Aída Trujillo

febrero 5, 2017

“Más allá de la muerte”, libro publicado por mí en el año 2011, tras el fallecimiento de mi hijo Jaime Mª, ya está en Amazon

Mi hijo Jaime Mª en nuestra casa de Ronda de Segovia, Madrid, (1979)

Mi hijo Jaime Mª en nuestra casa de Ronda de Segovia, Madrid, (1979)

Cuando falleció mi segundo hijo, Jaime Mª, me sentía incapaz de hacer nada… ¡ni siquiera de escribir, que es lo que más me gusta!

Pero Dios me dio las suficientes fuerzas para, entre raudales de lágrimas, noches en vela y alguna copilla de más, continuar.

¡Y nació “Más allá de la muerte” !

Es un libro diferente a los demás, personalmente me agrada mucho y, redactándolo, supo arrancarme alguna que otra sonrisa. A veces me daba la impresión de que, lo escrito el día anterior, había sido obra de otra persona. Espero que su lectura les agrade y, como siempre digo: Se admiten críticas.

Quiero agradecer, nuevamente, a los hermanos Julio y Jonathan Inoa, sin cuya ayuda no hubiese podido subirlo a Amazon. Ellos me ayudaron en la parte técnica, que es algo que no domino demasiado bien. ¡Más bien, mal! ¡Gracias Julio! ¡Gracias Jonathan!

El link para “Más allá de la muerte” es:

https://www.createspace.com/6755819

Con sólo pincharlo, salen todos los datos.

Portada de "Más allá de la muerte"

Portada de “Más allá de la muerte”

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julio 6, 2013

Publicaciones en el peródico El Nacional, Homenaje post-mortem a mi hijo Jaime María

5 Julio 2013, 2:13 PM

Vivencias cotidianas de allí y aqui

En nuestra casa, 1978

En nuestra casa, 1978


Escrito por: Aida Trujillo Ricart (https://aidatrujillo.wordpress.com/)

Homenaje post-mortem a mi hijo Jaime María

Hoy, día 5 de julio, se cumplen tres años del fallecimiento de mi adorado hijo Jaime Mª. Me resulta, por lo tanto, imposible escribir cualquier cosa que no se refiera a él.

Con su hermano Carlos, 1994

Con su hermano Carlos, 1994

Sé, por convencimiento, que se encuentra en un lugar mejor y más elevado que este deteriorado, aunque hermoso, planeta. Sé que está cumpliendo su misión, su propósito.

Jaime era un gran admirador de Van Gogh

Jaime era un gran admirador de Van Gogh

Pero, como madre, el no poder escuchar su voz, aunque sea a 9000 kms. de distancia y por teléfono, y el saber que ya nunca podré tocarle, abrazarle ni darle un beso, me sigue desgarrando el alma.

Mi hijito, que contaba con treinta y siete años de edad, se acostó, para no volver a levantarse nunca de su cama. Yo fui avisada dos días después, el 7 de julio, día de San Fermín de los Navarros, que fue cuando le encontraron.

Me dijeron que había tenido un accidente, para omitir detalles desagradables, en un Madrid del mes de julio, con un calor que suele llegar a los 40º centígrados. Pero, después, el informe del forense confirmó que había sido víctima de un paro cardiaco mientras dormía.

Tres años han transcurrido, sí, pero parece que su deceso ocurrió ayer y mi pena morirá el día que me toque dar mi último suspiro. Me veréis reír, hacer chistes, escribir, trabajar… Pero el dolor sigue ahí, clavado en lo más profundo de mi corazón.

Dibujo que Jaime me dedicó cuando estudiaba en la Escuela de Artes Plásticas de Madrid, 1990

Dibujo que Jaime me dedicó cuando estudiaba en la Escuela de Artes Plásticas de Madrid, 1990


En la isla Tabarca, con su hermana Haydée y conmigo, 1994

En la isla Tabarca, con su hermana Haydée y conmigo, 1994


Haciendo rabiar a su hermanito Nicolás, 1995

Haciendo rabiar a su hermanito Nicolás, 1995


Sólo logro, mediante estas breves líneas, solidarizarme con todas las madres que han pasado por este trance y exclamar, mirando al Cielo, “¡Jaime, mami no te olvida!”

A JAIME LE ENCANTABA STING. ¡QUÉ FRAGILES SOMOS, COMO DICE ESTE GRAN ARTISTA EN ESTA CANCIÓN!

septiembre 5, 2012

Publicaciones en el periódico El Nacional, Cumplí 60 años, versión ampliada

24 Agosto 2012, 11:42 AM

Vivencias cotidianas de allí y aqui

Escrito, el 22 de agosto, por: Aida Trujillo Ricart (https://aidatrujillo.wordpress.com/)

Mañana, 23 de agosto, cumpliré 60 años

Si así está dispuesto por el Todopoderoso, mañana será el día en el que habré alcanzado los 60 años caminando por este planeta.

Bueno, en realidad nací casi a medianoche, por eso pertenezco al signo de Virgo, en vez de al de Leo, como otros que nacieron en la misma fecha, pero a otra hora y en otro lugar. Mi ascendente lo tengo en Géminis.

Muchas personas se avergüenzan de cumplir años, sobre todo cuando han llegado, como yo, a la madurez. Es como si, el no ser joven, implicase el no ser atractivos, el haber dejado de resultar interesante, y un sinfín de ideas que nos meten en la cabeza, ayudados por comentarios, por comerciales que nos hablan sobre las delicias de mantenernos jóvenes, por la sociedad, que en tantas ocasiones ha repudiado y repudia a las personas mayores.

Todo ello es harto sabido por todos, en general. Pero seguimos dejándonos arrastrar por esa trivialidad que puede causar el reducir nuestra autoestima y la de otros.

Nací en las afueras de la capital de la República Dominicana, después de, mi pobre madre (q.e.p.d.), haber pasado tres largas y dolorosas jornadas de parto, sin que la anhelada dilatación se manifestase en su total y necesaria presencia. Vi la luz en mi casa, como se estilaba entonces, enfrente del Mar Caribe.

Muchos suponen que, mi llegada a este mundo, fue motivo de celebración para todos y predecían que mi camino iba a ser “de rosas”.

Sin embargo, ya desde el comienzo de mis días en este mundo, fue diferente a lo previsible pues se esperaba a un varón, y no a la que soy, encantada de serlo, una mujer. De modo que ya nací llevando la contraria.

Y, como estoy doctorada en “Rebirthing”, una técnica de respiración y filosofía de la cual les hablaré en otro de mis escritos, mi entrada no fue “triunfal”, cosa que me marcó durante mucho tiempo, de forma inconsciente, y que aún sigue haciéndolo, aunque trabajo mucho mi Yo interior, o procuro hacerlo.

Confieso que no tenía, en absoluto, planeado hablar sobre mi onomástica en el día de hoy pero, al despertarme, sentí el impulso de hacerlo y, como no creo en las casualidades, me puse manos a la obra antes, ni siquiera, de desayunar. Creo que puede serle útil a alguien como, cada vez que escribo, espero que así lo sea.

Muchas personas se entristecen, cuando cumplen mis años, o menos, porque sienten que la juventud se les ha escapado. Otras, como el insigne Pablo Neruda, se limitaron a deleitarnos confesando que “habían vivido”.

Pero, finalmente, la realidad es que, como nos dice en una de sus maravillosas canciones el célebre cantautor y poeta, muy querido por mí y por multitudes, Joan Manuel Serrat, “cada quien es cada cual y baja las escaleras como quiere”, cada uno toma su decisión anímica al cumplir años o al “hacer”.

Les confieso, con toda sinceridad, que lo único que me entristece profundamente es el haber llegado a esta edad y que, el segundo de mis cuatro retoños, Jaime Mª, no haya tenido esa oportunidad. Hubiese dado cualquier cosa porque las cosas fuesen a la inversa. El no sentir su presencia, en este planeta, me duele.

El níspero que sembró mi hijo, Jaime Mª

El níspero que sembró mi hijo, Jaime Mª

Mi hijo sembró, hace ya muchos años, una semilla de níspero (español) que creció hasta convertirse en un árbol que, cada año, da frutos. Cuando lo contemplo, ahora que estoy en Madrid, se me mezclan la alegría y la nostalgia. Pero es bonito el que, el arbolito, todavía esté en la ciudad que le vio nacer.

Aunque sé que él ya está por encima de esas nimiedades con las que, nuestro ego, nos entretiene para impedir que crezcamos espiritualmente.

Por lo demás, a pesar de estar atrapada en un corsé rígido, encargado de sujetar mi espalda, para intentar sanar una vértebra que se me fracturó hace más de dos meses, y habérseme sustraído mi perrito “Chilling”, hace ya casi cuatro, todo está bien.

De hecho, aunque duela, como solía decir Adolfo Domínguez Martínez, mi maestro (q.e.p.d.), de esa espléndida técnica que menciono antes, “Lo mejor es lo que ocurre”.

Libro cuyo autor, Adolfo Domínguez Martínez, mi querido amigo, me regaló hace años

Libro cuyo autor, Adolfo Domínguez Martínez, mi querido amigo, me regaló hace años

Porque ocurre para aprender más y, mejor aún, para saber amar y ayudar más y amarse, también, a sí mismo, aunque sea un poquito más que el año anterior.

junio 7, 2011

Publicaciones en el periódico El Nacional, Perdónenme porque, de nuevo, este escrito trata sobre la pérdida de mi hijo Jaime

2 Junio 2011, 12:42 PM

Jaime y yo, cortesía de Vilma, una divina "Dama del Golf" de Rep. Dominicana

Jaime y yo, cortesía de Vilma Márquez, una divina "Dama del Golf" de Rep. Dominicana

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Escrito por: Aida Trujillo Ricart (https://aidatrujillo.wordpress.com/)

 

Perdónenme porque, de nuevo, este escrito trata sobre la pérdida de mi hijo Jaim

Trabajando de ayudante de decoración en la película "Krapatchouk" de Enrique Gabriel

Trabajando de ayudante de decoración en la película "Krapatchouk" de Enrique Gabriel

En estos días, muchas noticias internacionales pero, sobre todo, nacionales ocupan las páginas de los periódicos más notables del país. He preferido hacer referencia a algo que no es trascendental para la gente en general. Solo para mí y los que queríamos a Jaime Mª, mi malogrado hijo.

He intentado escribir sobre algo que sea de más interés para mis lectores. Y, durante este mes, lo conseguí, no sin esfuerzos.

Escribí una primera y una segunda parte de lo que significa históricamente el 2 de mayo en España. Escribí sobre la historia de la tortilla de patatas, etc.

Tengo muchos más artículos que considero histórica y/o curiosamente interesantes.

Cartel de "Krapatchouk" en España

Cartel de "Krapatchouk" en España

Pero hoy ya no he podido más. Mis escritos salen normalmente los jueves, de modo que mañana se cumplirá un mes del nacimiento de mi hijo Jaime, al que perdí el 5 de julio del pasado año.

Al mes del nacimiento de Jaime Mª, con su traje de Bautizo

Al mes del nacimiento de Jaime Mª, con su traje de Bautizo

Detalle de un cuadro de Goya sobre el "Dos de mayo"

Detalle de un cuadro de Goya sobre el "Dos de mayo"

Él nació el dos de mayo de 1973, fecha histórica por excelencia, en España.  En ella me amparé para intentar olvidar que, para mí, ese día tenía, y sigue teniendo, otra importancia.

Ni siquiera me atreví a mencionar esto en mi blog, para no aburrir y porque, cuando lo intentaba, me echaba a llorar. Pero ya no he aguantado el nombrarle pues éste ha sido su primer cumpleaños fuera de este mundo, en otro plano.

Habría cumplido treinta y ocho años, en plena flor de juventud. Pero la muerte no respeta ni fechas ni circunstancias.

Espero que puedan comprender mi estado de ánimo, mi tristeza y desazón.

Me prometí, a mí misma, no mencionar el apellido Trujillo en esta página, si no era, como es natural, para firmar.  Y no voy a hacerlo, por mucho que se me provoque.

Esta columnita se llama “Vivencias cotidianas de allí y aquí” y la empecé, repleta de ilusión, para narrar cosas que ocurren “allí y aquí” hoy en día, o en el pasado, pero que nada tengan que ver con la política de mi país natal.

Quizás resulte, para muchos, bastante menos interesante que las que escriben mis compañeros. Pero sé que, a quienes les agrade, les resultará atrayente leerla.

Tristeza del alma

Tristeza del alma

Esta se la dedico a las madres que hayan perdido a un hijo que, como ellas saben tan bien como yo, es lo más doloroso que le puede ocurrir a una mujer.

Este año no he podido llamar a Jaime Mª para felicitarle. Pero le felicito, desde este mundo absurdo, por estar disfrutando de una vida más satisfactoria que esta.

Aunque, la verdad, le echo demasiado de menos.

Gracias por leer esto hasta el final. Prometo que, la semana próxima, procuraré tratar de un tema menos personal y que aporte algo de sabiduría, cultura, curiosidad, etc., a quien le apetezca.

diciembre 31, 2010

Homenaje al recuerdo de mi hijo Jaime Mª en la despedida del año que le vio morir

Jaime Mª, mi hijo del alma

Jaime Mª, mi hijo del alma

¡Hijo!  ¡Cuánto echo de menos la llamada que me harías si estuvieras todavía en este plano!

Quiero decirte, desde este sórdido mundo en el que aún estoy, y tu ya no, que te quise, desde que te tuve en mi vientre, y te querré hasta el fin de mis días.

Deseo decirte que siento que tenía que haberme ido antes que tu.  Mi dolor es demasiado profundo e infinito como para poder explicarlo.  Pero no quería que se cerrase este 2010 sin expresar, públicamente, lo que te adoré, adoro y adoraré hasta que me toque reunirme contigo.

Querría poder desearte toda la felicidad del mundo pero tengo que desearte ¡FELIZ AÑO 2011 EN EL CIELO!

Espero que estés en paz y lleno de amor, jugando con nuestro perrito Craken quien, como sabes, no quiso vivir tu muerte y nos abandonó poco antes que tu, mi vida.

Tu madre, que nunca te olvidará… ¡NUNCA!

noviembre 5, 2010

Publicaciones en el periódico El Nacional, “Uno de los graves problemas cuando se pierde un hijo”

4 Noviembre 2010, 11:22 AM

Vivencias cotidianas de allí y aquí

Uno de los graves problemas cuando se pierde a un hijo

Escrito por: Aida Trujillo

No he querido seguir abrumando a mis lectores volviendo a contarles mi dolor por la pérdida de mi hijo Jaime.  Sin embargo, hoy no he podido resistir el compartir con ellos ese pesar que pervive en mí, después de casi cuatro meses tras su muerte.

Estos días están siendo muy duros aunque no ha ocurrido nada nuevo.  Al contrario, la gente piensa que estoy, que debo sentirme mejor que hace un tiempo, cuando ocurrió mi desventura.

He estado cavilando sobre el posible motivo que me hace volver a sentir, con gran fuerza, esta tristeza que me embarga.  Me consuelo tontamente pensando que, quizás, la proximidad de la fiesta de los difuntos sea el móvil.

Vivo con mi única hija hembra, Haydée.  Durante el mes de septiembre mi hijo Nicolás me regaló su adorada presencia.  Ahora está aquí mi mayor, Carlos, junto a su mujer, Mayte, y mi nieta, Aitana.  Su existencia, su acercamiento físico, además del emocional, me sirven de consuelo y me aportan gran alegría.  Pero siento que me falta algo muy importante sin lo que esa felicidad no llega a completarse.  Siento que me falta mi Jaime y que desearía que él estuviese aquí también.  Y, aunque estoy convencida de que, de un modo espiritual, lo está, mi condición humana no me permite sentirme plenamente feliz.  Todavía no he alcanzado esa elevación.  Todo me lo recuerda y en todo existe su ausencia y sus recuerdos.

Los padres que hayan pasado por este trance podrán comprender mis palabras.  A los que no lo han sufrido, les deseo que nunca entiendan del todo lo que digo y repito.  Una cosa es sentir temor por lo que pueda ocurrirles a nuestros hijos y otra, muy diferente, es el tener que aceptar que ya les ha ocurrido.

Un hijo es lo más grande...

Un hijo es lo más grande...

Hoy no he sido capaz de escribir sobre otra cosa que no trate de mi desgarro.  Cuando los hijos se van antes que nosotros, nos sentimos mutilados, como si nos hubiesen  arrancado una necesaria parte de nuestro ser.  Nuestro cerebro no está “programado” para que eso ocurra. Nos hemos planteado, desde siempre, el que somos nosotros los que vamos a marcharnos antes que ellos.

Uno de los graves problemas de cuando uno pierde a un hijo viene muy bien reflejado en una estrofa de una canción cuyo intérprete es un insigne cantante y compositor del mundo del Flamenco, Enrique Morente.

Enrique Morente

Enrique Morente

“Mi pena es muy grande porque es una pena que yo no quisiera que se me quitara…”

Una parte de mi ser no quiere seguir sufriendo.  La otra se resiste a olvidar su dolor.

Doy las gracias de corazón a todos los que se han animado a seguir leyendo esta columna hasta el final y que, por lo tanto, han compartido un poco mi pena en el día de hoy.  Procuraré seguir brindándoles, en el futuro,  informaciones y anécdotas interesantes, algunas más entretenidas y divertidas que otras.

Aída Trujillo Ricart

agosto 29, 2010

Publicaciones en el periódico El Nacional, “Primer cumpleaños de una madre tras la pérdida de un hijo”

28 Agosto 2010, 12:54 PM
Vivencias cotidianas de allí y aquí
Escrito por: Aida Trujillo (aidatrujillo.wordpress.com)

Primer cumpleaños de una madre tras la pérdida de un hijo.

Se me murió mi rosa...

Se me murió mi rosa...

El pasado 23 de este mes fue el día de mi cumpleaños.   Todos los que me quieren intentaron alegrarme, llamándome y ofreciéndome regalos. Agradezco su amor…

Pero  el lunes resultó ser muy difícil de sobrellevar para mí.  Ha sido el primer aniversario acompañada por la dolorosa ausencia de mi hijo Jaime, fallecido en julio.

Lo primero que eché en falta, al despertar, fue su llamada telefónica desde Madrid.

Mi Jaime querido me hubiera felicitado, me hubiera mandado besos, buenos deseos y, después, me habría dicho “Mami, te tengo que dejar porque ya sabes que esto sale caro…  ¡Pero te quiero mucho!”.

Me parece estar escuchando su voz al otro lado de la línea…

Dicen los expertos que, cuando se pierde a un ser querido, el primer año es el más difícil.  Los acontecimientos se suceden, sin él, por primera vez.  Uno siente un inmenso vacío y una tristeza indescriptible.  Sobre todo cuando se trata de un hijo… Yo siento que este penar me acompañará mientras viva.

He perdido a mis padres, a dos de mis hermanos, a amigos que eran más que hermanos para mí.   Sufrí mucho cuando se fueron.

Pero este dolor por la muerte de mi hijo es único, apoteósicamente duro.  Hubiese preferido no haber tenido que llegar a conocerlo.  Lo natural es que yo me hubiese ido antes que él.

Siempre provocó en mí una profunda pena la tristeza de los padres que han perdido a un hijo.  Y  hoy, que la vivo en carne propia, aún más.   Ahora sé que no se asemeja en absoluto a lo que nos podemos imaginar, que se queda en lo que es, un sentimiento de temor y nada más…

El Dr. Jorge Bucay, célebre psicoterapeuta y escritor de múltiples libros, natural de la hermosa ciudad de Buenos Aires, en “El Camino de las Lágrimas”, nos dice (sic):

“Es que, en la muerte de un hijo, al dolor, a la congoja y a la sensación de aniquilamiento afectivo, hay que agregarle la vivencia de la mutilación.  La mayoría de los padres viven este acontecimiento como la pérdida de una parte central de sí mismos y como la destrucción de las perspectivas y esperanzas de futuro.”

Cuando mi hijo falleció hice público mi dolor.  Fue una forma, como cualquier otra, de intentar, infructuosamente, consolarme.  Fue una manera de que su muerte no resultase anónima.   Eso también duele…

Alguien, que no me quiere bien, pretendió herirme y divulgó en una conocida web que “cuando el alma cruje sobran las palabras y basta con las lágrimas”.

Respondí, ahí mismo, con el corazón herido por mi gran pérdida, que “Cuando el alma cruje no sobran las palabras ni bastan las lágrimas… ¡Si no, no existiría la poesía!”.

agosto 23, 2010

Dedicado a mi hijo Jaime Mª, que ya no está en el planeta, en el primer día de mi cumpleaños sin él…

A Jaime, entre otras cosas, le gustaba bailar.  Siempre que le invitaba a hacerlo conmigo, él no se negaba, al contrario, sé que lo disfrutaba.

Cuando era pequeño, estando aquí en Dominicana, nos fuimos él, Carlos, su hermano mayor, y Haydée, su única hermana hembra, a Puerto Plata.  Todavía ni siquiera conocía yo al que sería el padre de mi cuarto hijito, Nicolás.

Pasamos allí un feliz fin de semana de playa y diversión.  Jaime y yo nos animamos a participar en un concurso de merengues que organizó el hotel en donde nos alojábamos. ¡Y ganamos el primer premio!

La expresión de su carita de niño, al obtener el galardón, fue algo que no tuvo, ni tiene, precio.  Está grabada en mi corazón y en mi mente, desde entonces.

Jaime se sintió feliz y orgulloso, sonreía con el pecho henchido por la que él consideró una gran victoria.

Por supuesto, a él le concedí la custodia de la copa con la que premiaron nuestra pequeña hazaña.  Sin su ayuda yo no la habría logrado, le dije.

En este día de mi cumpleaños, el primero sin él después de treinta y siete de su vida, quiero recordar la última vez que, en mi casa de Madrid, bailamos esta canción, él, su hermano Nicolás y yo.  Eso fue hace un par de años…

Puse este disco de Orishas y, felices, bailamos los tres la canción “La vida pasa”, mientras el perrito Craken nos ladraba, igualmente contento.

Orishas, Emigrante

Orishas, Emigrante

Reímos mucho los tres…  ¡qué digo los tres!  ¡Los cuatro!

Hoy me cuesta reír…  Pero este recuerdo trae algo de consuelo a mi alma de madre atormentada.

Jaime, querido hijo, ¡te quiero y siempre te querré con todo mi ser!

agosto 5, 2010

Elegía por mi hijo Jaime Mª… ido a destiempo…

De Miguel Hernández...

De Miguel Hernández...

El dolor es aún más inmenso que el de la letra de Miguel Hernández, uno de mis poetas favoritos.  Un hombre que sufrió inmensa e injustamente.   Maravillosamente interpretada por Joan Manuel Serrat, tengo el honor de publicar esta elegía, dedicada a su amigo Ramón Sijé…

Vale la pena recordar a estos dos artistas, a estos dos poetas, uno músico también, y mandar, al Plano Superior, un mensaje de AMOR a mi querido hijo Jaime Mª…

A Jaime le gustaba...

A Jaime le gustaba...

 ELEGÍA

MIGUEL HERNÁNDEZ/JOAN MANUEL SERRAT

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
a quien tanto quería).

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,  
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
A las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
TANTO DOLOR SE AGRUPA EN MI COSTADO
QUE, POR DOLER, ME DUELE HASTA EL ALIENTO…

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

NO HAY EXTENSIÓN MÁS GRANDE QUE MI HERIDA,
lloro mi desventura y sus conjuntos
Y SIENTO MÁS TU MUERTE QUE MI VIDA…

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

TEMPRANO LEVANTÓ LA MUERTE EL VUELO,

TEMPRANO MADRUGÓ LA MADRUGADA,

TEMPRANO ESTÁS RODANDO POR EL SUELO…

NO PERDONO A LA MUERTE ENAMORADA,

NO PERDONO A LA VIDA DESATENTA,

NO PERDONO A LA TIERRA NI A LA NADA.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

QUIERO MINAR LA TIERRA HASTA ENCONTRARTE

Y BESARTE LA NOBLE CALAVERA

Y DESAMORDAZARTE Y REGRESARTE.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A LAS ALADAS ALMAS DE LAS ROSAS

DEL ALMENDRO DE NATA TE REQUIERO,

QUE TENEMOS QUE HABLAR DE MUCHAS COSAS,

COMPAÑERO DEL ALMA, COMPAÑERO….

………………………………………..

HIJO DE MI ALMA, TENEMOS QUE HABLAR DE MUCHAS COSAS…

SIEMPRE TE QUERRÉ…

Primavera 2009 en Madrid

Primavera 2009 en Madrid

Estas flores son para tí…

julio 29, 2010

El mes de julio de 2010 se va…

Este mes está por terminar…  Pero mi dolor no ha hecho más que empezar…

Escribiré sobre otras cosas, como es lógico, pero mi hijo Jaime siempre seguirá en mi corazón que está roto y de luto para siempre…

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