Aída Trujillo

marzo 12, 2011

Publicaciones en el periódico El Nacional, 23-F, intento de golpe de estado en España, III parte

10 Marzo 2011, 1:15 PM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo ( https://aidatrujillo.wordpress.com/)

Trigésimo aniversario del intento de golpe de Estado en España, III parte

Concluyo esta breve narración sobre el intento de golpe de estado en España, el 23 de febrero de 1981. De lo contrario, podría eternizarme ya que muchos fueron los relevantes personajes que formaron parte del abortado complot.

Jaime Milans del Bosch

Jaime Milans del Bosch

Jaime Milans del Bosch (8 de junio de 1915 – 26 de julio de 1997) perteneció a una familia noble de tradición castrense. Llegó a ser Teniente General y, después, al mando de la sede de Valencia, en 1977, ostentó el rango de Capitán General de la III Región Militar. Allí mantuvo una relación meramente institucional con los políticos locales.

Posteriormente, tras su participación en el 23-F, fue condenado a 30 años de prisión. En junio del 1982, asimismo, fue expulsado del ejército.

Se incorporó a la ofensiva sin reservas, realizando importantes e ilegales agresiones. Poco después de la ocupación del Congreso de los Diputados, sacó carros de combate en Valencia y redactó un bando decretando el estado de excepción. Los tanques circularon por las principales vías de la ciudad y se mantuvieron apuntando a los más significativos edificios gubernamentales. No obstante, Milans del Bosch fracasó en su obstinada pretensión de que la totalidad del ejército se sumase a la intentona golpista.

Carros de combate circulando por Valencia

Carros de combate circulando por Valencia

Tras el mensaje televisivo de Juan Carlos I, los militares que aún no se habían definido, optaron por permanecer en la legitimidad. A pesar de la falta de apoyo, Milans se negó a deponer las armas y  no se entregó hasta las 5 de la mañana del día 24.

A la izquierda, el Rey con Alfonso Armada y, a la derecha, Jaime Milans, los militares quizás más monárquicos del Ejército de España.Juan  Carlos I con Alfonso Armada y Jaime Milans del Bosch, los militares quizás más monárquicos del Ejército de España.
Alcázar de Toledo

Alcázar de Toledo

Sin embargo, aunque también estuvo involucrado en la conspiración golpista de octubre de 1982, apenas ocho años después de su encarcelamiento, fue indultado, debido a su avanzada edad. Tras ser libertado, declaró su no arrepentimiento por su participación en el 23-F y se instaló en su Madrid natal, en donde falleció en el 1997. Sus restos fueron inhumados en el Alcázar de Toledo, de acuerdo a sus deseos.

Alfonso Armada

Alfonso Armada

Otro militar fuertemente implicado, Alfonso Armada (Madrid, 12 de febrero de 1920),  había ocupado el puesto de Secretario General de la Casa Real durante diecisiete años. Pero fue en su intervención en el 23-F en donde alcanzó gran notoriedad. En el 1983, el Tribunal Supremo le condenó a 30 años de cárcel en la prisión de Alcalá Meco aunque, en diciembre de 1988, fue indultado, alegando razones de salud y expresando que estaba dispuesto, al contrario que Milans, a acatar las leyes de la Constitución.  Hoy en día ostenta el título de Marqués de Santa Cruz de Rivadulla, provincia de A Coruña, en donde reside, en un “pazo” de su propiedad.

Alfonso Armada en el pazo de su propiedad

Alfonso Armada en el pazo de su propiedad

Su trayectoria militar se vio truncada el día del fallido golpe de estado.  Muchos apuntan que, sobre Armada, habría recaído la Presidencia del Gobierno, de haber tenido éxito el estacazo a la democracia.  Aunque no se sabe con seguridad, se cree que él fue el llamado “elefante blanco”.  Algunos analistas consideran, no obstante, que éste era un mero símbolo del ejército, esperado por los golpistas.

Se descubrió su implicación en el 23-F cuando Armada se ofreció al Jefe del Estado Mayor del Ejército, General Gabeiras, para personificarse en el Congreso.

General Gabeiras

General Gabeiras

Deseaba  proponer a Tejero su ofrecimiento para presidir un gobierno cívico-militar. Pero éste se negó categóricamente a que se incorporasen políticos civiles o comunistas en el gobierno y se afirma que aquella negativa fue el inicio del fin del golpe.

Al día siguiente, una gran pancarta en donde rezaban las palabras “Por la libertad, la Democracia y la Constitución”, precedió la marcha de más de un millón y medio de personas. Aquella manifestación en Madrid fue una de las más multitudinarias de la historia de España.

“Por la libertad, la Democracia y la Constitución”

“Por la libertad, la Democracia y la Constitución”

marzo 4, 2011

Publicaciones en el periódico El Nacional, Trigésimo aniversario del 23-F, intento de golpe de estado en España, II Parte

3 Marzo 2011, 1:37 PM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo (https://aidatrujillo.wordpress.com)

Trigésimo aniversario del intento de golpe de Estado en España, II Parte

Aquellas horas de terrible incertidumbre, las vivimos literalmente adheridos al aparato de televisión y/o radio.  El Rey Juan Carlos mantuvo su constante presencia, en un intento de tranquilizarnos, asegurándonos que, finalmente, la democracia triunfaría. Aunque obviamente no logró convencernos del todo, su forma de actuar resultó ser positiva pues nos brindó cierta “seguridad” en la que anhelábamos creer.

Rey Juan Carlos I

Rey Juan Carlos I

Aunque existen dudas de cuál fue el auténtico papel del monarca en la trama, lo cierto es que su labor ha sido reconocida por políticos, historiadores, y por una gran mayoría de la sociedad, como un empujón contundente para el fracaso del golpe. En sus continuos mensajes advertía a los golpistas que no toleraría ningún intento de perturbar el orden constitucional.

Es indispensable y necesario resaltar la actitud del entonces Vicepresidente del Gobierno, Manuel Gutiérrez Mellado, que se comportó como un auténtico héroe. Cuando Tejero amenazó a todos, con la ayuda de su arma mortal, obligándoles a precipitarse al suelo, el vicepresidente se levantó de su escaño y acudió a amonestar a los golpistas. Como jefe militar superior que era, nada menos que Capitán General, les ordenó poner  fin a su insurrección.

Gutiérrez Mellado siendo zarandeado

Gutiérrez Mellado siendo zarandeado

El resultado fue que terminó siendo brutalmente agredido y zarandeado. La acción de los guardias, intentando reducir a un hombre de casi setenta años de edad, ha permanecido cincelada en la memoria de muchos, así como en varios reportajes. Representa lo inquebrantable que, a pesar de algunos otros hechos, fue la transición democrática española. Mientras Tejero forcejeaba con el general Gutiérrez Mellado, sólo permanecieron en su asiento el presidente Adolfo Suárez y el dirigente comunista Santiago Carrillo.

Hay que destacar también el nombre de muchos medios de comunicación:

Joaquín Arozamena

Joaquín Arozamena

Joaquín Arozamena, Iñaki Gabilondo, José Mª García, relacionado con el mundo de los deportes pero que, aquella funesta noche, cambió su programación, sin consultar, y nos mantuvo informados de las evoluciones que se iban produciendo.

José Mª García

José Mª García

Imágines posibles gracias a Pedro Francisco Martín

Imágenes posibles gracias a Pedro Francisco Martín

Pero hay más. Pedro Francisco Martín fue un reportero de Radiotelevisión Española que estuvo presente en el hemiciclo. Es conocido por haber conseguido grabar casi media hora de los hechos pues, muy hábilmente, apagó el piloto rojo de la cámara, de manera que la grabación continuó sin que los asaltantes se percatasen de ello.

Iñaki Gabilondo

Iñaki Gabilondo

Numerosos  son los personajes que intervinieron, para bien o para mal, durante aquel fallido golpe de estado.  Sobre ellos escribiré más adelante pues, incluso en España, se desconocen muchas de sus actuaciones.

Ninguno de los guardias que secundaron a Tejero fue procesado.

El juez instructor del caso, José María García Escudero, consideró que, los pactos con las autoridades por los que Tejero aceptó rendirse, los excluía de cualquier responsabilidad. Su criterio fue respaldado por la sentencia definitiva del Tribunal Supremo. En sus memorias, el instructor, ya fallecido, explicó que la dirección de la Guardia Civil habría podido expulsarles con un simple expediente gubernativo.

Juan Carlos I y Adolfo Suárez

Juan Carlos I y Adolfo Suárez

Banda terrorista ETA

Banda terrorista ETA

No debemos ignorar que, en el 1981, el clima que se respiraba en España era de incuestionable crispación. Aumentaba la violencia de la banda ETA, UCD se desintegraba, la democracia era joven e inexperta, se percibía el desasosiego de los militares que anhelaban su perdida estabilidad, mientras que, miembros de la antigua jerarquía franquista, se sentían insatisfechos con la nueva España constitucional.

febrero 28, 2011

Publicaciones en el periódico El Nacional, Trigésimo aniversario del “23-F”, intento de golpe de estado en España, I Parte

26 Febrero 2011, 1:05 PM
Vivencias cotidianas de allí y aquí
Escrito por: Aida Trujillo

Trigésimo aniversario del intento de golpe de estado en España, I Parte

Hace 30 años, la democracia española sufrió una grave amenaza que, felizmente, se redujo a un fallido golpe de estado. Afortunadamente no hubo víctimas que lamentar. Transcurrieron angustiosas horas, empero, para los que, desde el 1975, tras el deceso de Franco, habíamos puesto nuestras ilusiones en disfrutar de un país libre de dictaduras.

La historia es extensa y no tendré el espacio suficiente para relatarla al completo, por lo que la dividiré, al igual que he hecho otras veces. Omitiré, por respeto a este distinguido diario, ciertas palabras soeces que pronunciaron los que pretendieron, entonces, hacerse con el poder del país.

Cuarenta miembros de la Guardia Civil penetraron en el Congreso de los Diputados, a las 8.50 de la mañana del 24 de febrero de 1981, y apuntaron, con sus armas, a los parlamentarios que permanecían secuestrados allí desde la tarde anterior. Realizaron  disparos en el salón de plenos y,  el entonces Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, fue ferozmente amenazado cuando solicitó hablar con el jefe de la fuerza ocupante.

Adolfo Suárez, enfrentándose a los ocupantes

Adolfo Suárez, enfrentándose a los ocupantes

Resulta imprescindible señalar la figura de uno de los más importantes protagonistas del histórico hecho.  Se trata de Antonio Tejero Molina, ex teniente coronel de la Guardia Civil, quien fue uno de los principales cabecillas del malogrado golpe.

Antonio Tejero

Antonio Tejero

Tejero estuvo destinado, entre otros lugares, en Guipúzcoa y allí detuvo a múltiples miembros de la organización terrorista ETA. Fue testigo de la quema de banderas españolas y, junto a sus subordinados, se dispuso a rescatarlas, pese a haber recibido órdenes expresas de no hacerlo. Aquel desacato le costó un mes de arresto en Madrid y el cese de su mando en la Comandancia. Fue transcendente la carta que envió, en su momento, al Rey. La famosa misiva le valió catorce días de arresto y un posible cese que no se llegó a producir. En noviembre de 1978, Tejero se reunió en la madrileña cafetería Galaxia, en donde se diseñó la operación de homónimo nombre. Por este hecho fue recluido nuevamente, esta vez durante diecinueve meses.

Felipe González y Alfonso Guerra

Felipe González y Alfonso Guerra

Pero, pese a ello, poco tiempo después de ser libertado, comenzó a planear el, desde entonces llamado, “23-F”. Existe, dentro de su carrera profesional, una extensa retahíla de sucesos que los lectores pueden consultar en cualquier enciclopedia o en Internet.

El ex Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez

El ex Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez

Santiago Carrillo

Santiago Carrillo

Soledad Becerril y José Bono

Soledad Becerril y José Bono

Tejero, durante aquel lamentable suceso, aprehendió a Adolfo Suárez, mientras otros ocupantes se hicieron cargo del Vicepresidente, Manuel Gutiérrez Mellado, y de los dirigentes políticos Felipe González, Alfonso Guerra, Santiago Carrillo y Agustín Rodríguez Sahagún, lo cual dio lugar a graves temores por  la integridad de sus vidas. Los regentes fueron cacheados, obligados a permanecer toda la noche bajo estricta vigilancia y apartados de sus compañeros, que desconocían su paradero.

Rodríguez Sahagún

Rodríguez Sahagún

El único que consiguió enterarse de que todos seguían estando en el Congreso fue el presidente de la Cámara, Landelino Lavilla. Éste fue objeto de gran desprecio y brusquedad por parte de Tejero cuando el Presidente le preguntó qué ocurría y él le contestó, groseramente y pistola en mano: “¡Quítate de ahí!”

Las precisiones de lo acontecido el “23-F” están acreditadas íntegramente. Figuran en las “Actas de la ocupación del Congreso”, redactadas por Víctor Carrascal, Leopoldo Torres, Soledad Becerril y José Bono.

Landelino Lavilla

Landelino Lavilla

La noche del 23 de febrero del 1981 millones de españoles se preguntaron qué les depararía el futuro. Los únicos que disfrutaron de aquellas espeluznantes horas fueron los que secundaban sus intenciones.  Pero recuerdo que los niños, ajenos al peligro, también se sintieron felices pues, como es obvio, al día siguiente no los mandamos a la escuela.

Manuel Gutiérrez Mellado

Manuel Gutiérrez Mellado

Aída Trujillo Ricart    https://aidatrujillo.wordpress.com/

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