento ni hacia atrás ni hacia delante. Aunque eso es algo que no resulta nada fácil de aplicar pues, nuestra mente humana, tiene gran tendencia a trasladarse, con facilidad, tanto al pasado como al futuro, sin vivir plenamente el presente.

Como comento al principio de este escrito, esto no implica que no tengamos proyectos, ni que no intentemos construir ese posible, aunque incierto, futuro, lo mejor que podamos ni que no nos ilusionemos con lo venidero.

Eso sería, a mi modo de ver, negativo y destructivo en todos los sentidos.

Pero creo que sí sería bueno que, de algún modo, ejercitemos nuestro cerebro a ser flexible y a estar abierto a cualquier giro, por brusco, alegre y/o doloroso que pueda ser, cambiando lo cotidiano, lo que nos resulta familiar, por lo desconocido.

Por inverosímil que parezca, muchas personas aceptan con mayor facilidad las penas que las alegrías.

A ustedes, como a mí, les habrá ocurrido, al entablar conversaciones con gente a las que las cosas les van muy bien, que, en algún momento, nos hayan confesado que sienten miedo pues les parece imposible que todo sea tan positivo, amoroso y agradable.

Viven con el temor a que, esa felicidad de la que están gozando, se les pueda escapar y sufren, sin necesidad y siendo felices, por ese factible, aunque también ilusorio, cambio a peor.

marzo 5, 2012

Video de una entrevista realizada en septiembre de 2009, en Santo Domingo, por Don Radhamés Gómez Sánchez

Filed under: Uncategorized — Aida Trujillo @ 8:34 pm

El video de esta entrevista no la había añadido al blog porque nunca se me ocurrió buscarlo en You Tube.

Don Radhamés Gómez Sánchez, hijo del Director del periódico El Nacional, Don Radhamés Gómez Pepín, a quien todavía no tenia el placer de conocer, fue quien me propuso el realizarla.

Por entonces vivía yo en casa de mi hermano Rafael, en Santo Domingo, poco antes de fijar mi residencia en Juan Dolio.

El reportaje se hizo en un apartamento que mi hija, Haydée, compartía con unas amigas, en la capital.

Después de conocernos personalmente, casi instantáneamente, Radhamés hijo y yo, entablamos una gran amistad. Hemos conversado sobre muchas cosas, relativas a lo que me preguntó entonces, pero también sobre otros aspectos de la vida.

Por supuesto, la literatura ha sido uno de los temas más elocuentes, sin descartar momentos de risa y afecto que tengo tanto a él como a su familia, en general.

Al encontrarlo en la web que menciono arriba, no he querido dejar de publicarlo aquí pues, a Dios gracias, nuestra amistad perdura y quiero rendir un pequeño homenaje de agradecimiento a este valioso compatriota y gran amigo.

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