Aída Trujillo

julio 6, 2013

Publicaciones en el peródico El Nacional, Homenaje post-mortem a mi hijo Jaime María

5 Julio 2013, 2:13 PM

Vivencias cotidianas de allí y aqui

En nuestra casa, 1978

En nuestra casa, 1978


Escrito por: Aida Trujillo Ricart (https://aidatrujillo.wordpress.com/)

Homenaje post-mortem a mi hijo Jaime María

Hoy, día 5 de julio, se cumplen tres años del fallecimiento de mi adorado hijo Jaime Mª. Me resulta, por lo tanto, imposible escribir cualquier cosa que no se refiera a él.

Con su hermano Carlos, 1994

Con su hermano Carlos, 1994

Sé, por convencimiento, que se encuentra en un lugar mejor y más elevado que este deteriorado, aunque hermoso, planeta. Sé que está cumpliendo su misión, su propósito.

Jaime era un gran admirador de Van Gogh

Jaime era un gran admirador de Van Gogh

Pero, como madre, el no poder escuchar su voz, aunque sea a 9000 kms. de distancia y por teléfono, y el saber que ya nunca podré tocarle, abrazarle ni darle un beso, me sigue desgarrando el alma.

Mi hijito, que contaba con treinta y siete años de edad, se acostó, para no volver a levantarse nunca de su cama. Yo fui avisada dos días después, el 7 de julio, día de San Fermín de los Navarros, que fue cuando le encontraron.

Me dijeron que había tenido un accidente, para omitir detalles desagradables, en un Madrid del mes de julio, con un calor que suele llegar a los 40º centígrados. Pero, después, el informe del forense confirmó que había sido víctima de un paro cardiaco mientras dormía.

Tres años han transcurrido, sí, pero parece que su deceso ocurrió ayer y mi pena morirá el día que me toque dar mi último suspiro. Me veréis reír, hacer chistes, escribir, trabajar… Pero el dolor sigue ahí, clavado en lo más profundo de mi corazón.

Dibujo que Jaime me dedicó cuando estudiaba en la Escuela de Artes Plásticas de Madrid, 1990

Dibujo que Jaime me dedicó cuando estudiaba en la Escuela de Artes Plásticas de Madrid, 1990


En la isla Tabarca, con su hermana Haydée y conmigo, 1994

En la isla Tabarca, con su hermana Haydée y conmigo, 1994


Haciendo rabiar a su hermanito Nicolás, 1995

Haciendo rabiar a su hermanito Nicolás, 1995


Sólo logro, mediante estas breves líneas, solidarizarme con todas las madres que han pasado por este trance y exclamar, mirando al Cielo, “¡Jaime, mami no te olvida!”

A JAIME LE ENCANTABA STING. ¡QUÉ FRAGILES SOMOS, COMO DICE ESTE GRAN ARTISTA EN ESTA CANCIÓN!

Anuncios

marzo 12, 2012

Publicaciones en el periódico El Nacional, Elegía y homenaje a Arturo Ruiz, uno de los más renombrados sastres de Madrid

9 Marzo 2012, 1:49 PM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Elegía y homenaje a Arturo Ruiz, uno de los más renombrados sastres de Madrid

Escrito por: Aida Trujillo Ricart (https://aidatrujillo.wordpress.com/)

Arturo Ruiz con su esposa, Irene Serrano y yo, Ibiza 1984

Arturo Ruiz con su esposa, Irene Serrano y yo, Ibiza 1984

Mi amiga Irene y yo, siempre unidas

Mi amiga Irene y yo, siempre unidas

Aparte de haber sido un profesional de los más grandes, un artista del arte del corte, uno de los aspectos más difíciles de su oficio, Arturo era uno de mis mejores amigos, al igual que su esposa, Irene Serrano.

Me conduelo con ella, sus hijos, nietos y demás familiares y amigos, me conduelo también conmigo misma pues le quería mucho.

                   SASTRERIA ARTURO

                                        Dirección  principal en:

Reina Mercedes, 13

                                             28020 , MADRID

Arturo Ruiz era un trabajador nato e incansable. Tenía el don de ser altamente positivo, aunque estuviese pasando un mal momento, como nos ocurre a todos alguna vez en la vida, en cualquier aspecto. Era un hombre muy recto pero, a la vez, muy cariñoso.

Él era el organizador, el amigo con el que siempre contabas, con el que tenías interesantes conversaciones, con el que podías llorar y reír.

En fin, era un verdadero amigo. No tengo palabras para expresar mi pena por su pérdida.

Es curioso que, habiendo publicado la semana pasada sobre el tema de las planificaciones y proyectos en la vida, haya ocurrido esta triste desgracia justo ahora, cuando creía que podría verle y darle un gran abrazo.

Y lo peor fue precisamente eso, mi errada planificación.

Puerta de Alcalá de Madrid

Puerta de Alcalá de Madrid

Llegué a Madrid el viernes 24 de febrero pasado y no quise llamar a Irene porque pretendía darle, tanto a ella como a su esposo, como siempre le ha llamado, una sorpresa.

Me presentaría en su casa, sin avisar, tal era el grado de nuestra amistad, mientras ellos creían que yo seguía en Cabarete. Como ese era mi plan, si llamaba desde aquí, Madrid, no hubiese sido factible, como es lógico.

Deseo añadir que, Arturo e Irene, eran una pareja sumamente unida y divertida.  A él, que era además muy inquieto, le encantaba viajar.

Y así lo hacían, muy a menudo, siempre juntos.

Arturo le llevaba bastante edad a mi amiga pero, por su energía, parecía ser más joven que todos nosotros, sus familiares y amigos.

Pero, volviendo al tema de las planificaciones, insisto en que, aunque son necesarias, tenemos que estar plenamente abiertos a los cambios que se producen en nuestras vidas.

Después de citarme con algunos médicos, cuando me liberé un poco, pedí a mi nuera que llamase por teléfono a mis queridos amigos, el viernes, día 2 de marzo, una semana después de mi llegada.

Ella me iba a hacer el favor de preguntarles si iban a salir o estarían en casa aquella tarde pues, a través de una amiga, que había llegado desde la República Dominicana, les había enviado una carta física que ella, mi nuera, prefería  entregarles personalmente. Y así lo hizo.

Pero la que se llevó una dolorosa y terrible sorpresa fui yo cuando, ella, mi nuerita, acongojada, me devolvió la llamada y me informó de que Arturo había fallecido el día anterior, el primero de este mes, y ya había sido inhumado. Todo estaba hecho.  No pude acudir a ningún acto relacionado con su muerte.

No creo en las casualidades y sé que esta ha sido otra lección de la vida. Si hubiera contactado con ellos nada más llegar, como era verdaderamente mi deseo, sin esperar, sin proyectos y de modo espontáneo, habría llegado a tiempo para despedirme de él.

Me he propuesto no volver a actuar de ese modo, que me parecía tan tierno y afectuoso, y que me hacía mucha ilusión. Era como un juego de niños e imaginaba la cara de asombro, del matrimonio amigo, cuando apareciese en persona en su hogar, en el lugar de la carta que esperaban.

Pero, muy lamentablemente, no ha sido así y la existencia me ha vuelto a jugar una mala pasada.

Arturo querido, sé que estás en el Cielo, junto a mi hijito Jaime, a quien querías mucho también.

Echo de menos tu presencia en Madrid.

Irene querida, te veré e intentaré brindarte algo de consuelo, si la vida me lo permite, en estos días.  ¡Por lo menos así lo espero y deseo, con toda mi alma!

julio 5, 2011

Carta a mi hijo Jaime Mª, en el primer aniversario de su partida de este mundo

Mi hijito querido, mi Jaime del alma,

Mi querido hijito

Mi querido hijito

Hoy hace un año que decidiste “coger tus alitas” y marcharte de este mundo.  Parece que no avisaste a nadie.  Pero a mí, y de forma bastante violenta, sí.  Hoy hace un año que, por muy poquito, no pierdo mi ojo derecho.

Tu rinconcito, con las flores que me regaló Haydée, en casa

Tu rinconcito, con las flores que me regaló Haydée, en casa

Curiosamente, estaba pintando unas imágenes que me recordaban a ti.  En mi casa de Madrid, en la puerta de entrada al aseo, había pintado unas muy similares, pero en tonos rosa.  Te gustaban y me decías que, como a veces hacías tu, aquella pintura resultaba algo agresiva.

Aunque yo te lo negaba, era verdad.  No se sabe bien si son plantas, si son ondas marinas o etéreas, o qué.  Estas son de color morado, un color que me encanta pero que representa un “alivio de luto”.  ¿Qué “casualidades” tiene la vida, verdad, mi amor?

El año pasado, en el día de esta fecha, llevaba, desde por la mañana, llamándote por teléfono pues algo me empujaba a hacerlo.  No sé cómo explicarlo.  Llamé, desesperadamente, en muchas ocasiones y hasta llegué a dejarte un mensaje en el contestador.  Pero, desafortunadamente, ya no estabas para coger el móvil ni para escuchar mi mensaje, ni para nada…

Sentí un desasosiego y una inquietud que no podía quitarme de encima pues aquello no me pareció normal y, aunque hubiese podido haber motivos lógicos, me alarmé enormemente.

Cuando, después, me caí de un taburete bastante sólido, con un pincel en la mano, mientras estaba pintando, presentí que había ocurrido algo muy grave.  Me preocupaba la posible pérdida de mi ojo, claro, pero sentía que había “algo más”.

Intenté volver a llamarte, con mi ojo tapado, pero no obtuve respuesta: yacías, sin vida, en tu cama.

Fue tu hermano Carlos el que, un par de días después, me confirmó lo que tanto temía: “Jaime se ha muerto…”

Recuerdo muy bien el alarido que emití, como una fiera herida, y que no me creía capaz de lanzar.  Pero, después de un año, la frase de tu hermano sigue retumbando en mi cabeza, como si acabase de decírmela.

Te fuiste estando solito y con los brazos queriendo asir algo o a alguien, según me contó Carlos. Quiero pensar que estabas agarrándote a alguno de tus acompañantes espirituales.

Después de bastante tiempo tu hermano me mandó el informe del forense.  El galeno dice que falleciste, según su criterio, el día 4 de julio de 2010.  Pero yo sé que fue el día 5.  La Ciencia cambia, se supera, avanza, lo que antes servía ahora no, o al contrario.

Recuerdo una época en la que la OMS llegó a decir que el aceite de oliva no era bueno para la salud.  Yo, intuitivamente, me negué a aceptar aquello y seguí llevándolo a casa.  Al poco tiempo, la institución rectificó aquella afirmación.

La Ciencia dice y se contradice.  La Ciencia se equivoca.  El corazón de una madre no.

Cuando quedé embarazada de ti, los médicos me aseguraron que tenías que nacer por cesárea.  Como tu hermano Carlos, el mayor, nació así, tu también, y los demás hijos que tuviera, tenían que nacer ayudados por esa intervención quirúrgica.

Pero yo, ni corta ni perezosa, le dije a mi ginecólogo que quería que nacieses de parto natural y él, en un principio, se negó.  No quería arriesgarse a que me ocurriese algo grave.  Como veía que insistía, ante mi tozudez y para que le dejase en paz, asintió con una condición.  Si el proceso de dilatación del parto se prolongaba excesivamente, tendría que operarme.  Accedí e hicimos ese pacto.

Me pasé el resto del embarazo imaginando que, en pocas horas, nacerías de forma natural.  Y así fue.

El día 2 de mayo de 1973, a la 1 de la noche, viniste al mundo.  ¡Tu siempre con tus ambigüedades, hijito!  Por muy poco no naciste el día anterior.  Al igual que en tu muerte, unos dicen que fue el 4 y yo afirmo que fue el 5 de julio.

Cuando cumpliste los dos meses de edad, enfermaste hasta el punto de que creí perderte.  Una vez más, por aquella época, la Ciencia se equivocó.  Te hicieron todo tipo de pruebas pero no podían admitir que tu dolencia era una estenosis de píloro porque decían que era demasiado tarde para que se manifestase.

Y eso era lo que por poco te lleva a la tumba, siendo un bebé adorable y precioso.  Al cumplir los tres meses, tu pediatra, desesperado por no entender lo que te ocurría, decidió, como último recurso, ver si cabía esa posibilidad.  ¡Y era esa afección la que te estaba matando!  Te operaron y, una semana más tarde, habías recuperado 100 gramos de los tantos que, en un mes, habías perdido.

Jaime Mª, un añito de edad

Jaime Mª, un añito de edad

Mi sangre pertenece al grupo 0 negativo.  Con la única excepción de tu hermana Haydée, vosotros, mis tres varones, sois Factor Rhesus positivo.

Carlos nació en el año 1970 y, por lo menos en España, todavía no existía la vacuna que protege al siguiente feto que vaya a fecundar una mujer, después de inmunizarse contra ese factor.  De modo que, además de pasarme todo su embarazo, el de tu hermano, a base de pruebas para comprobar si existían anticuerpos, que no detectaron, en mi sangre, no pudieron vacunarme para salvaguardar al próximo bebé que pudiese engendrar.

De modo que, puedes imaginar que, durante el embarazo tuyo, me vigilaron aún más pues era más fácil que, al haber tenido un niño con un RH positivo, si tu lo eras también, mi cuerpo se defendería y te atacaría.  ¡Nada de eso!  No tuvimos, ni tu ni yo, el más mínimo problema.

Quizás la Ciencia, es casi seguro, ya haya avanzado y tenga una explicación lógica a ese asunto.  Pero, por entonces, los médicos no se explicaban como había pasado dos embarazos con niños que portaban, e intercambiaban conmigo, un factor que es mortal para mí y que mi cuerpo no se hubiese protegido, destruyéndoles.

Haydée y Carlos, mis hijitos, octubre 2010, Boca Chica

Haydée y Carlos, mis hijitos, octubre 2010, Boca Chica

Al nacer tu ya existía en España la famosa vacuna y me la pusieron.  Pero fue innecesario porque, después, nació Haydée, que tiene mi mismo grupo sanguíneo y es RH negativo.

Igualmente, por prevención, me pusieron la vacuna “para el próximo, si lo había”.  Ella también nació sin necesidad de que se me practicase una cesárea.  No hubiese dado tiempo ni a preparar el quirófano de lo rápido que vino al mundo.

Mucho después, como sabes pues estabas esperando, nervioso, junto a tus hermanos, en los pasillos de la clínica, nació Nicolás, también de forma natural.

Día del Bautizo de Nicolás, Jaime lo tiene en sus brazos

Día del Bautizo de Nicolás, Jaime lo tiene en sus brazos

Pero, volviendo a tus vivencias y relación con la Ciencia, cuando estabas a punto de cumplir los tres años de edad, hubo que repetirte la operación de estómago.

El médico, una eminencia de la cirugía infantil, el Dr. Monereo, que en paz descanse, me dijo que si tenías algunos problemas, motivo por el que acudí a él, era porque, en la primera intervención simplemente te habían salvado la vida.  Jamás criticó a sus colegas, al contrario.  Según me explicó, estabas demasiado débil y de haberte operado con más esmero, te hubieses quedado en la mesa de operaciones.

De modo que, tras una intervención de casi cuatro horas, que se me hicieron eternas, por fin te subieron a tu habitación en la clínica.

Durante aquella semana, en la que no me separé de ti ni para ir a comer, no tenías apetito, pobrecito mío, ¡tan chiquitín!  Como mucho ingerías un yogur al día.  Y, claro, como no “hacías de vientre”, como se dice en España, los médicos llegaron a alarmarme mucho.

Se te prohibió, durante un año, el comer verduras y frutas, con la excepción de la patata y el zumo de naranja.  Había que evitar que, ese canal que habían abierto, volviese a obstruirse.

Te dieron el alta con la condición de que, si a los dos días no habías hecho caca, tenía que volver a ingresarte pues eso denotaba algo que podía ser grave.

La Ciencia te prohibió el comer verduras y frutas durante un año.  Pero, tu madre, yo, preocupada por lo que me habían advertido, tomé una decisión unilateral, impulsada únicamente por mi intuición, mi instinto maternal.

Decidí prepararte un buen plato de puré de verduras pensando que, por una vez, no podría hacerte daño.  Sin embargo, sí podría ayudarte a hacer tus necesidades.  Si la cosa no resultaba, me dije, te llevaría de regreso al centro médico y hasta confesaría mi culpa.

Parece que te apetecía pues, aquel puré, lo comiste con avidez.  Era un plato hondo, lleno hasta los bordes, y lo ingeriste por completo y, a juzgar por tu carita de expresión placentera, con mucho gusto.

No habría pasado ni media hora cuando ocurrió lo que yo pretendía.  Nunca he sentido tanta alegría por tener que limpiar mierda, con perdón pero ese es su nombre, en grandes cantidades.  Nuevamente mi intuición había triunfado.

Muchas cosas de este tipo me han ocurrido, lo sabes hijito, contigo y con tus hermanos.

Jaime Mª 1979

Jaime Mª 1979

La Ciencia es algo frío, matemático.  El corazón de una madre no.

Por eso hoy, que cumples tu primer aniversario fuera de este mundo, te lloro, te echo de menos, no me resigno, te quiero con mi alma…

Jaime, el día de su Primera Comunión, muy serio mi niño

Jaime, el día de su Primera Comunión, muy serio mi niño

Sé que estás en otro plano, sé que eres un ángel, estoy segura de ello… Pero yo, que te he parido, anhelo, como ser material que todavía soy, el poder besarte, el poder tocar tu cabello fino, coger tus manos, hablar contigo de arte, de cocina y de cualquier cosa…

Jaime Mª y el perrito Craken en el campo

Jaime Mª y el perrito Craken en el campo

Te gustaba el mar, el campo, la montaña, el skate, el snow…

JAIME Y HAYDÉE CON SUS PRIMOS RAFITA Y BÁRBARA

JAIME Y HAYDÉE CON SUS PRIMOS RAFITA Y BÁRBARA

Pintabas y esculpías muy bien.  Hacías algo que jamás me atrevería a hacer:  tatuabas, y con mucho arte.

Fuiste, además, un cocinero profesional reconocido.  Amabas la cocina y discutíamos sobre su elaboración, aunque a veces me pedías alguna receta, que tu te encargabas de complicar para hacerla “más moderna”.

Tengo tantas cosas que decirte que, si lo hiciese, esta carta se haría interminable.  De los 57 años que tenía, cuando te me fuiste, 37 estuviste en mi vida.

Por cierto, tengo que darte las gracias por mandarme este regalo, tan preciado para mí, que es el perrito Chilling.

Chilling, tu regalo

Chilling, tu regalo

Nicolás y Craken, tu regalo, hace unos cuantos años

Nicolás y Craken, tu regalo, hace unos cuantos años

Sé que fuiste tu, a través de un amigo, pocos días después de iros, primero Craken, el schnauzzer que también me regalaste, y enseguida después tu.

Tu conseguiste que tu hermanito Nicolás leyese mi libro “A la sombra de mi abuelo”.  Recuerdo perfectamente la conversación que tuvimos por teléfono, y no sabes cuanto te lo agradezco, mi vida.  Siempre me hiciste sentir lo orgulloso que te sentías.

¡Gracias, hijo de mi alma!  ¡Nunca te olvidaré!  ¡Te adoro, mi “Garbancito de la Mancha de Santo Domingo”, como te llamaba!

mayo 26, 2011

Publicaciones en el periódico El Nacional, edición impresa y ampliada, Terremoto de Lorca en España

Publicado el 19 de mayo de 2011

Mapa del epicentro del terremoto

Mapa del epicentro del terremoto

 

Terremoto de Lorca (Murcia) en España

 

Imagen nocturna del Castillo de Lorca

Imagen nocturna del Castillo de Lorca

Sea adonde sea que ocurra alguna de estas terribles catástrofes, lo más doloroso resulta ser el que se produzcan víctimas mortales, sin importar a cuantas asciendan. Con que muera una sola, en cierto modo, morimos todos.

 Este desastre ha provocado la de nueve personas y es el suceso más grave de este tipo, en los últimos cincuenta años, en España.  El terremoto de Lorca ha cogido desprevenida a esta histórica ciudad.  Ha sido, además, un fenómeno poco frecuente, según el vicepresidente del Colegio Oficial de Geólogos, José Luis Barrera, ya que la réplica que siguió al seísmo, de 4,5 en la escala de Richter, fue de mayor magnitud, concretamente de 5,1.

Creo, firmemente, que nuestro planeta se está rebelando por el maltrato que le proferimos, día a día, sin tomar conciencia de las secuelas de los mismos.

 La Ciudad de Lorca tiene 1.675,2 km2, siendo el segundo municipio más grande de España.  Su historia de siempre ha estado determinada por la situación del Valle del Guadalentín, trascendental ruta natural de paso desde el Levante hasta Andalucía.

Vistas al Valle de Guadalentín

Vistas al Valle de Guadalentín

Este hecho justifica, en mucho, la importancia histórica de esta ciudad, rica en asentamientos desde hace más de 5.500 años, ya que relevantes culturas se han establecido y desarrollado en su territorio, durante siglos. Lorca ha sido el punto de encuentro, mezcla y fusión de distintos grupos, razas y culturas diferentes.  El resultado se resume en una variada herencia cultural y un patrimonio histórico y artístico incalculable.

La fisonomía de Lorca está constituida por la prehistórica, la íbera, la islámica, la mudéjar, la cristiana, la fronteriza, la renacentista, la barroca, la moderna y la futura, ahora debilitada por la reciente catástrofe.

Retablo Barroco de la Iglesia de San Francisco

Retablo Barroco de la Iglesia de San Francisco

 Ramón Luis Valcárcel, presidente de la Región de Murcia, nos ha hablado de las consecuencias de estos seísmos y  nos ha informado de que el epicentro se situó a 4 kilómetros de esta localidad, de 92.000 habitantes, situada a unos 70 kilómetros de Murcia. Lorca ha sido golpeada duramente por la pérdida de vidas humanas y el nocivo impacto en la vida de miles de personas, forzadas a abandonar sus hogares y negocios. A esto hay que sumar el detrimento de un patrimonio histórico-cultural excepcional.

Las muestras de solidaridad, provenientes de toda España. y la visita de los Príncipes se han hecho patentes.

La buena coordinación y celeridad por parte de los efectivos desplegados, junto a la coordinación entre el Ayuntamiento, la Comunidad y el Estado han sido cruciales para evitar que los daños fuesen de mayor envergadura.

Prìncipes de Asturias

Príncipes de Asturias

A pesar del fuerte golpe económico, que queda relegado a un segundo plano por la pérdida de vidas humanas, en cinco segundos se han disipado veinte años de crecimiento económico y social.

Los temblores han causado daños en edificios como el Campanario de la Iglesia de San Diego, entre otros, el tejado del Asilo, la Torre del Espolón del Castillo de Lorca, la caída de parte de la torre del convento Virgen de las Huertas, la Ermita de San Clemente, y la Colegiata de San Patricio, además del deterioro de múltiples viviendas particulares.

Son numerosas las leyendas, cuya mayoría tienen un carácter mitológico, que narran el origen de Lorca. Según Méndez Silva (1649), un príncipe troyano llamado Elio, junto a un personaje griego, Crota, fueron sus fundadores, llamándose esa población Eliocroca, en la época romana.

Sin embargo, el Padre Morote, considera que la fundación de Lorca, fue realizada por el príncipe troyano Elio-Urzues, navegante del “Mare Nostrum”.

Espinalt, por su parte, escribió en el 1778, “En el año 4.018 de la creación del mundo”, un príncipe troyano, cuyo nombre era Elio, fundó una ciudad a la que llamó Ilorci. También se pensó en una combinación de los vocablos Helios (sol) y Kraton (gobierno) para formar la denominación de Eliocroca, que significa ciudad gobernada por el Sol.

Es casi seguro que, la denominación actual de Lorca, procede de la época de la ocupación árabe, cuando la medina era conocida como Lurqa.

El Ayuntamiento de Lorca ha decretado tres días de luto por sus víctimas. El Gobierno de España decretó dos días de duelo nacional, que no interrumpirán, no obstante, la campaña electoral.

El recinto ferial de Santa Quiteria fue el lugar elegido para la celebración de un funeral en su memoria, adonde fueron trasladados cuatro ataúdes.   Los familiares de los otros cinco fallecidos prefirieron despedirlos en ceremonias íntimas.

Desde las 5 p.m. del miércoles 11 de mayo, cuando se produjo el primer seísmo, Lorca ha sufrido hasta treinta réplicas de diferente magnitud. Zapatero, el Presidente del Gobierno, ha anunciado la firma de nuevos convenios, entre el Estado y la Región de Murcia, para la reconstrucción de la ciudad.

El Consorcio de Compensación de Seguros calculó que la cuantía de las indemnizaciones superarán los 36 millones de euros. Las mismas cubrirían tanto los daños materiales como los personales. El Gobierno notificó que habrá ayudas económicas, beneficios fiscales, y prestaciones a las familias de los fallecidos.

Pero, nuevamente, el alma se ha roto, sin posible recomposición, hasta que el tiempo y la resignación decidan repararla.

Doña Letizia, Princesa de Asturias

Doña Letizia, Princesa de Asturias

Aída Trujillo Ricart            https://aidatrujillo.wordpress.com/

Algunas imágenes de la hermosa localidad murciana:

Monasterio de las Huertas 1895

Monasterio de las Huertas 1895

Parte del interior de la Catedral

Parte del interior de la Catedral

Iglesia de San Diego

Iglesia de San Diego

Parte de la fachada del Convento de San Clemente

Parte de la fachada del Convento de San Clemente

Colegiata de San Patricio

Colegiata de San Patricio

marzo 11, 2011

Séptimo aniversario de la masacre terrorista en la Renfe, en Madrid

Hoy se cumplen siete años de la masacre terrorista provocada en trenes de cercanías de la Renfe, en Madrid.

Quiero manifestar mi tristeza y unirme al inmenso dolor de las personas que perdieron a hijos, madres, padres, hermanos, amigos…

Monumento a los Ausentes

Monumento a los Ausentes

Fueron 192 personas, de distintas edades, algunas muy jóvenes, fallecidas y casi dos mil heridas en los atentados del 11 de marzo de 2004.

Muchas fueron las manifestaciones que se produjeron en recuerdo de las víctimas y en contra del terrorismo.

El que lloviese a mares en Madrid, no impidió que los ciudadanos acudiésemos al Paseo de la Castellana.  A mi hijo Nicolás y a mí nos tuvo que llevar un coche de la Policía Municipal pues los transportes públicos estaban saturados.

En la Real Casa de Correos, situada en la madrileña Puerta del Sol, luce una placa  de homenaje del pueblo de Madrid a quienes socorrieron a las víctimas que reza:

«Madrid agradecido: A todos los que supieron cumplir con su deber en el auxilio a las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 y a todos los ciudadanos anónimos que los ayudaron. Que el recuerdo de las víctimas y el ejemplar comportamiento del pueblo de Madrid permanezca siempre».

Cuadro conmemorativo de Goya

Cuadro conmemorativo de Goya

Sólo existe otro hecho histórico que fue motivo para la colocación de una placa en honor al movimiento ciudadano en el centro de la ciudad:  El levantamiento del pueblo de Madrid ante los franceses el 2 de mayo de 1808.

Alcalá de Henares

Alcalá de Henares

Se han erigido monumentos conmemorativos, de todo tipo, a lo largo y ancho de la geografía española.

Pero el dolor, el pesar, la tristeza y la indignación de los familiares y allegados que perdieron a los suyos, como también, aunque de otro modo como es obvio, de la mayoría, no se borrará nunca de sus corazones ni del de la historia de España.

¡DESCANSEN EN PAZ!

PIDO, TAMBIÉN, SOSIEGO PARA EL ESPÍRITU DE LOS QUE SE VIERON PRIVADOS DE LA VIDA DE SUS SERES QUERIDOS…

¡NO AL TERRORISMO!

febrero 4, 2011

Publicaciones en el periódico El Nacional, En memoria de Miguel Ángel Guzmán

3 Febrero 2011, 11:41 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Miguel Ángel Guzmán

Miguel Ángel Guzmán

Escrito por: Aida Trujillo

En memoria de

Miguel Ángel Guzmán

La semana pasada, llamé por teléfono a la redacción de este distinguido periódico, con  la intención de hablar con la señora Grimilda, secretaria de Don Radhamés.  Suelo hacerlo para comprobar que mi escrito ha llegado correctamente.

Noté tristeza en su voz y le pregunté si le ocurría alguna cosa.  Ella, muy compungida, me dio la penosa noticia del fallecimiento de Miguel Ángel Guzmán, víctima de un accidente de tránsito.

Aunque otros compañeros ya han hablado de ello, hoy no me animo a hacer otra cosa que no sea recordarle.  Quiero manifestar públicamente mi pesar por esta pérdida.

A pesar de que no tuve la oportunidad de conocerle durante mucho tiempo, sí fue suficiente para percibir su calidez como persona y su efectividad como profesional.  Conmigo siempre se comportó de forma muy amable y me solucionó los pequeños percances que le planteé y que pueden surgir antes de cualquier tipo de publicación.

Por ello, hoy deseo guardar “una página de silencio”, dedicando estas breves líneas a la memoria de Miguel Ángel.  Deseo transmitir mis condolencias a sus familiares y amigos.  ¡Que Dios lo tenga en su Gloria!

 

diciembre 31, 2010

Homenaje al recuerdo de mi hijo Jaime Mª en la despedida del año que le vio morir

Jaime Mª, mi hijo del alma

Jaime Mª, mi hijo del alma

¡Hijo!  ¡Cuánto echo de menos la llamada que me harías si estuvieras todavía en este plano!

Quiero decirte, desde este sórdido mundo en el que aún estoy, y tu ya no, que te quise, desde que te tuve en mi vientre, y te querré hasta el fin de mis días.

Deseo decirte que siento que tenía que haberme ido antes que tu.  Mi dolor es demasiado profundo e infinito como para poder explicarlo.  Pero no quería que se cerrase este 2010 sin expresar, públicamente, lo que te adoré, adoro y adoraré hasta que me toque reunirme contigo.

Querría poder desearte toda la felicidad del mundo pero tengo que desearte ¡FELIZ AÑO 2011 EN EL CIELO!

Espero que estés en paz y lleno de amor, jugando con nuestro perrito Craken quien, como sabes, no quiso vivir tu muerte y nos abandonó poco antes que tu, mi vida.

Tu madre, que nunca te olvidará… ¡NUNCA!

diciembre 24, 2010

Publicaciones en el periodico El Nacional, La Navidad y el síndrome de la silla vacía

23 Diciembre 2010, 10:50 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

La Navidad y el síndrome de la silla vacía                 

Escrito por: Aida Trujillo

En estos momentos me considero la menos indicada para dar consejos.  Este año no deseo celebrar las Navidades puesto que son las primeras, desde el año 1973, en las que no está mi hijo Jaime. Me pareció, sin embargo, que sería interesante compartir algunos fragmentos de un artículo que leí hace unos días.

“El duelo es el dolor que vivimos ante la pérdida de un ser querido. En épocas como la Navidad, con sus reuniones familiares, se avivan los recuerdos de forma aguda y es normal sentir una cascada de emociones y sentimientos ante esa silla que queda vacía en el hogar. Buscar apoyo en familiares y amigos o terapeutas, establecer nuevos ritos y permitir que afloren las emociones son algunas de las recomendaciones que dan los expertos para sobrevivir a unas fechas, como las navideñas, que tanta gente detesta.

Llanto, rabia, aflicción, desesperación, soledad, culpa, negación o incluso alivio son sentimientos normales y sanos que aparecen cuando una persona nos deja para siempre. Forman parte del proceso curativo de las heridas emocionales. Cualquier duelo es una reacción natural.

– La intensidad del duelo no depende de la naturaleza del objeto, sino del valor que le atribuimos – comenta José María Jiménez Ruiz, experto en terapia familiar, en psiquiatría – Entre otras cosas, porque se da una disonancia entre la experiencia que uno está viviendo por dentro y los estímulos exteriores que, de alguna manera, dicen que hay que estar alegre –

Un proceso de duelo sano puede requerir un par de años y sigue una serie de fases. Confusión, rabia, negación, depresión y finalmente superación. Si se prolonga demasiado, los expertos lo consideran  duelo patológico. – El duelo, en sí, no es una patología sino un proceso normal de adaptación – precisa Alejandro Rocamora, psiquiatra y uno de los fundadores del “Teléfono de la Esperanza”.

– Una de cada seis personas que pierde a un familiar desarrolla una depresión al año siguiente – advierte un estudio realizado en el año 2007 por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria. – Los médicos atienden al año un centenar de procesos de duelo depresivo – afirma José Ángel Arbesú, coordinador del Grupo de Trabajo de Salud Mental de esta sociedad. – El 5% de la población española sufre alguna pérdida y alrededor del 2% la traduce en trastornos o depresiones que se deben vigilar –  según Miquel Roca, miembro de la Sociedad Española de Psiquiatría.

Nunca se está suficientemente preparado para la muerte de un ser querido. El primer año es el peor, sobre todo con la primera Navidad y otras fechas relacionadas con la persona ausente.”

Este año he decidido pasar la Nochebuena sola, como si fuese un día cualquiera. Me falta esa cuarta parte, que no tiene repuesto porque un hijo no lo tiene, que no es tal porque es toda mi vida.



agosto 29, 2010

Publicaciones en el periódico El Nacional, “Primer cumpleaños de una madre tras la pérdida de un hijo”

28 Agosto 2010, 12:54 PM
Vivencias cotidianas de allí y aquí
Escrito por: Aida Trujillo (aidatrujillo.wordpress.com)

Primer cumpleaños de una madre tras la pérdida de un hijo.

Se me murió mi rosa...

Se me murió mi rosa...

El pasado 23 de este mes fue el día de mi cumpleaños.   Todos los que me quieren intentaron alegrarme, llamándome y ofreciéndome regalos. Agradezco su amor…

Pero  el lunes resultó ser muy difícil de sobrellevar para mí.  Ha sido el primer aniversario acompañada por la dolorosa ausencia de mi hijo Jaime, fallecido en julio.

Lo primero que eché en falta, al despertar, fue su llamada telefónica desde Madrid.

Mi Jaime querido me hubiera felicitado, me hubiera mandado besos, buenos deseos y, después, me habría dicho “Mami, te tengo que dejar porque ya sabes que esto sale caro…  ¡Pero te quiero mucho!”.

Me parece estar escuchando su voz al otro lado de la línea…

Dicen los expertos que, cuando se pierde a un ser querido, el primer año es el más difícil.  Los acontecimientos se suceden, sin él, por primera vez.  Uno siente un inmenso vacío y una tristeza indescriptible.  Sobre todo cuando se trata de un hijo… Yo siento que este penar me acompañará mientras viva.

He perdido a mis padres, a dos de mis hermanos, a amigos que eran más que hermanos para mí.   Sufrí mucho cuando se fueron.

Pero este dolor por la muerte de mi hijo es único, apoteósicamente duro.  Hubiese preferido no haber tenido que llegar a conocerlo.  Lo natural es que yo me hubiese ido antes que él.

Siempre provocó en mí una profunda pena la tristeza de los padres que han perdido a un hijo.  Y  hoy, que la vivo en carne propia, aún más.   Ahora sé que no se asemeja en absoluto a lo que nos podemos imaginar, que se queda en lo que es, un sentimiento de temor y nada más…

El Dr. Jorge Bucay, célebre psicoterapeuta y escritor de múltiples libros, natural de la hermosa ciudad de Buenos Aires, en “El Camino de las Lágrimas”, nos dice (sic):

“Es que, en la muerte de un hijo, al dolor, a la congoja y a la sensación de aniquilamiento afectivo, hay que agregarle la vivencia de la mutilación.  La mayoría de los padres viven este acontecimiento como la pérdida de una parte central de sí mismos y como la destrucción de las perspectivas y esperanzas de futuro.”

Cuando mi hijo falleció hice público mi dolor.  Fue una forma, como cualquier otra, de intentar, infructuosamente, consolarme.  Fue una manera de que su muerte no resultase anónima.   Eso también duele…

Alguien, que no me quiere bien, pretendió herirme y divulgó en una conocida web que “cuando el alma cruje sobran las palabras y basta con las lágrimas”.

Respondí, ahí mismo, con el corazón herido por mi gran pérdida, que “Cuando el alma cruje no sobran las palabras ni bastan las lágrimas… ¡Si no, no existiría la poesía!”.

agosto 23, 2010

Dedicado a mi hijo Jaime Mª, que ya no está en el planeta, en el primer día de mi cumpleaños sin él…

A Jaime, entre otras cosas, le gustaba bailar.  Siempre que le invitaba a hacerlo conmigo, él no se negaba, al contrario, sé que lo disfrutaba.

Cuando era pequeño, estando aquí en Dominicana, nos fuimos él, Carlos, su hermano mayor, y Haydée, su única hermana hembra, a Puerto Plata.  Todavía ni siquiera conocía yo al que sería el padre de mi cuarto hijito, Nicolás.

Pasamos allí un feliz fin de semana de playa y diversión.  Jaime y yo nos animamos a participar en un concurso de merengues que organizó el hotel en donde nos alojábamos. ¡Y ganamos el primer premio!

La expresión de su carita de niño, al obtener el galardón, fue algo que no tuvo, ni tiene, precio.  Está grabada en mi corazón y en mi mente, desde entonces.

Jaime se sintió feliz y orgulloso, sonreía con el pecho henchido por la que él consideró una gran victoria.

Por supuesto, a él le concedí la custodia de la copa con la que premiaron nuestra pequeña hazaña.  Sin su ayuda yo no la habría logrado, le dije.

En este día de mi cumpleaños, el primero sin él después de treinta y siete de su vida, quiero recordar la última vez que, en mi casa de Madrid, bailamos esta canción, él, su hermano Nicolás y yo.  Eso fue hace un par de años…

Puse este disco de Orishas y, felices, bailamos los tres la canción “La vida pasa”, mientras el perrito Craken nos ladraba, igualmente contento.

Orishas, Emigrante

Orishas, Emigrante

Reímos mucho los tres…  ¡qué digo los tres!  ¡Los cuatro!

Hoy me cuesta reír…  Pero este recuerdo trae algo de consuelo a mi alma de madre atormentada.

Jaime, querido hijo, ¡te quiero y siempre te querré con todo mi ser!

Página siguiente »

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.