Aída Trujillo

noviembre 18, 2010

Publicaciones en el periódico El Nacional, Enrique Gabriel, director, en el Festival de Cine de República Dominicana

18 Noviembre 2010, 11:41 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo

Enrique Gabriel, director, en el Festival de Cine RD

Se celebra, ahora, la cuarta edición del Festival de Cine de República Dominicana y me siento orgullosa y complacida por ello.

Al mismo, ha sido invitado Enrique Gabriel Lipschutz, del que prometí volver a hablar.  Presenta su interesante documental  titulado “La pérdida”.

Le conocí en el año 1987 y de nuestra unión nació Nicolás, nuestro hijo de dieciocho años.  Ahora, Enrique, está felizmente casado con una mujer a la que aprecio mucho y que es productora ejecutiva: Lina Echeverri.

Enrique Gabriel y su hijo Nicolás

Enrique Gabriel y su hijo Nicolás

Enrique nació en Buenos Aires el 7 de noviembre de 1957 y se trasladó a España en el 1974, junto a sus padres y hermanas, Elena y Masha. A continuación, durante algunos años, fijó su residencia en Paris, regresando después a Madrid.

Durante un rodaje, conoció a la actriz británica Lesley Anne Down con quien contrajo un matrimonio que no duró mucho tiempo.

Nacido en un hogar en el que la inquietud por toda expresión cultural ha sido relevante, Enrique escribe guiones en tres idiomas: español, francés e inglés.  Su padre, Isidro, un hombre entrañable, fallecido hace algunos años, era un reconocido periodista. Su madre, Lucía, una señora a la que adoro y admiro, es escritora y hasta llegó a traducir, del ruso al español, nada menos que “Archipiélago Gulag”.  Me encanta que mi Nicolás sea nieto de estas dos maravillosas personas.

Cuando conocí a Enrique luchamos por conseguir que uno de sus guiones, un largometraje, se proyectara en la gran pantalla.  En el 1992, después de gran esfuerzo, dedicación y trabajo, se estrenó, al fin, “Krapatchouk”.  Les invito a que lo vean y se deleiten con una trama inesperada, dramática y divertida al mismo tiempo.

Le siguió la realización de otros films no menos interesantes:  “En la puta calle”, “Las Huellas Borradas”, “Suspiros del corazón” y, por último, “Vidas pequeñas” que acaba de proyectarse en el prestigioso Festival de Cine de Valladolid, con gran éxito.

Aunque nuestra relación como pareja no funcionó, nuestro vínculo como seres humanos y amigos ha resultado ser un éxito absoluto y un gran aprendizaje en la vida.

 

mayo 4, 2010

Basilio Belliard, Director de Gestion Literaria, Coordinador de los Premios Anuales de Literatura de la Secretaria de Estado de Cultura, República Dominicana

Palacio de Bellas Artes, Santo Domingo

Palacio de Bellas Artes, Santo Domingo

Carta a Juan José Ayuso

El pasado 23 de junio  leí en su columna “Al Día” del vespertino “El Nacional” una nota que me sacudió la conciencia, en la que usted califica como un “fraude” la concesión del Premio Nacional de Novela a Aída Trujillo por su obra A la sombra de mi abuelo. Lo primero que debo decirle es que un fraude es un delito y de ello usted acusa a la editorial Norma y/o Aída Trujillo por someterla al concurso. Debo decirle que ellos como editorial tienen todo el derecho, igual que cualquier otra editorial que haya publicado un libro de autor dominicano, y hasta donde todos sabemos, Aída Trujillo es dominicana, como usted y como yo. Nosotros como administradores del certamen estamos en la absoluta libertad y derecho de aceptar todo libro de los géneros a los que convocamos porque no hay censuras para los temas, ni para los autores nacionales. Los temas son libres, así como las formas artísticas, según lo establecen las bases del concurso (Art.9), por lo tanto no había ninguna razón para impedir que el libro participara del certamen. De hacerlo hubiéramos caído en la ilegalidad y la arbitrariedad, que tanta sangre, sudor y lágrima nos ha costado a los dominicanos erradicar del seno de nuestra sociedad. Tampoco podíamos recibirlo y luego secuestrarlo para no enviárselo a los jurados porque cada participante llena una aplicación al momento de inscribir su obra inédita o publicada. De igual modo, el jurado no cometió ningún fraude porque ellos son escogidos para premiar una obra y descartar el resto. Entonces, ¿dónde está el fraude? Tampoco ningunos de los jurados está vinculado al grupo editorial Norma, entidad que publicó el libro, como se ha querido decir. 

Usted dice que se trata de un “relato novelado”. Hasta donde yo sé ese género no está contemplado en la convocatoria que hacemos cada año. Para sus conocimientos y fines de lugar, y por si no lo sabe, los géneros de los Premios Anuales de Literatura son: novela, cuento, teatro, poesía, literatura infanto-juvenil, historia y ensayo. Debo decirle que A la sombra de mi abuelo fue sometida por la editorial Norma como novela, porque así lo entendieron ellos y así se la enviamos a los jurados. Por si no los sabe, en una novela cabe el ensayo, el relato, la poesía, la historia, la autobiografía, la memoria, el teatro…todo, pues es un cajón de sastre, y más aún en la época actual. Si no es así, ¿qué son Rayuela, Paradiso, La búsqueda del tiempo perdido, Ulises, etc.? Yo no debo defender la novela ni a los jurados, pero sí este premio que administramos con absoluta transparencia, buena fe y profesionalidad, y donde no hay la menor interferencia en las decisiones de los jurados, quienes hacen su trabajo con total libertad y soberanía. Y ahora más que nunca quedó demostrado que, ni el Secretario de Cultura ni un servidor, actuamos con criterios personales para premiar determinado autor (a) o libro, ni mucho menos intervenimos en las decisiones de los jurados porque no tenemos derecho ni a voz ni a voto, ni participamos de las deliberaciones. Tampoco damos a conocer los miembros de los jurados, sino cuando se dan a conocer los ganadores, contrario a como se hacía en el pasado, así como tampoco nadie puede decir que por parte de los organizadores del concurso se divulgaron previamente los nombres de los galardonados.

Yo leí la novela y puedo hablar, pero no debo hacerlo para evitar malentendidos, y por razones éticas y técnicas, debo mantener distancia y evitar opinar sobre ella. Sí debo decirle que muchos intelectuales no la han leído y opinan movidos por intereses políticos, envidia, mala fe y resentimiento. Y algunos han subordinado su formación intelectual y aun su conocimiento de la novela y la teoría de la novela, con el propósito de enturbiar el premio o para desconocer a la autora y su obra. Con la intolerancia y la arbitrariedad le hacemos un “flaco servicio” a la causa por la que lucharon nuestros héroes y mártires en el camino de la libertad. No hay fraude cuando se actúa apegamos a los principios de las reglas de un concurso ni cuando se respeta la decisión de un jurado calificador ni cuando se acepta que una obra literaria participe de un certamen, cuyas bases no prohíban. Para descalificar un premio y a sus organizadores por una decisión de un jurado hay que conocer las bases del mismo, conocer la obra premiada y los procedimientos de admisión de las obras. Usted se pregunta ¿por qué extranjeros para un concurso nacional? Mi respuesta es: porque son los mismos autores dominicanos los que no confían en sus autores como jurados. Además había por años un clamor generalizado de que había que utilizar los servicios de jurados extranjeros para evitar el tráfico de influencias y los cabildeos y para darles mayor legitimidad y transparencia a los veredictos de los jurados. Si usted observa, sólo en historia los jurados son exclusivamente dominicanos porque se trata de obras sobre temas nacionales. Debo decirle que una obra de ficción (poesía, novela, cuento o teatro) perfectamente puede ser evaluada por un jurado extranjero porque una obra literaria es universal y sus valores trascienden lo local. En otros países, por si no lo sabe, se hace lo mismo. Al contrario, más que desayudar, ayuda a difundir nuestras letras y a colocar nuestros autores bajo el tamiz del juicio de expertos extranjeros. En novela, los jurados internacionales Jorge Volpi y Manlio Argueta, lejos de desacreditar el premio, lo prestigian y enaltecen, debido a su prestigio, fama y calidad de su obra.

Espero que estas precisiones no se malinterpreten. Simplemente se las hago en razón de que soy y he sido el responsable de administrar estos premios con absoluto celo, transparencia y profesionalidad, y porque me dolió leer en su artículo la palabra “fraude”, que nos trae tantos malos recuerdos para el proceso democrático del país.  Mi conciencia está tranquila porque he cumplido con un deber institucional e histórico muy difícil, pero que me ha dado también muchas satisfacciones del deber cumplido. Que quede claro: la Secretaría de Cultura sólo administra los premios. Quienes otorgan los premios son los jurados, y cuya decisión es soberana e inapelable. Y eso ha hecho esta Secretaría de Estado.     

Atentamente.

Basilio Belliard

Director de Gestión Literaria

mayo 2, 2010

Manlio Argueta, escritor, Jurado del Premio Nacional de Novela 2009, Manuel de Jesús Galván, República Dominicana

Manlio Argueta

Manlio Argueta

Las declaraciones de Manlio Argueta, escritor y jurado en esta ocasión, tras habérsele concedido el Premio Nacional de Novela de República Dominicana al libro “A la sombra de mi abuelo”, fueron las siguientes:

-         El escritor salvadoreño, también de mucho prestigio y de militancia izquierdista, deja abierta la posibilidad de tomar “alguna medida sabia” que no ofenda ni al escritor, ni al jurado, ni los sentimientos de quienes sienten las heridas”, aun cuando no especifica si se pretende modificar el veredicto.

“Soy de un país donde hubo una guerra que, por lo que tuvo de sucia, murieron miles en condiciones deleznables que no puedo describir para no hacer vomitar al lector, pero les doy una pista: aquí no hubo prisioneros políticos, la persona civil capturada bajo sospechas era desaparecida y ni sus mismos familiares podían acudir a honrar sus restos bajo el peligro de muerte. Nuestra historia ha sido así desde la independencia en 1821. En 1932 hubo una masacre campesina que sobrepasó los 30 mil muertos. En fin, toda una historia de carnicería”, señaló Argueta.

Agregó que, sin embargo,  “en este fecha que elaboro estas notas, el partido que representó a la guerrilla, está recibiendo el poder de parte de su principal contendiente en la guerra”.

Argueta dijo que  “Estoy en una situación como si me estuviera entrometiendo en las emociones y sentimientos de los dominicanos, en sus acciones políticas, lo cual no deseo. Quisimos calificar una obra literaria. Muchas de las obras, casi el cien por ciento, eran políticas y casi el 90% se referían a la dictadura del trujillismo. No puedo hablar por los jurados, ni fijar una posición al margen de ellos. Necesitamos reflexionar y sobre todo dar un apoyo a quienes organizan el certamen sin culpa por la decisión de los jurados.”

 Explica que, como jurado, se valoró el aporte literario. “La obra ganadora no pondera ni justifica la dictadura, es un libro con mucha emoción, expresa todas las dificultades que pasó una joven por tener un abuelo que ella no había escogido.”

Detalla que nadie escoge a sus progenitores. “Sería interesante conocer los sentimientos de un descendiente de los grandes dictadores democráticos y no democráticos que ha tenido la historia de la humanidad. Puede ser ofensivo al principio, pero al fin se convierte en parte de la historia. Aunque el libro premiado no es necesariamente una obra histórica, es una novela autobiográfica de la autora, la nieta de Trujillo. Habría que reflexionar si acaso se debe cobrar la cuenta a los descendientes de alguien que atentó contra la vida de miles”.

BIOGRAFÍA:

Novelista y poeta. Nació en San Miguel, El Salvador, 1935. Terminó sus estudios de doctorado en Jurisprudencia y Ciencias Sociales, Universidad de El Salvador, donde se destacó como fundador del Circulo Literario Universitario, 1956, una de las promociones literarias más prestigiosas en su país, que formó parte de la Generación Comprometida, de gran reconocimiento literario. Hijo de Adelina Argueta y Julio Cañas.

Ha sido editor y profesor universitario en Costa Rica, Estados Unidos y El Salvador. Fue Director de la Editorial Universitaria Centroamericana (EDUCA), Costa Rica, así como jefe de producción. Fundador y Director de la Editorial Marca, San José, Costa Rica. Trabajó como editor en otras tres editoriales de Costa Rica.

Ha sido dos veces Director de la Editorial Universitaria de la Universidad de El Salvador (1971-72 y 1994-95). Director co-fundador de la Revista Pájara Pinta y Director de Revista Universidad, Director de la Librería Universitaria (1995-96). Fue Secretario de Comunicaciones (1994-95) y Director de Relaciones Nacionales e Internacionales de esa misma Universidad (1996-2000), donde impulsa el proyecto para la construcción de la villa Olímpica en la Universidad de el Salvador, 1999.

Vivió en Costa Rica desde 1972 a 1993, donde fue profesor por ocho años de la Universidad de Costa Rica (Cátedra Apreciación Artística) y dos años de la Universidad Nacional, Heredia (Talleres Libres de Poesía y Cuento). Fue fundador y por diez años Presidente de la ONG Instituto Cultural Costarricense-Salvadoreño donde hizo labor de intercambio artístico centroamericano y Europa.

A partir del año 2000 es Director de la Biblioteca Nacional de El Salvador, CONCULTURA, San Salvador.

abril 25, 2010

Jorge Volpi, escritor, Jurado del Premio Nacional de Novela de República Dominicana 2009

Jorge Volpi

Jorge Volpi

Jorge Volpi fue un miembro del Jurado que otorgó el Premio Nacional de Novela al libro “A la sombra de mi abuelo”.

Tras las críticas, presiones y oposiciones políticas recibidas se hicieron varias publicaciones:

-          El ensayista y novelista mexicano, considerado entre los tres mejores narradores contemporáneos,  aseguró que hasta el momento no ha tenido ninguna comunicación oficial por parte de los organizadores del premio, aunque se ha enterado por informaciones que circulan en la red.

“Mi posición es muy simple: de entre los libros que llegaron a nosotros como miembros del jurado, el premiado era el mejor en términos estrictamente novelísticos”, indica Volpi.  Y agrega: “Insisto: de entre las obras que se nos presentaron, la de Aída Trujillo era la mejor desde un punto de vista novelístico, mi único criterio a la hora de premiarla. De entre las novelas que nos llegaron, era la que mejor definía a sus personajes, la que tenía una mejor arquitectura y una narración más fluida”.

-          Explica que como jurado que ha sido en diversos concursos internacionales, nunca antes había enfrentado una reacción como ésta.

“Es evidente que esta novela, en buena medida autobiográfica, no podía resultar inocente u objetiva a la hora de tratar la “Era Trujillo”. Su autora se encuentra muy involucrada con lo que narra. Pero el juicio para premiarla no tenía que ver con su calidad moral –que a nosotros no nos correspondía juzgar– sino con su tratamiento novelístico. El premio es para la novela, no para su autora. Y desde luego el premio no debe interpretarse como una reivindicación de la figura de Trujillo”, apunta el reconocido escritor.

Biografía

Jorge Volpi (México, 1968) Es licenciado en Derecho y maestro en Letras Mexicanas por la UNAM y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca.

 Es autor de varias novelas, como son, A pesar del oscuro silencio (Joaquín Mortiz, 1992; Planeta, 2000), Días de ira, en el volumen Tres bosquejos del mal (Siglo XXI, 1994; Muchnik Editores, 2000), La paz de los sepulcros (Aldus, 1995; Seix Barral, 2007), El temperamento melancólico (Nueva Imagen, 1996; Seix Barral, 2004) Sanar tu piel amarga (Nueva Imagen, 1997; Algaida, 2004) y El juego del Apocalipsis (DeBolsillo, 2000).  También lo es  los ensayos La imaginación y el poder. Una historia intelectual de 1968 (Editorial Era, 1998) y La guerra y las palabras, Una historia del alzamiento zapatista (Editorial Era en México y Seix Barral en España, 2004).

En 1999 obtuvo el Premio Biblioteca Breve por su novela En busca de Klingsor (Seix Barral, 1999), con la cual inició una “Trilogía del siglo XX”, y de la cual se han publicado ediciones en veintisiete idiomas y más de treinta países. En 2004 publicó la segunda parte de la trilogía, El fin de la locura (Seix Barral) y en 2006 la última parte, No será la Tierra (Alfaguara).

Ha sido profesor en las Universidades de Emory, Cornell y Las Américas de Puebla y ha dado conferencias numerosas instituciones educativas en México, Europa, América Latina y Asia. Fue miembro del Sistema Nacional de Creadores de México y becario de la Fundación John S. Guggenheim. Actualmente es director del Canal 22, televisión cultural del Estado mexicano.

abril 9, 2010

Premio Nacional de Novela Manuel de Jesús Galván, República Dominicana

Veredicto: Los jurados del Concurso de Novela de la República Dominicana, los escritores Roberto Marcallé Abreu, Jorge Volpi y Manlio Argueta, desean expresar que, tras analizar las obras presentadas a este evento, acordamos conceder por unanimidad el Premio Único a la obra “A la sombra de mi abuelo”, cuya autora es Aída Trujillo.

El jurado considera que la mayor parte de las novelas recibidas está relacionada con hechos de la historia del país como una aspiración de fijar en la memoria histórica momentos fundamentales por los que ha transitado la República Dominicana y en el contexto de una línea que han cultivado y cultivan novelistas de reconocimiento universal.

Este jurado desea manifestar que “A la sombra de mi abuelo” es una obra en la que su autora revela traumas, obsesiones y estigmas derivados de su condición de nieta de Trujillo. La exposición es tan abrumadora que la autora siente la necesidad perentoria de expresarse en tercera persona.

Sus páginas, que pueden leerse en el marco de lo que Norman Mailer y Truman Capote consideran novelas de la realidad, descubren un espíritu atormentado que se afana por desasirse de actitudes apasionadas o emocionales con el deseo de evaluar de manera fría y objetiva los eventos que se produjeron durante los gobiernos en los que su abuelo manejó con mano férrea e implacable los destinos del país.

Deseamos manifestar que la vigorosa negación y el rechazo indeclinable a aspectos censurables de ese ejercicio de Gobierno de una persona vinculada por lazos de sangre a sus más encumbrados responsables, es un notable acto de valentía.

El texto, en su conjunto, está estructurado de manera sugerente y esclarecedora por lo que pasará a ser referencia importante para conocer o vislumbrar hechos y circunstancias cuyo sesgo trágico seguirá vigente por mucho tiempo en la conciencia de los dominicanos.

“A la sombra de mi abuelo” mantiene un equilibrio imparcial entre realidad y ficción. Ambientes y personajes están elaborados a conciencia y se arroja luz sobre situaciones hasta ahora desconocidas. La anécdota se desarrolla sin mayores tropiezos. El texto en su totalidad es aleccionador y trascendente.

marzo 25, 2010

Roberto Marcallé Abreu, escritor, jurado del Premio Nacional de Novela de Republica Dominicana

Santo Domingo.- El escritor Roberto Marcallé Abreu, uno de los tres integrantes del jurado que otorgó el premio de literatura a la novela “A la sombra de mi abuelo”, escrito por Aída Trujillo, rechazó ayer las críticas a la decisión y defendió las actuaciones, capacidad e independencia del jurado.El también Premio Nacional de Literatura atribuyó los comentarios en contra de la selección por parte de escritores y organizaciones patrióticas a que la figura de Trujillo sigue viva en el alma nacional y se presta a polémicas.

Señaló, además, que el texto de Aída Trujillo no era el único de los 14 presentados que se refería a la persistente presencia en el espíritu nacional, del paso de su abuelo por el poder y su dictadura de 30 años. “En la mayoría de las obras estudiadas, quizás 12 del total de 14, la personalidad de El jefe es como un espectro que planea –y lo sigue haciendo– sobre la vida de los dominicanos”, afirmó.

También es de la opinión que la mayoría de los comentarios se originan en el desconocimiento del texto premiado.

Manifestó que la obra pertenece a la categoría de novela, en contradicción con la afirmación de varios escritores.

Tampoco “A la sombra de mi abuelo” es una apología, enfatizó. “No es un escrito en el que se defienda las maldades y perversidades del régimen de Trujillo”, dijo.

Narrador y periodista. Nació en Santo domingo, el 30 de mayo de 1948. Durante muchos años ha desarrollado una activa labor periodística en distintos medios de comunicación, tanto en el país como en el exterior, distinguiéndose por sus trabajos de investigación sobre la realidad social dominicana. Desde muy joven se distinguió por su participación en concursos literarios celebrados en el país, habiendo obtenido premios y menciones en poesía, cuento y novela. En 1979 fue galardonado con el Premio Nacional de Novela con Cinco bailadores sobre la tumba caliente del licenciado. En 1999 obtuvo el Premio Anual de Novela con Las siempre insólitas cartas del destino.

Obras publicadas

Las dos muertes de José Inirio (1972), El minúsculo infierno del Señor Lukas (1973), Sábado de sol después de las lluvias (1978), Cinco bailadores sobre la tumba caliente del licenciado (1978), Espera de penumbras en el viejo bar (1980), La comunidad dominicana en el exterior: El desarrollo de la década (1986), Esas oscuras presencias de todos los días (1998), Las siempre insólitas cartas del destino (1999), Sobre aves negras cortes de media luna y lágrimas de sangre (2002), Contrariedades y tribulaciones en la mezquina existencia del señor Manfredo Pemberton (2007).

 

marzo 6, 2010

PREMIO NACIONAL DE NOVELA DE REPUBLICA DOMINICANA

27 de Mayo del 2009, 12:00 AMCultura anuncia ganadores Premios Anuales de Literatura y Música

 
 

Con la presencia del Secretario de Estado de Cultura, licenciado José Rafael Lantigua se dio a conocer el veredicto de los “Premios Anuales de Literatura y Música”, correspondiente a la edición 2008.  Los ganadores recibirán como premio 250 mil pesos cada uno, certificado y la publicación de las obras inéditas.

La actividad coordinada por la SEC y la Dirección de Gestión Literaria, tuvo lugar en la Sala de Arte Ramón Oviedo, a las 5:00 de la tarde, y contó con la asistencia de autoridades de la institución y personalidades del ámbito artístico y cultural del país.

 Los Premios Anuales de Literatura están destinados a galardonar los libros de escritores dominicanos que sean juzgados como los más sobresalientes durante el año en los distintos géneros literarios, así como promover el cultivo de la literatura y la trascendencia del oficio en República Dominicana.

El Premio Nacional de Novela Manuel de Jesús Galván lo ganó la obra “A la sombra de mi abuelo”, de Aída Trujillo.

Novela JURADO:

Manlio Argueta (El Salvador), Jorge Volpi (México) y Roberto Marcalle Abreu.

Prensa CIG

 
 

El tema Rubric Blog de WordPress.com.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.