Aída Trujillo

marzo 29, 2013

Publicaciones en el periódico El Nacional, Suicidios famosos o anónimos

9 Marzo 2013, 12:29 PM

Vivencias cotidianas de allí y aqui

Escrito por: Aida Trujillo Ricart (https://aidatrujillo.wordpress.com/)

Suicidios, famosos o anónimosLAGRIMAS DE SANGRE

La semana pasada comenté que iba a empezar a compartir con ustedes una serie de suicidios de gente famosa, a lo largo de la historia. Pero, esta vez, no pretendo hacerlo. Quiero hablarles, como homenaje,  del de una mujer que no lo fue. Era una gran persona, desconocida para los que no eran de su entorno.

Hace algunos años decidió quitarse la vida y, como éramos muy amigas, me lo confesó. Como es lógico, intenté disuadirla, hablándole de Dios, de la vida que seguía, de lo valiosa que ella era y de un sinfín de argumentos que se me ocurrieron sobre la marcha.

paisajePero ella ya estaba decidida. No quería seguir en este mundo. Traté de vigilarla lo más cerca que podía, aunque no me era posible acompañarla todo el día, como hubiese deseado. Conversaba con ella y le regalaba libros de autoestima y ayuda que no sé si llegó a leer.

Esa mujer, cuyo nombre no revelo porque así me lo pidió, a quien llamaremos Rosa, era puro amor. Lo único que realmente perseguía era eso, el amor.

Se casó, en diversas ocasiones, que resultaron todas ser un fracaso. Pero eso no la mató. Tuvo hijos que no la consideraron. El abandono emocional de ellos fue lo que provocó su deseada muerte. Cuando uno de ellos falleció, Rosa se dio a la bebida. Entonces, el resto de sus retoños la despreció aún más, amigos de toda la vida le dieron la espalda, el mundo se le hundió. Entró en una amarga depresión.depresion

Siempre fue una mujer luchadora, nada la hacía vacilar ante el peligro, los retos, la injusticia, la pobreza… Tuvo fuerzas hasta que ese hijo se le fue. Por más que intentó superar su pérdida, aquel inmenso dolor la minó y empezó a tomar medicamentos y alcohol, en demasía.

Quizás, si hubiese obtenido ese amor, que tanto mendigaba, hubiese podido superar su muerte. No lo sé. Quizás ese era su destino. A pesar de ser creyente, espiritualmente hablando, la idea de quitarse de en medio la obsesionaba. El penar del que era presa la superaba.

Un día me llamó para despedirse. Dijo que yo lo merecía. Acudí enseguida para hablarle, como otras veces y hacer que recapacitase. Hasta le hablé de reencarnación. Tendría que empezar desde cero todo su proceso, le dije, y también que mucha gente la seguía queriendo, que se centrase en lo que tenía, le pedí que no me dejase. Pero Rosa estaba peor que nunca. Su tristeza se dejaba vislumbrar a través de la línea telefónica.

manoAl llegar a su casa, de la cual siempre tuve llaves, la encontré en un estado lamentable y la llevé a una clínica. Mientras la acompañaba en la ambulancia, en donde le inyectaron una serie de medicamentos para intentar salvarla, me tendió su mano. Me alegré pensando que aquel gesto era algo que la mantendría viva y que, después de lo ocurrido, era posible que cambiase de opinión. Pero no fue así.

Mi amiga me rogó que dijese a sus hijos que había muerto de un infarto y que la cremasen. Me pidió que rezase por su alma y que ella ya le había pedido a Dios que no la castigase porque había sufrido demasiado y no podía más con su carga.

A pesar de yo asegurarle que Dios la iba a perdonar y que, después de ese incidente, las cosas iban a mejorar, mi amiga me dijo que la abrazase. Lo hice cuando, con su último aliento, me dijo –Adios, querida… –

Al arribar al centro médico no se pudo hacer nada por salvar su vida. Falleció en la ambulancia, después de darme ese abrazo amoroso que jamás olvidaré.abrazo

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: