Aída Trujillo

enero 14, 2015

Publicaciones en el periódico El Nacional, Somnolencia o deseo excesivo de dormir

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Publicado el 27 de agosto del 2014 – 11:17 am por Aida Trujillo Ricart https://aidatrujillo.wordpress.com/
e-mail: redaccion[@]elnacional.com.do

Somnolencia o deseo excesivo de dormircomputador

Este término se refiere a que alguien puede sentir un sueño desmedido a cualquier hora del día. Algunas personas llegan a quedarse dormidas en situaciones o momentos inconvenientes y/o peligrosos. La somnolencia excesiva durante el día puede ser el signo de un trastorno de la salud.

La depresión, la ansiedad, el estrés y el aburrimiento pueden contribuir a una somnolencia colosal y causar fatiga y apatía.

Podría, este síntoma, estar causado también por otros factores como un dolor crónico (padecerlo constantemente puede producir depresión), la diabetes, cambios en los niveles de sodio en la sangre, ingesta de medicamentos como son los tranquilizantes, los somníferos y los antihistamínicos, exceso de calcio en la sangre, el trabajar muchas horas o por turnos diferentes y/o por la noche, el insomnio nocturno, baja actividad de la tiroides, etcétera.coche

La somnolencia se puede aliviar investigando su origen con ayuda del médico. Éste le hará una serie de preguntas. Lo más probable es que la mande a realizar algunas revisiones que pueden abarcar exámenes de sangre (un CSC y fórmula leucocitaria, nivel de azúcar en la sangre, electrolitos y niveles de la hormona tiroidea), tomografía de la cabeza, estudios del sueño, exámenes de orina y otras que considere oportunas.

con taza de caféHay que diferenciar las diversas expresiones del término del sueño excesivo. Existe la hipersomnia, que es un aumento patológico del tiempo dedicado a dormir (suele ser más de 10 horas diarias). Está la somnolencia, que es un estado intermedio entre la vigilia y el dormir ocupando el tiempo normalmente dedicado a la vigilia durante el día, la clinofilia (el amor a estar acostado, la tendencia a permanecer en la cama y que no implica necesariamente dormir) y el retraimiento afectivo (común en patologías psicóticas). Aunque el sujeto parece estar dormido, suele estar ansioso y vigilante.

El síndrome de apnea del sueño (SAS), relativamente común en el hombre, 5% de la población en general, está correlacionado con la edad pero un tercio de los pacientes que lo padecen están deprimidos y la mitad ansiosos. Indican los especialistas que el SAS suele asociarse con otros problemas que conciernen a la impotencia, el alcoholismo, los trastornos de la conducta o de la memoria. Este estado de necesidad de dormir en exceso puede estar asociado también a trastornos afectivos como son las pérdidas de cualquier índole y asimismo con la ingesta exagerada de carbohidratos.

Los síntomas suelen estar asociados con depresión fuerte y con una peor calidad de vida. En estas afecciones los registros polisomnográficos pueden acusar menos hipersomnia que la referida por el paciente. Más bien se trata de una sintomatología intermedia entre la hipersomnia y la clinofilia. La clinofilia va asociada con una ilusión de estar durmiendo llamada agripnagnosia.

felizConclusión, si estamos afectados por un deseo de dormir constante, visitemos a nuestro médico que es el que podrá detectar su procedencia y ayudarnos a superarla.

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marzo 29, 2013

Publicaciones en el periódico El Nacional, Suicidios famosos o anónimos

9 Marzo 2013, 12:29 PM

Vivencias cotidianas de allí y aqui

Escrito por: Aida Trujillo Ricart (https://aidatrujillo.wordpress.com/)

Suicidios, famosos o anónimosLAGRIMAS DE SANGRE

La semana pasada comenté que iba a empezar a compartir con ustedes una serie de suicidios de gente famosa, a lo largo de la historia. Pero, esta vez, no pretendo hacerlo. Quiero hablarles, como homenaje,  del de una mujer que no lo fue. Era una gran persona, desconocida para los que no eran de su entorno.

Hace algunos años decidió quitarse la vida y, como éramos muy amigas, me lo confesó. Como es lógico, intenté disuadirla, hablándole de Dios, de la vida que seguía, de lo valiosa que ella era y de un sinfín de argumentos que se me ocurrieron sobre la marcha.

paisajePero ella ya estaba decidida. No quería seguir en este mundo. Traté de vigilarla lo más cerca que podía, aunque no me era posible acompañarla todo el día, como hubiese deseado. Conversaba con ella y le regalaba libros de autoestima y ayuda que no sé si llegó a leer.

Esa mujer, cuyo nombre no revelo porque así me lo pidió, a quien llamaremos Rosa, era puro amor. Lo único que realmente perseguía era eso, el amor.

Se casó, en diversas ocasiones, que resultaron todas ser un fracaso. Pero eso no la mató. Tuvo hijos que no la consideraron. El abandono emocional de ellos fue lo que provocó su deseada muerte. Cuando uno de ellos falleció, Rosa se dio a la bebida. Entonces, el resto de sus retoños la despreció aún más, amigos de toda la vida le dieron la espalda, el mundo se le hundió. Entró en una amarga depresión.depresion

Siempre fue una mujer luchadora, nada la hacía vacilar ante el peligro, los retos, la injusticia, la pobreza… Tuvo fuerzas hasta que ese hijo se le fue. Por más que intentó superar su pérdida, aquel inmenso dolor la minó y empezó a tomar medicamentos y alcohol, en demasía.

Quizás, si hubiese obtenido ese amor, que tanto mendigaba, hubiese podido superar su muerte. No lo sé. Quizás ese era su destino. A pesar de ser creyente, espiritualmente hablando, la idea de quitarse de en medio la obsesionaba. El penar del que era presa la superaba.

Un día me llamó para despedirse. Dijo que yo lo merecía. Acudí enseguida para hablarle, como otras veces y hacer que recapacitase. Hasta le hablé de reencarnación. Tendría que empezar desde cero todo su proceso, le dije, y también que mucha gente la seguía queriendo, que se centrase en lo que tenía, le pedí que no me dejase. Pero Rosa estaba peor que nunca. Su tristeza se dejaba vislumbrar a través de la línea telefónica.

manoAl llegar a su casa, de la cual siempre tuve llaves, la encontré en un estado lamentable y la llevé a una clínica. Mientras la acompañaba en la ambulancia, en donde le inyectaron una serie de medicamentos para intentar salvarla, me tendió su mano. Me alegré pensando que aquel gesto era algo que la mantendría viva y que, después de lo ocurrido, era posible que cambiase de opinión. Pero no fue así.

Mi amiga me rogó que dijese a sus hijos que había muerto de un infarto y que la cremasen. Me pidió que rezase por su alma y que ella ya le había pedido a Dios que no la castigase porque había sufrido demasiado y no podía más con su carga.

A pesar de yo asegurarle que Dios la iba a perdonar y que, después de ese incidente, las cosas iban a mejorar, mi amiga me dijo que la abrazase. Lo hice cuando, con su último aliento, me dijo –Adios, querida… –

Al arribar al centro médico no se pudo hacer nada por salvar su vida. Falleció en la ambulancia, después de darme ese abrazo amoroso que jamás olvidaré.abrazo

febrero 5, 2012

Publicaciones en el periódico El Nacional, La depresión, versión ampliada

3 Febrero 2012, 12:08 P.M.

 Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo Ricart (https://aidatrujillo.wordpress.com/)

 

La depresión clínica y alguna de sus variantes

 

Esta es una enfermedad a la que muchas personas no consideran como tal. Piensan que sólo es necesario hacer un esfuerzo y “animarse”.

Entonces el enfermo se siente solo, pues, tal esfuerzo, le resulta colosal y no indica que esté en proceso de curación, casi nadie le comprende, por lo que procura no comentarlo con quien no la haya padecido. Puede producirse a consecuencia de situaciones dolorosas, la depresión postraumática, o bien, sin existir un motivo aparente, la endógena.

La sensación de sentirse triste, decaído emocional y/o físicamente, perder interés por las cosas de las que disfrutaba antes e, incluso, el abandono de su aspecto y/o higiene personal son algunos de sus síntomas.

Es conveniente tomar conciencia, como hemos citado, que la depresión es una enfermedad como tantas otras, a las que hacemos caso, y no sólo una sensación. Este padecimiento progresa día tras día y afecta no sólo los pensamientos y los sentimientos del enfermo, sino también su salud física.

Quien la sufre no es ni culpable de ello ni tampoco se puede decir que tenga una personalidad débil.  Ésta es una tremenda enfermedad clínica, bastante frecuente, y que, en algún momento de su vida, puede afectar a cualquiera, incluso a los animales.

Las estadísticas nos hablan de que perturba a una de cada veinte personas, el doble de mujeres que de hombres.

Aunque pueda parecer mentira, la depresión afecta a uno de cada ocho adolescentes  y se calcula que entre el 4% y el 6% de los niños, del mismo modo, la padece.

Suicidio de una adolescente

Suicidio de una adolescente

Si bien en muchas ocasiones no se le da la importancia que tiene, parece ser que, en el mundo, se suicidan cerca de 3.000 personas al día, por causa suya.

En consecuencia, es importante no confundir esta enfermedad con un estado de ánimo pasajero.

Solemos tener la mala y errada costumbre de decir – Hoy estoy deprimido/a… – cuando lo que se está es contrariado o frustrado, nada que ver con estar enfermo/a.

Esta enfermedad, en algunas ocasiones, puede ser provocada por una situación emocionalmente mala, como es la pérdida de un familiar, problemas económicos y/o de trabajo, un divorcio, un aborto, malos tratos, etcétera.

Los problemas económicos afectan a las personas y las familias

Los problemas económicos afectan a las personas y las familias

Sin embargo, en otras, puede surgir sin motivo aparente, cuando casi todo en la vida del paciente va bien.

La tristeza endógena no se puede modificar de forma voluntaria, a pesar de los esfuerzos del enfermo.

Éste experimenta sentimientos de inhibición y se siente incapaz de  enfrentar el futuro.  Tiende a desconectarse del medio habitual, le resulta prácticamente imposible realizar cualquier esfuerzo, no tiene esperanzas ni ilusiones, falta de interñes sexual y, asimismo, se siente extraño ante el estado en el que se encuentra sumido.

Inapetecencia sexual

Inapetecencia sexual

Se origina debido a un desarreglo de los neurotransmisores, que no producen la cantidad necesaria de serotonina y dopamina, debido a un desajuste químico.

Por ejemplo, a los diabéticos les falta insulina, a los que la padecen, les falta serotonina y otros elementos.  Cuando se sufre de esta forma de depresión, hay que asumir que se deben tomar medicamentos de por vida.

No existe un dolor más grande y agudo que la muerte de un hijo

No existe un dolor más grande y agudo que la muerte de un hijo

Sin embargo, cuando se trata de un estrés postraumático, la cosa cambia.

Éste puede surgir tras uno haber visto, o experimentado, algún trauma, puede brotar a cualquier edad y manifestarse debido a distintas causas: un desastre natural, la pérdida de un ser querido, un atraco, violencia doméstica, encarcelamiento, violación, soledad prolongada, abandono, terrorismo, guerra, y un largo etcétera.

Las personas con cualquiera de los dos trastornos de estrés también pueden tener problemas con:

  • El consumo excesivo de alcohol
  • El uso excesivo de fármacos y/o drogas
  • Problemas de salud conexos

Según los científicos, la auténtica causa de estas perturbaciones mentales, que cambia la respuesta del organismo, afectando peligrosamente los neurotransmisores, aún se desconocen.  Es posible que, en ello, puedan intervenir factores psicológicos, genéticos, físicos y/o sociales.

Tampoco se sabe, a ciencia cierta,  por qué, en cualquiera de los casos, algunas personas lo padecen y, en cambio, otras no.  Pero, el  tener antecedentes del mismo, consigue incrementar el riesgo de sufrirlo tras ocurrir algún acontecimiento doloroso posterior.

Los síntomas del postraumático están clasificados en tres categorías principales:

1. El “revivir” constantemente el hecho. El incidente parece estar sucediendo de nuevo, una y otra vez. Los recuerdos son reiterativos y angustiantes, produciendo, en ocasiones, pesadillas relacionadas con el mismo y fuertes reacciones físicas, tales como enfermedades y malestar general, a veces continuo.

2. La “evasión”, que tiene como consecuencia una falsa insensibilidad que lleva a las personas a  sentirse como si nada les importase y a no recordar detalles trascendentales del trauma. Muestran falta de interés en sus actividades normales, ya sean personales o profesionales. Evitan contactar con otras personas, lugares o pensamientos que le hagan recordar el hecho y tienen una continua sensación de un futuro incierto.

3. La “excitación”, que dificulta su capacidad para concentrarse y hace que, el sujeto afectado, se sobresalte fácil y exageradamente y esté en estado continuo de alerta. Produce irritabilidad frecuente y/o ataques de ira, dificultades para conciliar el sueño o, en contrapartida, el dormir más de lo normal. Sentimientos de culpa, como es la llamada “culpa del sobreviviente”, agitación, mareos, desmayos, palpitaciones cardiacas, enfermedades del aparato digestivo, caída del cabello, dolores de cabeza, etcétera.

Se puede ampliar la posibilidad de un buen pronóstico con:

  • Diagnóstico precoz
  • Tratamiento oportuno
  • Apoyo social y familiar fuerte

Es imprescindible buscar ayuda de inmediato cuando:

  • Uno se siente abrumado.
  • Tiene pensamientos de hacerse daño a si mismo, o de suicidarse
  • Piensa, de forma reiterativa, en querer dañar a otra/s persona/s
  • Es incapaz de controlar su comportamiento
  • Siente constantemente un miedo irrazonable
  • Tiene continuos sentimientos angustiosos y/o pesimistas

Los expertos en esta materia aseguran que no existen exámenes que puedan diagnosticar esta penosa enfermedad. La calificación se hace basándose en ciertos síntomas.

La OMS, Organización Mundial de la Salud, prevé que, este mal, en menos de diez años, se convertirá en una causa de discapacidad que superará los accidentes cerebro vasculares, los de tránsito y/o las enfermedades pulmonares y cardiacas.

También estima que existen entre 120 y 200 millones de personas en el mundo que padecen esta enfermedad, lo cual representa aproximadamente el 3% de la población mundial.

El tratamiento químico puede ayudar a prevenir el progreso de la depresión.

El amor, el afecto sano y sincero va de la mano de la compasión y la solidaridad.

El amor, el afecto sano y sincero va de la mano de la compasión y la solidaridad.

El apoyo afectivo y la comprensión son condiciones “sine qua non” para su cura.

¡Seamos amorosos, comprensivos y solidarios!

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