Aída Trujillo

agosto 2, 2016

“El otro Ramfis Trujillo, sus últimos días de vida”

51HbdID7DcL._SX260_[1]Rafael Leonidas Trujillo hijo (Ramfis)

https://www.amazon.es/El-Otro-Ramfis-Trujillo-%C3%BAltimos/dp/9945480049/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1466795160&sr=1-1&keywords=el+otro+ramfis+trujillo%2C+sus+%C3%BAltimos+d%C3%ADas+de+vida

He aquí un breve resumen de su contenido:

En la mañana del 17 de diciembre de 1969, Rafael Leonidas Trujillo Martínez, más conocido como Ramfis e hijo primogénito del dictador dominicano, Rafael Leonidas Trujillo Molina, colisionó de frente con el automóvil de la Duquesa de Albuquerque, en Madrid (España) en donde se encontraba exiliado tras el derrocamiento del mandatario en el año 1961. Sin embargo, aunque el accidente costó la vida a Ramfis, la muerte no le alcanzó hasta el 28 del mismo mes. Once días de lucha por recuperar la salud, cierta lucidez alternada con ensueños, recuerdos o pesadillas terribles, fueron bastantes para que su hija pudiese narrar muchas cosas que cualquier historiador desconoce.

Cómo empezó la creación de este libro:

Cuando viajé a Santo Domingo para asistir a la presentación de mi primera novela publicada, la ilustre señora Dª Carmen Imbert (El Matutino Alternativo), buena amiga mía, hija y nieta de aniquilados por la dictadura de mi abuelo, me hizo una pregunta que me chocó fuertemente.

-¿Y de tu padre qué? ¿No nos cuentas nada? Parece como si, consciente o inconscientemente le hubieses esquivado en tu narración-

Su comentario logró que volviese a plantearme un sinfín de cosas. Sin embargo, aunque aquella cuestión retumbaba en mi cabeza, intenté olvidarla y durante un tiempo lo conseguí.

Pero, inesperadamente, otra voz, la del escritor cubano-dominicano, Bismar Galán, que me ha acompañado en el proceso de edición de mis obras, volvió a plantearme el dilema, diciéndome que tenía que escribir un libro sobre mi padre.

Yo protesté -¿Pero tan mal me quieres, Bismar? ¿No habrán sido suficientes once años de sufrimiento? (Ese lapso fue lo que tardé desde que empecé “A la sombra de mi abuelo” hasta que se publicó).

Cuando regresé a España, en donde residía entonces y adonde he vuelto, logré “archivar” en algún lugar recóndito de mi mente lo que aquellas personas me habían planteado. Hasta que llegó el momento en el que tomé la decisión de escribirlo.

Ahora, además, también he conseguido subirlo a Amazon, en versión papel y en kindle, gracias a la gran ayuda que me han proporcionado mi gran amigo Julio Inoa y su hermano Jonathan. Sin ellos no lo hubiera conseguido. Las cuestiones técnicas no son “mi fuerte”.

Gracias, queridos amigos. Gracias les doy también a ustedes, los que leen mis escritos aquí, en Facebook, en mis libros y en las publicaciones que hago en el periódico “El Nacional Dominicano”.

https://www.amazon.es/El-Otro-Ramfis-Trujillo-%C3%BAltimos-ebook/dp/B01GF6LBYG/ref=sr_1_2?s=books&ie=UTF8&qid=1466795160&sr=1-2&keywords=el+otro+ramfis+trujillo%2C+sus+%C3%BAltimos+d%C3%ADas+de+vida

En la mañana del 17 de diciembre de 1969, Rafael Leonidas Trujillo Martínez, más conocido como Ramfis e hijo primogénito del dictador dominicano, Rafael Leonidas Trujillo Molina, colisionó de frente con el automóvil de la Duquesa de Albuquerque, en Madrid (España) en donde se encontraba exiliado tras el derrocamiento del mandatario en el año 1961. Sin embargo, aunque el accidente costó la vida a Ramfis, la muerte no le alcanzó hasta el 28 del mismo mes. Once días de lucha por recuperar la salud, cierta lucidez alternada con ensueños, recuerdos o pesadillas terribles, fueron bastantes para que su hija pudiese narrar muchas cosas que cualquier historiador desconoce.
VERSIÓN KINDLE.

enero 24, 2016

Los libros de Aida Trujillo se siguen vendiendo en la República Dominicana

Quiero informarles de lo siguiente:

Tanto “A la sombra de mi abuelo”, como “Más allá de la muerte y “El otro Ramfis Trujillo (sus últimos días de vida)”, se siguen vendiendo en la República Dominicana.

a la sombra portadaportada mas alla de la muerteel otro ramfis trujillo conmigo En la Librería Cuesta, Supermercados El Nacional, etc. Espero que los consideren un buen obsequio para regalar durante cualquier época del año y/o con motivo de cualquier evento. Muchas gracias.

diciembre 19, 2014

MARÍA ELENA NUñEZ BELTRON HABLA SOBRE EL NUEVO LIBRO DE AIDA TRUJILLO

enero 23, 2012

Entrevista realizada, a mi persona, por EVA ÁLVAREZ, a través de su blog, OPINIONES INCORRECTAS

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Eva y su perrillo, Coco

Eva y su perrillo, Coco

Tengo el honor de publicar aquí, en mi blog, la entrevista que me hizo Eva Álvarez, a través de su blog, Opiniones Incorrectas, con permiso de ella, obviamente.

Pero merece la pena que lo visiten directamente, es sumamente interesante.  En el lado derecho de esta página, hay un enlace que, con tan sólo pincharlo, aparece.

Pero, para facilitaros el hacerlo,  transcribo el link:

http://oincorrectas.blogspot.com/
¡MUCHAS GRACIAS, EVA, POR PUBLICAR, EXACTAMENTE, LO QUE CONTESTÉ! 

 

 

Lunes 23 de enero de 2012
Entrevista a Aída Trujillo
Me enorgullece tener entre mis amigos a mucha gente importante. No los catalogo así por el hecho de ser conocidos, sino por su valía y las infinitas aportaciones que infunden a mi vida. Entre ellos, poseo la fortuna de contar con la escritora y bailaora dominico-hispana Aída Trujillo. Hija de Ramfis Trujillo -primer varón de Rafael L. Trujillo y María Martínez- y de la bella y distinguida Octavia -Tantana- Ricart -hija a su vez, paradójicamente, de Pedro Adolfo Ricart, férreo opositor al régimen de su abuelo paterno-, Aída Azilde Trujillo Ricart nació el 23 de agosto de 1952 en Santo Domingo, República Dominicana.

La vida de Aída ha transcurrido entre República Dominicana, España, Estados Unidos, Francia, Italia y Suiza, pero es en la península ibérica dónde ha residido por cincuenta años y el país que vio nacer a sus cuatro hijos: Carlos, Jaime -tristemente fallecido en 2010-, Haydée y Nicolás.

Como bailaora de flamenco, Aída alcanzó gran éxito y fue una reputada artista en Madrid. Actualmente, es una de las escritoras más conocidas y admiradas en la República Dominicana.

Su primera novela, “A la Sombra de mi Abuelo”, narraba su vida con un toque de fantasía mientras examinaba su relación con su abuelo Rafael, antes y después de la muerte de éste, explicando como aprendió a separar al abuelo del dictador para así continuar queriéndolo. Por esta obra recibió el Premio Nacional de Novela de República Dominicana en 2008, produciéndose un gran revuelo, ya que el maltratado pueblo temía que se quisieran disfrazar los horrores de la dictadura. Pasado el tiempo y después de que la gente se cerciorara de que Aída era una persona democrática, que repudiaba los métodos de tortura y asesinato de la tiranía de su antepasado, comenzó a ser una persona querida, incluso entre muchas víctimas del trujillismo.

En 2011, puso en circulación “Más allá de la muerte”, obra en la que por fin se desvinculaba del tema familiar para dar rienda suelta a su creatividad. Desde mi posición de amiga, sé que si Aída pudiera siempre hubiera publicado temas en absoluto relacionados con sus ancestros, lo que ocurre es que es bien sabido lo dificultoso que resulta que un escrito vea la luz y hay temas que venden más que otros.

En la actualidad, Aída se encuentra trabajando en su tercer libro, dónde relata todo lo acontecido durante la agonía de su padre Ramfis, quien duró varios días hospitalizado desde su accidente de tráfico del 17 de diciembre de 1969 hasta el día 28 de ese mismo mes, cuando falleció.

Pese a publicar semanalmente en el diario dominicano “El Nacional”, Aída sólo utiliza el “Trujillo” para firmar y su firme propósito es no volver a mencionar a sus polémicos familiares nada más su nueva obra vea la luz.

En el tablao flamenco "El Corral de la Morería", de izda a dcha, Manuela Molina, Ricardo Torres, Aída Trujillo y Marta Heredia

En el tablao flamenco "El Corral de la Morería", de izda a dcha, Manuela Molina, Ricardo Torres, Aída Trujillo y Marta Heredia

1.- ¿Qué es lo que más destacarías de Verónica, la protagonista de tu nueva novela, “Más allá de la muerte”?

El auténtico amor, poco egoísta (por no decir nada), que siente por Manuel.  No soportaba que él hubiese muerto, prefería que siguiera en este mundo, disfrutando de la vida, aunque hubiese sido con otra mujer (si lo has leído detenidamente, ella misma lo dice). Es tan grande su amor que, a pesar del estado físico en el que lo sumió Hades, le reconoce y le besa siendo un ser, en aquel momento, realmente repugnante.  Recuerda que ella no necesitó el espejo de Afrodita sino que éste le sirvió a Manuel.

2.- ¿Te has inspirado en alguien conocido para crear algún personaje de “Más allá de la muerte”?

En las novelas, por mucho que lo sean, siempre hay algo de realidad.  Un hombre al que amé mucho era igualito que Manuel.  Y hay otros detalles que prefiero mantener en secreto, con todos mis respetos hacia ti.

Viñeta humorística "Boquechivo"

Viñeta humorística "Boquechivo"

3.- ¿Cuál de tus libros te ha costado ó te está costando más lágrimas?

¿Cuál crees tú?  El primero, por supuesto, “A la sombra de mi abuelo”. Primeramente porque, aunque fuese novela, tuveque indagar sobre las obras y hechos de Trujillo.  Los escritos, aunque sean en parte de ficción, tienen que tener una base.  Y más, los que son históricos.  Lo bueno es que, existen circunstancias, que ocurrían en casa, y que, por ello, ningún historiador podrá confirmar.   Sufrí mucho porque, lo que descubrí, no encajaba con la imagen que tenía de mi abuelo. Tardé, entre escribirlo y publicarlo, nada menos que once años.

Una vez puesto, el libro, en circulación, en el año 2008, los críticos, periodistas, Héroes del 30 de Mayo, y mucha gente, que ni se habían molestado en leerlo, me pusieron “verde”, alegando que era un escrito para restablecer la memoria histórica de mi abuelo.

Hasta el famoso “Boquechivo”, por su humor cínico, publicó una viñeta que me hizo mucho daño entonces. Pero ya le he perdonado, por querer aparentar ser culto/s y pretender criticar, desde su malvado humor, a alguien a quien no conocen, ni a su obra.

Incluso hubo un crítico, muy conocido aquí (porque en el extranjero no saben ni que existe, en términos generales), llamado Pedro Conde Sturla, que escribió un artículo basándose en frases sueltas, sin contexto, escritas en la contraportada de mi libro.

Como sabes, porque redactas muy bien y con mucha clase, no es lo mismo decir:  “Esta casa es bonita…” sin leer lo que le antecede y/o le sigue, si lo hay, que puede ser algo así como “comparada a las que hay en este pueblo”.

Editorial Norma, que fue quien lo publicó, utilizó frases “picantes” para provocar la curiosidad de la gente, en la contraportada.

Una de ellas, creo que fue por ella por donde más se me atacó, la cuarta, dice lo siguiente:

“…Él, Ramfis Trujillo, no tenía derecho a olvidar y menos aún a plantearse el perdón.  No tenía ni siquiera el derecho a intentar dejar de lado todo, como hubiese sido su deseo. Su deber era indagar, descubrir y ajusticiar a los que habían cometido el magnicidio que había costado la vida a su progenitor…”

Está en la página 121 y, quien haya leído el libro podrá comprobar que, como contesté a ese señor y a otros tantos, aquel era un pensamiento que tuvo mi padre, no algo que yo opine, ni mucho menos. Odio la violencia, las venganzas, los homicidios…

Querida Aída, en parte me siento aludida en esta pregunta por un motivo. Recuerda que de aquella no éramos amigas, ni siquiera nos conocíamos. Pues bien, yo fui de las personas que se escandalizaron, por lo que antes de emitir opinión alguna, corrí a comprar el libro. Lo devoré y, a continuación, me di cuenta de lo grande que puede llegar a ser la manipulación de los medios, aunque no menos que la ignorancia que infunde el hablar sin saber. Admito que, pese a que ya te admiraba, durante una temporada sí opiné que otorgarte el premio sería contraproducente porque se podrían malinterpretar las bondades como abuelo, seduciendo y confundiendo a las nuevas generaciones. Pronto comprendí que para eso ya estaba Vargas Llosa y que tu irrupción en el panorama cultural dominicano era un soplo de aire fresco. Imagínate, ¡una Trujillo que condenaba la dictadura de su abuelo! A raíz de ahí te fui conociendo mejor, un tiempo después aconteció el “escándalo Angelita” y definitivamente te ganaste el cariño de todos los justos, demostrando ser una mujer íntegra y coherente.

4.- ¿Cuál consideras tu obra más madura?

Sin duda alguna, “Más allá de la muerte” por varios motivos.  El más importante es que, desde entonces, estoy escribiendo mucho más y refinando mi estilo. Al principio, el miedo me acompañaba y ya casi nada, aunque, en el arte (sabes que he sido bailaora de Flamenco), nunca se pierde del todo.  Al fin y al cabo, cuando uno se expone públicamente, en cualquiera de sus expresiones, está “desnudando” su alma.

5.- ¿Sobre qué te gustaría escribir que aún no lo has hecho?

Querrás decir publicar… Tengo una fila de novelas de amor y locuras esperando.  Es mi estilo, lo esotérico me llama, me pone, me encanta. Sin embargo, en estos momentos tengo que proseguir con la escritura de otra, que trata sobre los últimos días de vida de mi padre, q.e.p.d.,  pero siempre novelada, no soy historiadora, ni me gustaría serlo.

Se lo prometí a mi editor con la condición de que me dejase publicar, primero, un libro que no mencionara a mi familia, para demostrar que soy escritora y no oportunista, cosa que también han dicho de mí. No quiero que se me “encasille” en el tema Trujillo y, de hecho, si vuelvo a escribir sobre él, o algún miembro de mi familia paterna, será porque sienta que quiero hacerlo sobre mi propia persona y, claro, ellos, en algún momento tendrían que aparecer. Pero sería “de refilón” nada más y, como se dice aquí, por ahora “no estoy en eso”.

6.- ¿Qué sentiste cuando en 2008 te proclamaron Premio Nacional de Literatura?

El primero que me dio la noticia fue mi hermano Rafael, estando yo sentada, con un amigo, en un bar, en Madrid, contándole mis penas. Le contesté (sic): – Rafa, hoy “no está el horno para bollos”, no bromees conmigo porque me siento mal… ¡Déjalo para otro día! –

Él insistió pero no le creí, porque mi hermanito es muy bromista, hasta que me llamaron de la propia editorial.  Sentí incredulidad, en un principio, y, después tuve la sensación de estar flotando sobre una nube. No soy capaz de expresarlo con palabras.

7.- ¿Con qué autor sientes mayor similitud tanto literaria como personal?

En general con los que tienden a escribir realidad fantástica o ficción (que no siempre es tal, aunque pueda parecerlo).  Para mí, García Márquez, Laura Esquivel, Isabel Allende, y otros no menos importantes, han sido fuente de inspiración.  Personalmente, cuando perdí a mi hijo Jaime, el segundo de los cuatro que tengo, me sentí identificada con Isabel por haber perdido ella a su hijita Paula. Le escribí y me contestó muy cariñosamente.

Pero no puedo dejar de mencionar a la que fue mi suegra, que hoy en día es mi “madre cósmica”, como reza en la dedicatoria de esta, mi segunda novela publicada. Lucía Lipschutz de Gabriel, escritora, sobre todo de cuentos para niños y guiones de cine, y poseedora de una imaginación increíble, siempre me ha animado a seguir escribiendo y a vencer mis temores. También me aconsejó que no abandonase mi pasión: la magia y el humor en mis escritos.  Tengo que añadir que, aunque no es internacionalmente conocida, Lucía es una persona muy culta, tradujo del ruso al castellano el libro “Archipiélago Gulag”, de Aleksandr Solyenitsin, domina varios idiomas, incluso las llamadas “lenguas muertas”.  Siempre hemos comentado, y  así seguimos, en la familia Gabriel, que sigue siendo mía también, que, si no encuentras un diccionario o enciclopedia en su casa es… ¡porque no existe!  ¡Jajajajaja!  Mi hijo Nicolás, el menor, siempre dice que “El saber sí ocupa lugar porque, sino, fijaos en la casa de mi abuela”. Mi querida viejita es una enamorada de la literatura y el lenguaje y me ha ayudado mucho. ¡Bendita sea!

8.- ¿Qué libro ya existente te gustaría haber escrito?

¡Uy, hay tantos!  Pero te puedo dar algunos ejemplos.  “Doña Flor y sus dos maridos”, de Jorge Amado, “Tormento”, de Benito Pérez Galdós, “El maestro y Margarita”, de Mijaíl Bulgákov, “L´Écume des jours”, de Boris Vian, “Pedro Páramo”, de Juan Rulfo, por supuesto, “Cien años de soledad”, de García Márquez, “La casa de los espíritus”, de Isabel Allende, “Como agua para chocolate” de Laura Esquivel…  Pero la lista sería interminable pues soy una lectora compulsiva

9.- ¿Con qué tres obras literarias no escritas por tí te quedarías?

Te contesto lo mismo que a la pregunta anterior… ¡Hay demasiadas para enumerarlas!

10.- ¿Tienes más inquietudes artísticas que la literatura?

"La mujer azul", óleo sobre lienzo, 1993

"La mujer azul", óleo sobre lienzo, 1993

Por supuesto.  Me gusta pintar y tengo, o he regalado, varios cuadros realizados por mí. Pero quisiera que, ese placer, permaneciese siendo un hobby.  Me gusta el arte en todas sus expresiones y hasta he trabajado en el séptimo, el cine.  Pero hay dos facetas que llevo en la sangre: la literatura y el Flamenco español.

11.- ¿Desde qué edad escribes, pese a no haber publicado?

Empecé a escribir “tonterías”, desde que tengo uso de razón.  Conservo un cuaderno de poesías y prosas que tracé en los años 70, pero no fue el primero.

12.- ¿Quién es tu ejemplo a seguir en términos generales?

Las personas que insisten en trabajar, y ganarse la vida, haciendo lo que les gusta, aunque pasen fatigas, como mi ex, Enrique Gabriel, el padre de mi Nicolás, el más joven de mis hijos.

Enrique es cineasta hasta la médula y no ha caído en la trampa de trabajar en cosas que no le agradan, sólo en ocasiones esporádicas, cuando el sobrevivir se lo exigía. Pero siempre se mantuvo en contacto con el mundo del cine.  Le conocí cuando era Ayudante de Dirección, habiendo entrado en su profesión desde abajo del todo, como lo que se denomina “meritorio”. Hoy en día es Director y Guionista, reconocido internacionalmente, de varios largometrajes, películas y reportajes.

"Vidas Pequeñas", dirigida y escrita por Enrique Gabriel

"Vidas Pequeñas", dirigida y escrita por Enrique Gabriel

13.- ¿Cuál fue el mejor momento de tu vida?

Cada una de las veces que recibía a mi recién nacido en los brazos.  Es una sensación también imposible de describir.  Pero debo reconocer que, durante la relación con Enrique, fui muy feliz, más que nunca. Con los “otros”, no.

14.- ¿A qué personaje famoso te sentiste realmente emocionada de conocer?

En primer lugar, voy a nombrarte a Gerardo Iglesias, aunque, aquel día ni me di cuenta de que era él, pues soy la más despistada del mundo, y, dos años después, fuimos novios durante un par de meses.  ¡Me encantaba ese hombre! Siempre le admiré por su honestidad, por eso lo “sacaron” de la política.

Tuve la dicha, y la fortuna, de conocer a mi ex cuñado, Jaime María de Oriol, que fue abogado, perteneciente a la familia Oriol, y cuyo tío, Antonio, fue Ministro de Justicia y se hizo tristemente famoso por haber sido secuestrado por la ETA.

Jaime dejó todo para dedicarse al mundo del cine.  Estuve trabajando en su productora, “Aries TV 92”, como asistente suya, que fue quien dio la oportunidad, al que entonces era mi pareja, Enrique Gabriel, para que su primer largometraje, “Krapatchouk”, como director y guionista del mismo, se hiciese realidad. Hoy en día, Jaime significa, en mi vida, un hermano y gran amigo.

En el 1973 conocí a Luis Eduardo Aute y a su mujer, Maritxu, grandes amigos desde entonces, y en su casa, me encontré con Joaquín Sabina.  En el 1975 tuve el placer de entablar amistad con Joan Manuel Serrat, a quien también quiero mucho, y en el 1977, a la que sigue siendo su mujer, Candela.

Aída y Joan Manuel Serrat, 25 de noviembre de 1977

Aída y Joan Manuel Serrat, 25 de noviembre de 1977

En el mundillo del toreo, conocí a los malogrados Paquirri y  Antonio Chenel “Antoñete”. También tuve el gusto de conocer a José María Manzanares, padre, a Palomo Linares y otros pues, en segundas nupcias, me casé con un torero, cuyo nombre no quiero ni pronunciar ni escribir, aunque es harto sabido de quien se trata.

Posteriormente trabé amistad con nuestro campeón, en materia de carreras de motos, Ángel Nieto que, aunque lejana, sigue perdurando.

Cuando trabajaba en el Tablao Flamenco Los Canasteros, tuve el honor de conocer a muchos artistas, cuya mayoría siguen siendo amigos, otros han fallecido, como Lola Flores, Paco de Lucía, El Camarón de la Isla, Enrique Morente, los Losada, Marta Heredia, Ketama, Diego El Cigala. La Tati (actualmente Premio Nacional), Joaquín Cortés, Tomatito, Pepa Martínez, que se convertiría en cuñada mía y, por desgracia, falleció en el año 1993, y un larguísimo etcétera, dentro del ámbito de mi profesión de la época.

Conocí a Anthony Quinn, que estuvo en el tablao una noche en la que coincidió con Joe Cocker, Antonio Gala, Paco Rabal, Francisco Nieva, Carmen Posadas, escritora y amiga desde el año 1974, el pintor Tino Grandío, los actores Juan Echanove y Juan Diego, el periodista Raúl del Pozo y muchos más.

Con Anthony Quinn en "Los Canasteros"

Con Anthony Quinn en "Los Canasteros"

Espero que, a los que no menciono, me perdonen pues no les olvido pero la lista también sería interminable.

En el año 1995, en un estupendo restaurante madrileño, “Alkalde”, tuve la suerte de conocer nada menos que a Gabriel García Márquez.  Y tengo un librito, que entonces llevaba en el bolso, y que nada tiene que ver con él, con un autógrafo suyo.  También conocí, en una “première”, al actor Anthony Hopkins, pero no me atreví a acercármele.  Me había “enamorado” de él, que sustituyó a Richard Gere en mi corazón, por su arte… ¡Imagínate!, y, cuando me enamoro, me vuelvo muy tímida, aunque pueda parecer mentira. ¡Jajajaja!

Pero debo añadir que he conocido a gente importante en mi vida, que no son conocidos por nadie, no son famosos:  mis amigos verdaderos, mis queridos feriantes, Juani y Quique, quienes me dieron trabajo en la Feria de Torrejón, cuando me hizo falta, médicos, abogados y otros profesionales sin cuya ayuda desinteresada no hubiese podido continuar. Y, nuevamente, un largo etcétera…

15.- ¿Crees que la gente cambia para con uno cuando se tiene y cuando no?

Los verdaderos amigos, sean consanguíneos o no, permanecen, “con y sin”.  Los otros se largan.  Pero, aunque duela, es un aprendizaje fantástico.  Mi querida amiga Pilita, Pilar Rodríguez Soto, que falleció apenas tres meses antes que mi Jaime, en el 2010, y era una reconocidísima “Marchante de Arte” y propietaria de la Galería Fauna´s de Madrid, siempre me decía – Aída, a enemigo que huye… ¡puente de plata!” -.

16.- ¿Con qué faceta de tu vida te quedarías?

Ante todo y sobre todo con mis hijos, que es lo que más amo en este mundo.  Le pido a Dios, al Universo, o lo que haya, que no me quite a ninguno más. ¡No lo soportaría!  Me quedo con tener criterio propio, con ser demócrata, con ser buena y comprensiva, con hacer el bien, con mis amigos verdaderos… En definitiva, ¡me quedo con el AMOR!  Aunque, el ganar unas buenas “perrillas” tampoco me vendría mal, ¿eh? ¡Jajajajajaja!

17.- ¿Quién te inculcó el amor por los animales?

Me crié rodeada de perros.  El preferido de mi padre, Adonis, me salvó de ahogarme en la piscina de casa de mis abuelos paternos, y, aunque era un egoistón y engreído, por naturaleza, fue él quien, sin dudarlo, me sacó y me libró, con tres años de edad, de una muerte segura.

Pero ha existido, y existe, también el amor por los caballos, los pájaros en libertad, y mi abuelo, no el dictador, el otro (he aprendido a diferenciarlos), que nos dejaba “ordeñar” las vacas que tenía en San Cristóbal, en la finca “Fundación”.  Era una casa preciosa, “La Caoba” que, como muchas otras cosas, han dejado deteriorarse en vez de convertirla en una escuela, un ayuntamiento, una residencia para la Tercera Edad,  o cualquier otro organismo nacional.  Ese es un grave defecto de mi tierra natal: la dejadez.

18.- ¿Te has planteado escribir teatro?

Me encantaría, pues lo adoro, pero todavía, no me siento capaz de hacerlo.  Sin embargo, la respuesta sería sí, y también escribiría un guión de cine.

19.- Tu color de pelo rojo ya te caracteriza, ¿por cuál te lo cambiarías?

De momento no quisiera cambiarlo pero, o iría a “más fuerte”, es decir a algo alborotador, o volvería al mío auténtico, que es el castaño oscuro.  Canas, ¡ni hablar!  Si las tuviese tan bonitas como una amiga mía, que parece habérselas teñido, lo haría. Pero, como no es así, me deprimen y me hacen saber que “me estoy abandonando”.

20.- ¿Qué personaje histórico te hubiera gustado ser en una vida anterior?

Admiro a muchos de ellos pero sufrieron demasiado para querer haber vivido sus experiencias.  Por ejemplo Gandhi o Frida Kalho, Martin Luther King, etc.  Quiero haber sido yo misma, pero con la sabiduría adquirida con la madurez.  Y, por otro lado, por su belleza, profesión y valentía, pues hizo cosas que, en su época, y aún hoy en día, se ven fatal, quizás Liz Taylor.  Una rebelde, como yo.

*Fotografías de los álbumes privados de Aída Trujillo, cedidas personalmente para el blog Opiniones Incorrectas

 

diciembre 4, 2010

Periódico Clave Digital, Nieta de Trujillo: “No soy la responsable de dar mantenimiento al panteón de mi familia”

martes 21 de octubre de 2008

Nieta de Trujillo: “No soy la responsable de dar mantenimiento al panteón de mi familia”

ANTE DESCUIDO DEL SEPULCRO EN EL PARDO

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La hija de Ramfis Trujillo, Aída Trujillo Ricart, aseguró que nunca ha sido la encargada de dar mantenimiento a la tumba en la que se encuentran los restos del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina y de su familia.

En una comunicación remitida a la Dirección de Clave Digital el pasado sábado 18 de octubre, la nieta del dictador explica que no es la responsable de que el panteón de la Familia Trujillo, ubicado en el cementerio madrileño de El Pardo, esté inmerso en el abandono.

Clave Digital publicó el pasado 19 de septiembre el artículo “Panteón del dictador Rafael Trujillo luce abandonado y en deterioro”, en el que se afirmaba que el panteón luce descuidado.

En dicho trabajo periodístico, se hacía referencia a que “Aída Trujillo, hija de Ramfis, es supuestamente la persona que se encargaba de dar mantenimiento a la tumba”.

“Nunca he tenido, ni tengo llaves ni libre acceso al panteón de la Familia Trujillo; cuando quería ir a visitar a mis difuntos, tenía que contar con el permiso de la viuda de mi padre, Lita Milán, de mi abuela María Martínez o con el de Víctor Sued”, enfatiza Aída Trujillo Ricart en su carta enviada a Clave Digital.

Resalta que tenía entendido que Lita Milán se encargaría del mantenimiento del sitio “como siempre me había hecho creer. Pero, por lo que veo, no ha sido así.

Ramfis Trujillo

Ramfis Trujillo

“Si se me hubiesen encomendado esa misión, por respeto a los que han abandonado nuestro plano físico, lo hubiera realizado. Y si no lo hubiese deseado, no hubiera asumido ese encargo”, indica.

Sostiene, además, que pese a estar en contra de los hechos de sus familiares, no quisiera que se le “tachara” de insensible e irresponsable.

“Mis creencias, desde hace unos años, son que una vez que uno ha abandonado su cuerpo físico, ya no está allí, donde le den sepultura. De modo que eso me resulta absolutamente indiferente”, precisa.

Manifiesta que si desea orar por sus familiares, lo hace desde su casa, pues Dios está en todos lados.

Recientemente Trujillo Ricart estuvo en España, promoviendo la historia novelada “A la sombra de mi abuelo”, una obra en la que narra su infancia en República Dominicana, parte de su vida y lo que significa descubrir que es la nieta de un tirano.

A continuación, la carta de Aída Trujillo Ricart a Clave Digital

Señor Director:

Panteón Trujillo

Panteón Trujillo

Me dirijo a usted porque nuevamente se menciona, de forma errónea, a mi persona en un artículo de prensa en República Dominicana.  Esta vez, en su periódico “Clave Digital”. Pero no encuentro el nombre del periodista que lo redactó. Sólo la fecha y el asunto del mismo.

“Panteón del dictador Rafael Trujillo luce abandonado y en deterioro. 19 de septiembre de 2008.”

Al parecer, según la persona que escribió dicho artículo, yo, Aída Trujillo, era la encargada de ocuparme del mantenimiento del panteón que guarda los restos mortales de mi abuelo y de mi padre. Por supuesto, hablo de Rafael Leonidas Trujillo Molina y de su primogénito Rafael Leonidas Trujillo Martínez, más conocido como Ramfis.

Con todo respeto, quisiera aclarar algunos puntos al respecto.

Cuando mi abuelo, el tirano, el dictador, el sátrapa o como se le quiera o se le deba llamar, fue asesinado, o ajusticiado, yo no había alcanzado aún los nueve años de edad.

Me dijeron que se le había enterrado en San Cristóbal , su ciudad natal. Pero nunca me llevaron a ver su tumba.

Un tiempo después, una vez de regreso a Europa, me enteré de que mi padre, Ramfis, había trasladado sus restos al Cementerio Père Lachaise de París. Ni se me ocurrió preguntarle cuáles habían sido los motivos que le habían inducido a hacerlo. Por entonces, los niños preguntaban poco… ¡o no preguntaban nada!

Algunos años después supe que la tumba de mi abuelo Trujillo, en la República Dominicana, había sido profanada. Tampoco me animé a preguntar los motivos, quizás intuyéndolos.

Rafael Leonidas Trujillo Molina

Rafael Leonidas Trujillo Molina

 

En diciembre de 1969, cuando mi padre falleció, fue enterrado en el Cementerio de La Almudena de Madrid, con carácter provisional, según me dijeron. Yo contaba entonces con diecisiete años de edad. Todo lo que estipularan sus albaceas, entre los que se contaban mi abuela María Martínez de Alba y Víctor Sued Recio, era algo que había que acatar sin rechistar.

Un lapso de tiempo después, estaría yo por cumplir los dieciocho años, los restos de mi padre fueron trasladados al Cementerio de El Pardo. Se me informó de que también se iban a traer, desde París, los de mi abuelo. Y así se hizo.

Yo no tenía ni voz ni voto en aquellas decisiones que, además, tampoco me importaban ni me importan demasiado.

Mis creencias, desde hace unos años son que, una vez que uno ha abandonado su cuerpo físico, ya no está allí, adonde le den sepultura. De modo que eso me resulta absolutamente indiferente.

Pero se puede imaginar que, con la edad que tenía, no se me asignara el cuidado de la última morada de mis progenitores. Máxime, teniendo en cuenta varios factores.

Cementerio Père Lachaise de Paris

Cementerio Père Lachaise de Paris

Mi padre había dejado a una viuda, Lita Milán, que no era Tantana, mi madre. Mi abuela, Doña María, aún vivía. Yo no soy su primogénita. Etc., etc.

Nunca he tenido, ni tengo, llaves ni libre acceso al panteón de la “Familia Trujillo ” situado en el Cementerio de El Pardo.
Cuando, en un principio, quería ir a “visitar a mis difuntos”, porque aún creía en ello, tenía que contar con el permiso de la viuda de mi padre, con el de su madre, Doña María, o con la de Victor Sued. Jamás pude ir por mi cuenta.

Cuando dejé de creer en aquellas luctuosas visitas, también dejé de visitar el Camposanto. Si quería, o quiero, rezar por esas almas, lo hago desde mi casa, convencida de que, en efecto, Dios está en todas partes.

Estaba persuadida por completo de que Lita Milán, la viuda de mi padre, se encargaría del mantenimiento del sitio, como siempre me había hecho creer. Pero, por lo que veo, no ha sido así.

No le extrañe, señor Director, que alucine con lo que se afirma en el mencionado artículo de su periódico. Aquello de que yo era la “encargada” de ocuparme del bendito lugar.

Aunque no crea en ello, si se me hubiese encomendado esa misión, por respeto a los que han abandonado nuestro plano físico, lo hubiera realizado. Y, si no lo hubiese deseado, no hubiera asumido ese encargo.

Gracias por publicar esta fe de errata que espero se reduzca únicamente a eso. Porque, a pesar de estar en contra de los hechos de mi abuelo y de mi padre, no quisiera que se me tache de insensible ni de irresponsable.

Cordialmente,

Aída Trujillo Ricart

 

 

mayo 28, 2010

Fragmento de la carta a mi abuelo en “A la sombra de mi abuelo”

Rafael Leonidas Trujillo Molina

Rafael Leonidas Trujillo Molina

Querido abuelito:

Yo no soy quién para juzgarte ni a ti ni a nadie. Sin embargo, a mis recién cumplidos cincuenta años, me doy cuenta de que mis sentimientos hacia ti siguen siendo paradójicos. Y, a estas alturas, tengo asumido que lo serán hasta que me muera.

Por un lado, sigo queriendo al que fue, después de mi madre, el ser más importante de mi primera infancia. Mi primer amor que cada vez que te recuerdo, resurge en mí con más fuerza.

…………………………….

Las últimas vivencias a tu lado, las memorias que entonces cobijé en mi mente como oro en paño, ¡son tan distintas a lo que descubrí más tarde! Aquel a quien yo conocía y amaba tanto era un abuelo tierno y un manda­tario justo, no el hombre despiadado y cruel del que la historia habla. Te juro que al principio creí falsa toda la información que sobre ti venía en los libros. Y no reconocía en ella a ese hombre que fue mi adorado viejo.

…………………………….

Descubrí, además, que el lugar donde te mataron es sitio de conmemo­ración. El visitante se entera de que en aquel lugar, finalmente, después de unos larguísimos treinta y un años, unos hombres valientes libraron a su país de tu tiranía.

…………………………….

Hay una canción, que me gusta muchísimo, cuyo autor es Joan Manuel Serrat, y que termina diciendo: “Nunca es triste la verdad… lo que no tiene es remedio.”

Esa verdad me hace sentir que nunca más podré volver a vivir en el país que me vio nacer. De algún modo, siempre seré una exiliada. Porque, des­pués de ti, el apellido Trujillo significa destierro. Si me empeñara en regresar a vivir aquí tendría que alcanzar una madurez intelectual y espiritual a la que no creo poder llegar nunca. Siempre me señalarían con el dedo, hiciese lo que hiciese. Perdería mi identidad como persona porque no sería Aída, sino la nieta de Trujillo. No tendría libertad, ni independencia, ni autonomía, cosas por las que tanto he luchado. No sabría si debo revelar mi apellido, si puedo hablar claro, si se me está permitido abrir mi corazón a un descono­cido. Porque nunca sabría si ese desconocido, fue en algún momento de su vida perjudicado por ti.

……………………………..

Pero cuando veo los resultados de mis indagaciones sobre quién fue aquel político, Rafael Leonidas Trujillo, aunque reconozca que hiciste al­gunas cosas buenas por el país, no puedo aceptarte. Lo siento, abuelo, en el fondo me gustaría ser así y poder pensar únicamente en lo que a mí me interesa, olvidando al resto del mundo. Pero, por más que lo he pretendido, no lo he conseguido.

Muchas personas afirman que sufro innecesariamente. Aseguran que te juzgo demasiado severamente, que habría que haber estado en tu pellejo y en tu época para saber que no te quedó otra alternativa, y que tuviste que actuar como lo hiciste. Pero, aunque he intentado convencerme de que quizás esas personas tienen parte de razón, y he rebuscado en la historia de tu mandato para encontrar tus posibles virtudes, por más que he querido volver a mi ceguera anterior, no lo he logrado.

……………………………….

Deseo que, después de tantos años transcurridos desde que abando­naste esta vida, hayas podido alcanzar tu paz y tu divinidad tanto espiritual como física. Sí, también física. Una vida material que sepa sanar todo el daño que hiciste en la que fue tu existencia como gobernante absoluto de un bello país que nos vio nacer a ambos.

Y así sea…

Con amor verdadero.

Aída

mayo 22, 2010

Entrevista en video del programa “Tal como somos”, de Radio Televisión de Castilla y León, julio 2009

En esta entrevista, realizada en la ciudad de Valladolid (España), hablo sobre mi proyecto de regresar a vivir en la República Dominicana.  Pero afirmo, además, mi deseo de volver a España, mi segunda patria, en la cual residí durante casi 50 años.

Me preguntan sobre mi dicotomía con respecto al personaje que fue Rafael Leonidas Trujillo Molina, mi abuelo.  También, sobre el trato que mantuve con Francisco Franco, quien fue mi padrino de Bautizo, junto a su esposa, Carmen Polo.

Hacen un breve repaso a la que ha sido mi vida, sobre todo durante mi niñez y juventud.  Se comenta el premio de novela que recibí en el año 2009 y el porqué de mi ausencia voluntaria, en Santo Domingo, a la hora de recogerlo.

Este programa fue emitido a finales del mes de julio del año pasado.  He cambiado bastante desde entonces y para junio voy a cumplir los 9 meses de estadía en mi país natal.

Espero que lo disfruten…

mayo 21, 2010

Listín Diario, opinión de Tony Raful sobre “A la sombra de mi abuelo”

Tony Raful
Tony Raful

Puntos de vista 4 Agosto 2008, 11:33 PM

Un texto huésped de duendes plañideros

Tony Raful

Una nieta escribe sobre su abuelo pero esa nieta sabe que su abuelo no es un abuelo cualquiera, tiene que empinarse en su adultez para arribar a su terso celeste recuerdo de la infancia como una gruta, tiene que cerrar los ojos para verlo distante y galante, dador de golosinas y ternuras cuando la edad es un tiovivo, un apoyo desmesurado a todas las travesuras, un impedimento a conocer el mundo herido, lleno de afrentas y dolor. Tenía que morir el abuelo para que ella pudiese conocer el significado de la muerte y después la Historia, el rojo recorrido de un pueblo empuñado en seis lustros de fuerza omnisciente e implacable. Aída Trujillo, hija de Ramfis Trujillo y nieta de Rafael Trujillo Molina, acaba de publicar una obra llamada “A la sombra de mi abuelo”, que constituye el primer esfuerzo o tentativa por aproximarse a la figura de su abuelo desde una referencia objetiva, de admisión de su poder negativo, del peso nefasto de su obra de gobierno, liberando al abuelo del tirano, en una compleja trama sicológica en la cual toda su vida es una atormentada confesión de huésped de fantasmas quejosos y de apariciones fabulosas, que abren una hendidura metafísica en el tiempo presente.

Ella escribe rodeada de duendes, quienes acuden puntuales a la cita de sus vivencias. Ella escribe la crónica de su madre, los avatares y los repudios íntimos, los apellidos en desgracia, el apoyo del abuelo a su madre, habla de las pequeñas miserias familiares como ponzoña del alma, y habla de su padre, el general Trujillo hijo, con devoción y dudas simultáneas, el ruin exilio  de vivir con un apellido  maldito, beneficiaria de ese apellido para poder vivir en la techumbre de una riqueza impropia que nunca fue tan grande como la pensamos y que nunca llovió lo suficiente sobre su vida.  Tiene un valor indudable, es el primer familiar de Trujillo que escribe para reconocer el daño que Trujillo hizo al pueblo dominicano, no importa que lo escriba confinada en un cayo triste y desolado, no importa que sus parientes la repudien y le saquen en cara su falta de amor a su abuelo, ella explica su amor por el abuelo en la otra dimensión del alma liberada de las pasiones humanas, fingiendo vivir el fuego que purifica para que el abuelo se redima de las palabras y  las vilezas, para limpiar de sangre el altar mayor de su alma en pena.

El texto se atiborra de nimiedades y anécdotas que colindan con lo trivial, amores que vienen y se van, personajes chicos que el amor visualiza grandiosos pero que no tardan en alcanzar su  pequeñez congénita, espasmos, fantasmas que hablan en su conciencia amilanada, ritos extraños, muertes anunciadas como en un bazar de aprobaciones esotéricas y retornos al tiempo perdido, a las imágenes del litoral, la casa de playa, la gente.  Hay en el texto de Aída Trujillo  dos importantes revelaciones, la primera es la confesión de su padre Ramfis, antes de morir como consecuencia de las heridas recibidas en un accidente automovilístico, cuando le dice que prepara su retorno a Santo Domingo, e incluso le pone un disco alegórico a dicho regreso. Ella  se opone y él le recuerda que es hijo de Trujillo Molina. Aída no lo sabe pero su padre Ramfis organizaba su llegada a Santo Domingo para los primeros meses de 1970, dirigiendo una vasta conspiración cívico militar en la que participaban militares de los dos bandos que se enfrentaron durante la contienda de abril de 1965, políticos de diversas fuerzas y cierta complicidad o entendimiento deBalaguer. Toda estaba listo en la Base Aérea de San Isidro para recibir con honores al hijo de Trujillo, quien  encabezaría una Junta de tinte antinorteamericano, previa defenestración de todos los antitrujillistas conocidos en un baño de sangre. La otra información lo constituye la forma de ejecución del general Desiderio Arias de parte del general Ludovino Fernández, a quien cortó la cabeza y la llevó ante Trujillo, quien horrorizado dio ordenes para se le cosiera al cuerpo del muerto. Estos datos lo ofrece  la autora gracias al hecho de que el esposo de  la antigua cónyuge de su hermano Ramfis Rafael, es nieto del médico que cosió la cabeza al cuerpo de Arias, y relata el testimonio de aquella tragedia.

La escena de la “maldición hasta la cuarta generación” de la familia Trujillo proferida por familiares del general Arias ante la presencia del tirano, tiene una fuerza descriptiva voluptuosa que de no ser cierta merece serlo en cuanto a su intensidad no en cuanto a los deseos de quien escribe. Además es la clave para descifrar aquel fantasma sin cabeza que atormentó durantes muchos años a su madre Tantana y cuyas apariciones se hicieron frecuentes en el marco de la familia y que ella, Aída, vino a descubrir casualmente.

Tony Raful nació en Santo Domingo el 28 de abril de 1951.

Poeta, narrador, ensayista, periodista, animador cultural. Es Doctor en Derecho y Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Santo Domingo, de la que actualmente es profesor.

Pertenece a la Generación de escritores del 1965. Desde finales de la década del 60 ha sido directivo de varios grupos de literatura, como el Movimiento Cultural Universitario (MCU).

Fue Director de la Biblioteca Nacional y Director Cultural de Radio Televisión Dominicana. Junto a Andrés L. Mateo y Pedro Peix produjo el programa Peña de Tres, uno de los más importantes programas radiales de divulgación cultural producidos en la República Dominicana. Ha sido congresista en tres ocasiones. Es columnista del periódico Última Hora.

Aparece en las antologías Meridiano 70 (Cuba, 1976) Poesía de Postguerra (Santo Domingo, 1981), Poesía dominicana (París, 1978), Antología de la Literatura dominicana (Intec, 1985), Antología histórica de la poesía dominicana del siglo XX (Ediciones Alcance, New York 1995), Dos Siglos de Literatura Dominicana (colección Sesquicentenario de la Independencia Nacional, 1996), Enciclopedia Dominicana (Antología de la poesía dominicana, 1997).

Parte de su obra ha sido traducida al francés e inglés. En 1995 se presentó en el Palacio de Bellas Artes un recital antológico de su poesía.

Listín Diario, Aída Trujillo trabaja en un libro sobre su padre Ramfis

ENTREVISTA

LA AUTORA DE “A LA SOMBRA DE MI ABUELO” PONDRÁ A CIRCULAR HOY SU SEGUNDA EDICIÓN

La República 29 Noviembre 2009, 10:39 PM

Wanda Méndez

Santo Domingo.- Aída Trujillo, la autora de la controversial obra “A la sombra de mi abuelo”, se encuentra en el país. Este lunes pondrá a circular la segunda edición del libro que ha sido objeto de amplias críticas.

Pero ese no es el principal motivo de su presencia en territorio dominicano desde hace casi tres meses.

Al cabo de 50 años de residencia fuera de la tierra que la vio nacer, la hija de Rafael Leonidas Trujillo Martínez (Ramfis) decide radicarse en la República Dominicana, en el país que su abuelo, Rafael Leonidas Trujillo Molina, instauró una dictadura de 30 años.

Con buen sentido del humor, conversadora y amena, Trujillo, concedió una entrevista a LISTÍN DIARIO, sin temor a responder cualquier pregunta sobre su persona y sobre su libro, por más dura que le parezca: ¿QUÉ LA TRAE A RD? En principio radicarme aquí, el día 3 cumplo tres meses aquí.

¿POR QUÉ QUIERE VIVIR AQUÍ?
Porque llevó nada más y nada menos que 50 años viviendo fuera, es mi tierra natal, a pesar de que también España es mi tierra, algo me decía que tenía que venir a vivir en mi país.

¿QUÉ LE GUSTA DE AQUÍ?
La belleza natural, los paisajes, las playas, la simpatía de las personas, que son muy cálidas… Aquí de lo que me quejo es de la luz, eso es tremendo, y por mi trabajo, más todavía, porque tengo que escribir a manos, es muy incómodo, luego tengo que pasar al computador, a lo mejor estoy sola en una casita donde estoy con velitas y mi perrito nadamás.

Me molesta también ver tanta gente sin recursos, pero sin lo más mínimo que tiene que tener un ser humano, no te digo que en España no vea, pero bastante mínimo.

¿RESIDIRÁ EN EL PAÍS SOLA O ESTARÁ ACOMPAÑADA POR SU HIJOS?
Tengo aquí una hija y tengo un hermano, pero yo estoy sola, vivo fuera de la capital.

Para escribir es lo más indicado, estar más tranquila, no tengo tanto compromisos.

Mi hija vive en la capital y yo estoy en Juan Dolio.

¿A QUÉ SE DEDICARÁ EN EL PAÍS?
Estoy escribiendo un libro sobre mi padre.

¿TIENE ALGÚN COMPROMISO DE EMPLEO?
Estoy abierta a que se ofrezca trabajo.

Mi madre, Octavia Ricart, junto a mi padre, Ramfis Trujillo

Mi madre, Octavia Ricart, junto a mi padre, Ramfis Trujillo

HÁBLEME DE ESE FORO DE ESTE LUNES
El motivo es que sale la segunda edición del libro (“A la sombra de mi abuelo”) un tanto corregida por mí, algunas cosas que se pasan en las primeras ediciones, y además con fotos. Es dar a conocer la segunda edición, que haya un pequeño debate.

LUEGO DE TANTA POLÉMICA Y CRÍTICAS A SU LIBRO, ¿NO LE CREA TEMOR PARTICIPAR EN UN DEBATE PÚBLICO?
No me considero una persona miedosa, primero, y lo segundo, no creo que nadie realmente tenga ganas de hacerme daño gratuitamente, porque yo no estoy haciendo daño a nadie. Cuando vine a presentar la primera edición, en julio 2008, hubo un montón de preguntas, algunas difíciles de responder, pero creo que salí airosa, porque dejé bien claro mi postura ante la situación abuelo o dictador, separé a mi abuelo, al que quiero y seguiré queriendo, del político, vuelvo y repito, no estoy de acuerdo con las dictaduras, ni de derecha, ni de izquierda, creo en la democracia, y en España yo luché por la democracia.

¿PIENSA QUE LA FAMILIA TRUJILLO NO DEBÍA SER RECHAZADA EN EL PAÍS?
Creo que los que éramos niños en la época, los mayores dependen de lo que hayan hecho en la época, si ha sido una persona injusta, ha maltratado o herido a alguien, pero yo tenía 9 años cuando murió Trujillo, aunque me acuerdo perfectamente de él, fue lo mejor para mí como abuelo, estoy diciendo como abuelo, no el político.

¿CREE QUE SE HA SIDO INJUSTO CON LAS CRÍTICAS TAN DURAS A SU LIBRO?
Si, sobre todo cuando provienen de personas que no lo han leído, y yo me doy cuenta en seguida.

EN EL LIBRO NARRA CÓMO NACIÓ ¿SINTIÓ RECHAZO HACIA SU PAPÁ CUANDO SE ENTERÓ QUE LE DIO SUSTANCIAS A SU MADRE PARA QUE ABORTARA?
Me enteré de eso ya adulta, a los 20 y pico de años, un día mi mamá me lo contó, no sentí ningún rechazo porque yo comprendo que a veces la gente no quiere tener más niños. Lo que me dolió fue que la forzaran a ella, que la engañaran.

¿POR QUÉ EL LIBRO ESTÁ EN TERCERA PERSONA SI NARRA VIVENCIAS SUYAS?
Porque me cuesta hacer el trabajo en primera persona, es una historia bastante dura.

Incluso, el libro original está escrito con un seudónimo, lo que pasa que el editorial entendió que no era lo mejor. En el libro original me llamaba Isolda y de apellido Cáceres.

EN LA PÁGINA 68 NARRA CONVERSACIONES DE SU MADRE CON TRUJILLO, QUE LO MUESTRA ARREPENTIDO Y QUE EN GRAN PARTE LA CULPA LA TENÍAN SUS COLABORADORES, PERO ADEMÁS QUE ERA SENSIBLE, QUE LLORÓ FRENTE A LA VIRGEN DE LA ALTAGRACIA, ¿LO CREE USTED ASÍ?
No le quiero echar la culpa a nadie, él fue el responsable de sus actos, pero sí quise dar a conocer la faceta humana de aquel hombre y esa conversación fue real, me la contó mi madre en numerosas ocasiones. Yo creo que tenía demasiada carga moral y como ser humano tenía que tener su arrepentimiento, creo que él quería morir, estaba cansado.

EN LA PRIMERA ENTREVISTA QUE NOS CONCEDIÓ POR INTERNET NOS DIJO QUE SU FAMILIA LA HABÍA REGAÑA DO POR ESCRIBIR ESE LIBRO ¿QUÉ ARGUMENTOS UTILIZÓ?
La primera fase fue tú no puedes hablar mal del abuelo, a lo que yo le contesté, yo no hablo mal del abuelo, de eso se encarga la historia, y muchos me han dejado de hablar…(prefirió no comentar los nombres).

HAY UNA PARTE QUE MENCIONA A BALAGUER, LO MUESTRA COMO UN TRAIDOR
El no traicionó a Trujillo porque no se atrevió, él quería el poder, eso lo sabemos todo que era ambicioso, pero él incluso le quitó la nacionalidad a los niños de la familia cuando había acordado otra cosa con mi padre, porque mi padre se fue de aquí, en realidad no quería continuar con la política, a él no le resultó difícil, le dio dinero (a Balaguer) y un trato, que no cumplió.

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NACIMIENTO Y VIDA DE AÍDA TRUJILLO

La vida de Aída Trujillo ha transcurrido entre Santo Domingo, Roma, Madrid, Barcelona, Francia y Estados Unidos. Nace el 23 de agosto de 1952. Hija de Rafael Leonidas Trujillo Martínez (Ramfis) y Octavia Ricart Martínez (Tantana). Es madre de cuatro hijos: Carlos, Jaime, Haydée y Nicolás.

Mi hijo Jaime

Mi hijo Jaime

Dos de mis hijos, Carlos y Nicolás

Dos de mis hijos, Carlos y Nicolás

Estudió en el colegio del Apostolado, en Santo Domingo, en el internado de Monjas del Colegio del Sagrado Corazón, de Madrid y Barcelona, en el colegio Mont-Olivet de Lausanne, Suiza, así como en Jackonsville , Florida.

En Estados Unidos alcanzó el título de secretaria de Dirección. Es una bailadora profesional de arte flamenco, domina cuatro idiomas y amante de la literatura, la música y la pintura.

“A la sombra de mi abuelo” es el primer libro que publica Aída Trujillo. En el país se dedicará a escribir su siguiente obra, sobre su padre Ramfis, al que todavía no le ha colocado un título.

Mi hija Haydée

Mi hija Haydée

Narrará en esa obra los últimos días de vida de su padre. Aunque tiene una hija que vive en el país, ella vivirá sola para escribir con más tranquilidad.

marzo 6, 2010

PREMIO NACIONAL DE NOVELA DE REPUBLICA DOMINICANA

27 de Mayo del 2009, 12:00 AMCultura anuncia ganadores Premios Anuales de Literatura y Música

 
 

Con la presencia del Secretario de Estado de Cultura, licenciado José Rafael Lantigua se dio a conocer el veredicto de los “Premios Anuales de Literatura y Música”, correspondiente a la edición 2008.  Los ganadores recibirán como premio 250 mil pesos cada uno, certificado y la publicación de las obras inéditas.

La actividad coordinada por la SEC y la Dirección de Gestión Literaria, tuvo lugar en la Sala de Arte Ramón Oviedo, a las 5:00 de la tarde, y contó con la asistencia de autoridades de la institución y personalidades del ámbito artístico y cultural del país.

 Los Premios Anuales de Literatura están destinados a galardonar los libros de escritores dominicanos que sean juzgados como los más sobresalientes durante el año en los distintos géneros literarios, así como promover el cultivo de la literatura y la trascendencia del oficio en República Dominicana.

El Premio Nacional de Novela Manuel de Jesús Galván lo ganó la obra “A la sombra de mi abuelo”, de Aída Trujillo.

Novela JURADO:

Manlio Argueta (El Salvador), Jorge Volpi (México) y Roberto Marcalle Abreu.

Prensa CIG

 
 

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