Aída Trujillo

octubre 30, 2011

Agradecimientos a Matty Frías, por su artículo en el periódico El Nacional, en la que hace mención de mi recién estrenada novela, “Más allá de la Muerte”.

Con estas breves palabras, quiero dar las gracias a Matty Frías, a quien aún no tengo el placer de conocer personalmente, por sus felicitaciones en su columna publicada en ese respetado y destacado diario, que es El Nacional.

De igual modo, deseo expresarle que me ha agradado mucho su forma de redactar y plantear los varios temas que aparecen en la misma.

Asimismo, quiero agradecer que mencione a mi editor, D. Guillermo Cote, Gerente General de Edicaribe, y le anime a  seguir apoyando a los escritores autóctonos.

Colaboradora de la Asociación Dominicana de Cronistas de Sociales, ADCS, desde sus comienzos, Matty Frías, es una destacada comunicadora y publicista.

 

Este es su escrito en la sección “¿Qué Pasa?”, del 4 Octubre de 2011, en El Nacional:

Matty Frías

Matty Frías

 

4 Octubre 2011, 10:42 AM

SE SUBE EL TELON

Esperanza en selva de concreto…

Escrito por: Matty Frías (matty.frias@gmail.com)

 

 

Sube el telón… Y aparece “la esperanza”…Entusiasta, motivadora y generadora…Llenando de luz la oscuridad, sembrando la semilla de la espera con Fe…Segura como el sol que sale todos los días…Confiada en que la verdad resurge sin que se busque, pues fluye como río sin cause, en su momento justo…Baja el Telón…

*Sube el Telón…  Para reafirmar que cada vez más el mundo crece desproporcionalmente, y que nuestra sociedad se va convirtiendo en una selva  de edificios de concretos…Me preocupa la cantidad de edificios que se construyen sin control…La contaminación aumenta más en la medida en que no se cumplan las reglas del juego…Baja el Telón… 

*Sube el Telón…Y en la medida en que crece la población, también crece la delincuencia, y es más grande la burbuja en la que la gente se encuentra y no se da cuenta de la realidad…Hay que precaver para después no lamentar…Falta mucha prudencia en todos los ámbitos…Baja el Telón…

*Sube el Telón…Para felicitar la nueva directiva de la Asociación Dominicana de Cronistas Sociales…Presidida por la incansable profesional de la comunicación, Jenny Lovera…Auguramos éxitos a su gestión pues ella al igual que su equipo tienen las mejores intenciones de mejorar la ADCS…Éxitos! Baja el Telón…

Jenny Lovera

Jenny Lovera

*Sube el Telón… Para reconocer, que a cada quien le llega su tiempo, pues todo está escrito y nada se omite, si nos pertenece…Como dice el viejo refrán: “No hay mal que dure cien años”…Y todo Dios lo ve…Baja el Telón…

Aída Trujillo con Guillermo Cote, de Ediciones Unidas del Caribe

Aída Trujillo con Guillermo Cote, de Ediciones Unidas del Caribe

*Sube el Telón…Para felicitar a la escritora Aida Trujillo, ganadora del Premio Nacional de Literatura por su primer libro “A la Sombra de mi abuelo”, regresa a hora con su nueva obra “Más  allá de la Muerte”, de la mano de Editora del Caribe…Guillermo Cote, gerente general de la empresa apoyando a los valores nacionales de la pluma…Hurra! Baja el Telón…

*Sube el Telón… Para llegar al final, exhausta de ver para creer,  reconociendo que cada cabeza es un mundo  tan distinto, y que la esperanza es lo último que se pierde…Que la Paz y la Fe les acompañen siempre…   Cuídense mucho, por dentro y por fuera…Les espera…ABRIL.

 

junio 3, 2010

Secretaría de Estado de Cultura, Archivo General de la Nación y “A la sombra de mi abuelo”

A la sombra de mi abuelo

 

Jueves, 17 de Diciembre de 2009
El libro de Aída Trujillo, una de las nietas del Dictador, ha levantado un gran revuelo. Que sí es o no una novela, que el premio estaba amañado, que cómo es posible que la nietísima lo ganara, que si esto que si aquello. Ante todo creo que es una novela, narrada en tercera persona. La novela, hace mucho tiempo, dejó de obedecer a patrones tradicionales, y lo mismo ha pasado con los poemas. Los de ahora nada tienen que ver con los de antes y nadie se atreve a decir que no sean poemas. Pues ahí está A la Sombra de mi Abuelo. Recuerdos novelados de un abuelo cariñoso, del que los dominicanos guardamos un mal sabor. Las críticas han despertado un gran morbo y el libro se ha vendido como pan caliente. A mí me dejó de una pieza, con la boca abierta y fuertemente impresionada.

Nunca pensé que alguien cercano al Jefe le diera por buscar su lado bueno y se topara con que ese hombre no tenía ni un pelo de bondad. Por más que la nieta indagara, le contaran, lo leyera, jamás sería igual, ni siquiera parecido, como vivir en carne propia lo que hizo ese hombre con nuestro país. Ni tampoco pensé que una persona que había heredado los millones y las propiedades que le dejó pudiera caer en la inopia y tener que irse a vivir en carromato, en un camping. Ni que su vida fuera tan azarosa. Aída, según cuenta, vivió en un hogar, si es que a eso se le puede llamar hogar, con una madre deprimida siempre y un padre parrandero y siempre ausente. Cerca a una abuela paterna recia y despiadada, y cuando murió el abuelo-bueno-protector que conocía, tenía nueve años y desde los siete vivió interna en un colegio de monjas que la hacían bañar con la ropa puesta y le hacían creer que todo era pecado.

Pues bien, volviendo a la novela, creo que mucha gente la ha satanizado sin leerla. Está bien escrita, y además, aporta datos y hechos desconocidos hasta entonces, por lo menos para mí. Entiendo a los que no la quieran leer. Lo que no se puede descartar es que Aída Trujillo no encontró, ni encontrará en el resto de su vida, un solo acto de bondad de su abuelo para con nuestro pueblo. Ella se pregunta porque todos hablamos de ajusticiamiento y no de crimen, es que como no vivió bajo esa sombra tenebrosa, donde la única justicia era la voz del dictador y allí no había más que su justicia de crímenes, robos y torturas, no había otra forma de hacerle justicia, más que ajusticiándolo a balazos.

El libro es sacado de su Diario, unas veces con hechos novelados y en otras con ficción y algún momento sale la realidad, como en todas las novelas. A los dominicanos nos causa pavor que otros, y no nosotros, escriban del Tirano. Ahí está La Fiesta del Chivo, de Vargas Llosa que hasta se llegó a hablar de plagio. Que la nieta presente al abuelo como bueno y cariñoso, no me extraña. Tengo una amiga que estuvo casada con uno de los peores torturadores de la 40 y cuenta de lo buen esposo y padre. Pero no nos rasguemos las vestiduras que por ahí viene un libro de Angelita Trujillo. Y ya veremos.
Denver, Colorado

Por más que la nieta indagara, le contaran,

lo leyera, jamás sería igual, ni siquiera parecido,

como vivir en carne propia lo que hizo

ese hombre con nuestro país.
Fuente: Ligia Minaya/Diario Libre
15 Agosto 2009

mayo 28, 2010

Fragmento de la carta a mi abuelo en “A la sombra de mi abuelo”

Rafael Leonidas Trujillo Molina

Rafael Leonidas Trujillo Molina

Querido abuelito:

Yo no soy quién para juzgarte ni a ti ni a nadie. Sin embargo, a mis recién cumplidos cincuenta años, me doy cuenta de que mis sentimientos hacia ti siguen siendo paradójicos. Y, a estas alturas, tengo asumido que lo serán hasta que me muera.

Por un lado, sigo queriendo al que fue, después de mi madre, el ser más importante de mi primera infancia. Mi primer amor que cada vez que te recuerdo, resurge en mí con más fuerza.

…………………………….

Las últimas vivencias a tu lado, las memorias que entonces cobijé en mi mente como oro en paño, ¡son tan distintas a lo que descubrí más tarde! Aquel a quien yo conocía y amaba tanto era un abuelo tierno y un manda­tario justo, no el hombre despiadado y cruel del que la historia habla. Te juro que al principio creí falsa toda la información que sobre ti venía en los libros. Y no reconocía en ella a ese hombre que fue mi adorado viejo.

…………………………….

Descubrí, además, que el lugar donde te mataron es sitio de conmemo­ración. El visitante se entera de que en aquel lugar, finalmente, después de unos larguísimos treinta y un años, unos hombres valientes libraron a su país de tu tiranía.

…………………………….

Hay una canción, que me gusta muchísimo, cuyo autor es Joan Manuel Serrat, y que termina diciendo: “Nunca es triste la verdad… lo que no tiene es remedio.”

Esa verdad me hace sentir que nunca más podré volver a vivir en el país que me vio nacer. De algún modo, siempre seré una exiliada. Porque, des­pués de ti, el apellido Trujillo significa destierro. Si me empeñara en regresar a vivir aquí tendría que alcanzar una madurez intelectual y espiritual a la que no creo poder llegar nunca. Siempre me señalarían con el dedo, hiciese lo que hiciese. Perdería mi identidad como persona porque no sería Aída, sino la nieta de Trujillo. No tendría libertad, ni independencia, ni autonomía, cosas por las que tanto he luchado. No sabría si debo revelar mi apellido, si puedo hablar claro, si se me está permitido abrir mi corazón a un descono­cido. Porque nunca sabría si ese desconocido, fue en algún momento de su vida perjudicado por ti.

……………………………..

Pero cuando veo los resultados de mis indagaciones sobre quién fue aquel político, Rafael Leonidas Trujillo, aunque reconozca que hiciste al­gunas cosas buenas por el país, no puedo aceptarte. Lo siento, abuelo, en el fondo me gustaría ser así y poder pensar únicamente en lo que a mí me interesa, olvidando al resto del mundo. Pero, por más que lo he pretendido, no lo he conseguido.

Muchas personas afirman que sufro innecesariamente. Aseguran que te juzgo demasiado severamente, que habría que haber estado en tu pellejo y en tu época para saber que no te quedó otra alternativa, y que tuviste que actuar como lo hiciste. Pero, aunque he intentado convencerme de que quizás esas personas tienen parte de razón, y he rebuscado en la historia de tu mandato para encontrar tus posibles virtudes, por más que he querido volver a mi ceguera anterior, no lo he logrado.

……………………………….

Deseo que, después de tantos años transcurridos desde que abando­naste esta vida, hayas podido alcanzar tu paz y tu divinidad tanto espiritual como física. Sí, también física. Una vida material que sepa sanar todo el daño que hiciste en la que fue tu existencia como gobernante absoluto de un bello país que nos vio nacer a ambos.

Y así sea…

Con amor verdadero.

Aída

mayo 23, 2010

Entrevista en video del programa Zona 5, por Edwin González, República Dominicana

El presentador comenta y muestra algunas imágenes terroríficas sobre el que fue el mandato de Rafael Leonidas Trujillo.
Me pregunta qué fue lo que provocó que escribiese mi libro, “A la sombra de mi abuelo”. También me pide que hable sobre cómo era él en el ámbito familiar.
Muestra algunas fotografías de mi álbum personal. La entrevista se realizó en casa de mi hermano Rafael.
Sorprendente fragmento de un discurso de Balaguer en el que ensalza a Trujillo y afirma que éste era un enviado del propio Dios.
Las opiniones y comentarios los ponen ustedes…

mayo 22, 2010

Entrevista en video del programa “Tal como somos”, de Radio Televisión de Castilla y León, julio 2009

En esta entrevista, realizada en la ciudad de Valladolid (España), hablo sobre mi proyecto de regresar a vivir en la República Dominicana.  Pero afirmo, además, mi deseo de volver a España, mi segunda patria, en la cual residí durante casi 50 años.

Me preguntan sobre mi dicotomía con respecto al personaje que fue Rafael Leonidas Trujillo Molina, mi abuelo.  También, sobre el trato que mantuve con Francisco Franco, quien fue mi padrino de Bautizo, junto a su esposa, Carmen Polo.

Hacen un breve repaso a la que ha sido mi vida, sobre todo durante mi niñez y juventud.  Se comenta el premio de novela que recibí en el año 2009 y el porqué de mi ausencia voluntaria, en Santo Domingo, a la hora de recogerlo.

Este programa fue emitido a finales del mes de julio del año pasado.  He cambiado bastante desde entonces y para junio voy a cumplir los 9 meses de estadía en mi país natal.

Espero que lo disfruten…

mayo 21, 2010

Listín Diario, opinión de Tony Raful sobre “A la sombra de mi abuelo”

Tony Raful
Tony Raful

Puntos de vista 4 Agosto 2008, 11:33 PM

Un texto huésped de duendes plañideros

Tony Raful

Una nieta escribe sobre su abuelo pero esa nieta sabe que su abuelo no es un abuelo cualquiera, tiene que empinarse en su adultez para arribar a su terso celeste recuerdo de la infancia como una gruta, tiene que cerrar los ojos para verlo distante y galante, dador de golosinas y ternuras cuando la edad es un tiovivo, un apoyo desmesurado a todas las travesuras, un impedimento a conocer el mundo herido, lleno de afrentas y dolor. Tenía que morir el abuelo para que ella pudiese conocer el significado de la muerte y después la Historia, el rojo recorrido de un pueblo empuñado en seis lustros de fuerza omnisciente e implacable. Aída Trujillo, hija de Ramfis Trujillo y nieta de Rafael Trujillo Molina, acaba de publicar una obra llamada “A la sombra de mi abuelo”, que constituye el primer esfuerzo o tentativa por aproximarse a la figura de su abuelo desde una referencia objetiva, de admisión de su poder negativo, del peso nefasto de su obra de gobierno, liberando al abuelo del tirano, en una compleja trama sicológica en la cual toda su vida es una atormentada confesión de huésped de fantasmas quejosos y de apariciones fabulosas, que abren una hendidura metafísica en el tiempo presente.

Ella escribe rodeada de duendes, quienes acuden puntuales a la cita de sus vivencias. Ella escribe la crónica de su madre, los avatares y los repudios íntimos, los apellidos en desgracia, el apoyo del abuelo a su madre, habla de las pequeñas miserias familiares como ponzoña del alma, y habla de su padre, el general Trujillo hijo, con devoción y dudas simultáneas, el ruin exilio  de vivir con un apellido  maldito, beneficiaria de ese apellido para poder vivir en la techumbre de una riqueza impropia que nunca fue tan grande como la pensamos y que nunca llovió lo suficiente sobre su vida.  Tiene un valor indudable, es el primer familiar de Trujillo que escribe para reconocer el daño que Trujillo hizo al pueblo dominicano, no importa que lo escriba confinada en un cayo triste y desolado, no importa que sus parientes la repudien y le saquen en cara su falta de amor a su abuelo, ella explica su amor por el abuelo en la otra dimensión del alma liberada de las pasiones humanas, fingiendo vivir el fuego que purifica para que el abuelo se redima de las palabras y  las vilezas, para limpiar de sangre el altar mayor de su alma en pena.

El texto se atiborra de nimiedades y anécdotas que colindan con lo trivial, amores que vienen y se van, personajes chicos que el amor visualiza grandiosos pero que no tardan en alcanzar su  pequeñez congénita, espasmos, fantasmas que hablan en su conciencia amilanada, ritos extraños, muertes anunciadas como en un bazar de aprobaciones esotéricas y retornos al tiempo perdido, a las imágenes del litoral, la casa de playa, la gente.  Hay en el texto de Aída Trujillo  dos importantes revelaciones, la primera es la confesión de su padre Ramfis, antes de morir como consecuencia de las heridas recibidas en un accidente automovilístico, cuando le dice que prepara su retorno a Santo Domingo, e incluso le pone un disco alegórico a dicho regreso. Ella  se opone y él le recuerda que es hijo de Trujillo Molina. Aída no lo sabe pero su padre Ramfis organizaba su llegada a Santo Domingo para los primeros meses de 1970, dirigiendo una vasta conspiración cívico militar en la que participaban militares de los dos bandos que se enfrentaron durante la contienda de abril de 1965, políticos de diversas fuerzas y cierta complicidad o entendimiento deBalaguer. Toda estaba listo en la Base Aérea de San Isidro para recibir con honores al hijo de Trujillo, quien  encabezaría una Junta de tinte antinorteamericano, previa defenestración de todos los antitrujillistas conocidos en un baño de sangre. La otra información lo constituye la forma de ejecución del general Desiderio Arias de parte del general Ludovino Fernández, a quien cortó la cabeza y la llevó ante Trujillo, quien horrorizado dio ordenes para se le cosiera al cuerpo del muerto. Estos datos lo ofrece  la autora gracias al hecho de que el esposo de  la antigua cónyuge de su hermano Ramfis Rafael, es nieto del médico que cosió la cabeza al cuerpo de Arias, y relata el testimonio de aquella tragedia.

La escena de la “maldición hasta la cuarta generación” de la familia Trujillo proferida por familiares del general Arias ante la presencia del tirano, tiene una fuerza descriptiva voluptuosa que de no ser cierta merece serlo en cuanto a su intensidad no en cuanto a los deseos de quien escribe. Además es la clave para descifrar aquel fantasma sin cabeza que atormentó durantes muchos años a su madre Tantana y cuyas apariciones se hicieron frecuentes en el marco de la familia y que ella, Aída, vino a descubrir casualmente.

Tony Raful nació en Santo Domingo el 28 de abril de 1951.

Poeta, narrador, ensayista, periodista, animador cultural. Es Doctor en Derecho y Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Santo Domingo, de la que actualmente es profesor.

Pertenece a la Generación de escritores del 1965. Desde finales de la década del 60 ha sido directivo de varios grupos de literatura, como el Movimiento Cultural Universitario (MCU).

Fue Director de la Biblioteca Nacional y Director Cultural de Radio Televisión Dominicana. Junto a Andrés L. Mateo y Pedro Peix produjo el programa Peña de Tres, uno de los más importantes programas radiales de divulgación cultural producidos en la República Dominicana. Ha sido congresista en tres ocasiones. Es columnista del periódico Última Hora.

Aparece en las antologías Meridiano 70 (Cuba, 1976) Poesía de Postguerra (Santo Domingo, 1981), Poesía dominicana (París, 1978), Antología de la Literatura dominicana (Intec, 1985), Antología histórica de la poesía dominicana del siglo XX (Ediciones Alcance, New York 1995), Dos Siglos de Literatura Dominicana (colección Sesquicentenario de la Independencia Nacional, 1996), Enciclopedia Dominicana (Antología de la poesía dominicana, 1997).

Parte de su obra ha sido traducida al francés e inglés. En 1995 se presentó en el Palacio de Bellas Artes un recital antológico de su poesía.

Listín Diario, Aída Trujillo trabaja en un libro sobre su padre Ramfis

ENTREVISTA

LA AUTORA DE “A LA SOMBRA DE MI ABUELO” PONDRÁ A CIRCULAR HOY SU SEGUNDA EDICIÓN

La República 29 Noviembre 2009, 10:39 PM

Wanda Méndez

Santo Domingo.- Aída Trujillo, la autora de la controversial obra “A la sombra de mi abuelo”, se encuentra en el país. Este lunes pondrá a circular la segunda edición del libro que ha sido objeto de amplias críticas.

Pero ese no es el principal motivo de su presencia en territorio dominicano desde hace casi tres meses.

Al cabo de 50 años de residencia fuera de la tierra que la vio nacer, la hija de Rafael Leonidas Trujillo Martínez (Ramfis) decide radicarse en la República Dominicana, en el país que su abuelo, Rafael Leonidas Trujillo Molina, instauró una dictadura de 30 años.

Con buen sentido del humor, conversadora y amena, Trujillo, concedió una entrevista a LISTÍN DIARIO, sin temor a responder cualquier pregunta sobre su persona y sobre su libro, por más dura que le parezca: ¿QUÉ LA TRAE A RD? En principio radicarme aquí, el día 3 cumplo tres meses aquí.

¿POR QUÉ QUIERE VIVIR AQUÍ?
Porque llevó nada más y nada menos que 50 años viviendo fuera, es mi tierra natal, a pesar de que también España es mi tierra, algo me decía que tenía que venir a vivir en mi país.

¿QUÉ LE GUSTA DE AQUÍ?
La belleza natural, los paisajes, las playas, la simpatía de las personas, que son muy cálidas… Aquí de lo que me quejo es de la luz, eso es tremendo, y por mi trabajo, más todavía, porque tengo que escribir a manos, es muy incómodo, luego tengo que pasar al computador, a lo mejor estoy sola en una casita donde estoy con velitas y mi perrito nadamás.

Me molesta también ver tanta gente sin recursos, pero sin lo más mínimo que tiene que tener un ser humano, no te digo que en España no vea, pero bastante mínimo.

¿RESIDIRÁ EN EL PAÍS SOLA O ESTARÁ ACOMPAÑADA POR SU HIJOS?
Tengo aquí una hija y tengo un hermano, pero yo estoy sola, vivo fuera de la capital.

Para escribir es lo más indicado, estar más tranquila, no tengo tanto compromisos.

Mi hija vive en la capital y yo estoy en Juan Dolio.

¿A QUÉ SE DEDICARÁ EN EL PAÍS?
Estoy escribiendo un libro sobre mi padre.

¿TIENE ALGÚN COMPROMISO DE EMPLEO?
Estoy abierta a que se ofrezca trabajo.

Mi madre, Octavia Ricart, junto a mi padre, Ramfis Trujillo

Mi madre, Octavia Ricart, junto a mi padre, Ramfis Trujillo

HÁBLEME DE ESE FORO DE ESTE LUNES
El motivo es que sale la segunda edición del libro (“A la sombra de mi abuelo”) un tanto corregida por mí, algunas cosas que se pasan en las primeras ediciones, y además con fotos. Es dar a conocer la segunda edición, que haya un pequeño debate.

LUEGO DE TANTA POLÉMICA Y CRÍTICAS A SU LIBRO, ¿NO LE CREA TEMOR PARTICIPAR EN UN DEBATE PÚBLICO?
No me considero una persona miedosa, primero, y lo segundo, no creo que nadie realmente tenga ganas de hacerme daño gratuitamente, porque yo no estoy haciendo daño a nadie. Cuando vine a presentar la primera edición, en julio 2008, hubo un montón de preguntas, algunas difíciles de responder, pero creo que salí airosa, porque dejé bien claro mi postura ante la situación abuelo o dictador, separé a mi abuelo, al que quiero y seguiré queriendo, del político, vuelvo y repito, no estoy de acuerdo con las dictaduras, ni de derecha, ni de izquierda, creo en la democracia, y en España yo luché por la democracia.

¿PIENSA QUE LA FAMILIA TRUJILLO NO DEBÍA SER RECHAZADA EN EL PAÍS?
Creo que los que éramos niños en la época, los mayores dependen de lo que hayan hecho en la época, si ha sido una persona injusta, ha maltratado o herido a alguien, pero yo tenía 9 años cuando murió Trujillo, aunque me acuerdo perfectamente de él, fue lo mejor para mí como abuelo, estoy diciendo como abuelo, no el político.

¿CREE QUE SE HA SIDO INJUSTO CON LAS CRÍTICAS TAN DURAS A SU LIBRO?
Si, sobre todo cuando provienen de personas que no lo han leído, y yo me doy cuenta en seguida.

EN EL LIBRO NARRA CÓMO NACIÓ ¿SINTIÓ RECHAZO HACIA SU PAPÁ CUANDO SE ENTERÓ QUE LE DIO SUSTANCIAS A SU MADRE PARA QUE ABORTARA?
Me enteré de eso ya adulta, a los 20 y pico de años, un día mi mamá me lo contó, no sentí ningún rechazo porque yo comprendo que a veces la gente no quiere tener más niños. Lo que me dolió fue que la forzaran a ella, que la engañaran.

¿POR QUÉ EL LIBRO ESTÁ EN TERCERA PERSONA SI NARRA VIVENCIAS SUYAS?
Porque me cuesta hacer el trabajo en primera persona, es una historia bastante dura.

Incluso, el libro original está escrito con un seudónimo, lo que pasa que el editorial entendió que no era lo mejor. En el libro original me llamaba Isolda y de apellido Cáceres.

EN LA PÁGINA 68 NARRA CONVERSACIONES DE SU MADRE CON TRUJILLO, QUE LO MUESTRA ARREPENTIDO Y QUE EN GRAN PARTE LA CULPA LA TENÍAN SUS COLABORADORES, PERO ADEMÁS QUE ERA SENSIBLE, QUE LLORÓ FRENTE A LA VIRGEN DE LA ALTAGRACIA, ¿LO CREE USTED ASÍ?
No le quiero echar la culpa a nadie, él fue el responsable de sus actos, pero sí quise dar a conocer la faceta humana de aquel hombre y esa conversación fue real, me la contó mi madre en numerosas ocasiones. Yo creo que tenía demasiada carga moral y como ser humano tenía que tener su arrepentimiento, creo que él quería morir, estaba cansado.

EN LA PRIMERA ENTREVISTA QUE NOS CONCEDIÓ POR INTERNET NOS DIJO QUE SU FAMILIA LA HABÍA REGAÑA DO POR ESCRIBIR ESE LIBRO ¿QUÉ ARGUMENTOS UTILIZÓ?
La primera fase fue tú no puedes hablar mal del abuelo, a lo que yo le contesté, yo no hablo mal del abuelo, de eso se encarga la historia, y muchos me han dejado de hablar…(prefirió no comentar los nombres).

HAY UNA PARTE QUE MENCIONA A BALAGUER, LO MUESTRA COMO UN TRAIDOR
El no traicionó a Trujillo porque no se atrevió, él quería el poder, eso lo sabemos todo que era ambicioso, pero él incluso le quitó la nacionalidad a los niños de la familia cuando había acordado otra cosa con mi padre, porque mi padre se fue de aquí, en realidad no quería continuar con la política, a él no le resultó difícil, le dio dinero (a Balaguer) y un trato, que no cumplió.

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NACIMIENTO Y VIDA DE AÍDA TRUJILLO

La vida de Aída Trujillo ha transcurrido entre Santo Domingo, Roma, Madrid, Barcelona, Francia y Estados Unidos. Nace el 23 de agosto de 1952. Hija de Rafael Leonidas Trujillo Martínez (Ramfis) y Octavia Ricart Martínez (Tantana). Es madre de cuatro hijos: Carlos, Jaime, Haydée y Nicolás.

Mi hijo Jaime

Mi hijo Jaime

Dos de mis hijos, Carlos y Nicolás

Dos de mis hijos, Carlos y Nicolás

Estudió en el colegio del Apostolado, en Santo Domingo, en el internado de Monjas del Colegio del Sagrado Corazón, de Madrid y Barcelona, en el colegio Mont-Olivet de Lausanne, Suiza, así como en Jackonsville , Florida.

En Estados Unidos alcanzó el título de secretaria de Dirección. Es una bailadora profesional de arte flamenco, domina cuatro idiomas y amante de la literatura, la música y la pintura.

“A la sombra de mi abuelo” es el primer libro que publica Aída Trujillo. En el país se dedicará a escribir su siguiente obra, sobre su padre Ramfis, al que todavía no le ha colocado un título.

Mi hija Haydée

Mi hija Haydée

Narrará en esa obra los últimos días de vida de su padre. Aunque tiene una hija que vive en el país, ella vivirá sola para escribir con más tranquilidad.

mayo 20, 2010

William Lockward opina, en el periodico Listín Diario, sobre Aída Trujillo y la novela “A la sombra de mi abuelo”

Zona de Contacto 30 Noviembre 2009, 11:13 PM

Aída Trujillo trabaja en un libro sobre su padre Ramfis

WILLIAM LOCKWARD
Me sorprende que a estas alturas, todavía buena parte de la familia Trujillo, se niegue a ver al dictador como lo que fue, un asesino y un saqueador de todos los bienes dominicanos. Por eso tengo empatía con Aída, por tener el valor de escribir este libro tan complejo.

Para nada fue un regalo su Premio Nacional de Literatura, el dinero que se invirtió en su educación, que salió de la sangre de nuestro pueblo, se ve reflejado en esta prosa tan superior, al compararlo con lo que nos tiene acostumbrado nuestros escritores contemporáneos.

Aída Trujillo no tiene la culpa de venir de donde viene, sus cuentas con el destino ya están saldadas.

Yo creo que se merece ser recibida como una compatriota mas, con el mismo cariño e indulgencia que recibimos a nuestros compatriotas extranjeros.

Porque como está nuestra sociedad hoy en día, aquí nadie está para decir quien es bueno y quien no, porque pocos pasan una prueba sensata y objetiva de moral y ética en su cotidiano vivir.

Saludos Aída, y bienvenida a República Dominicana.

mayo 4, 2010

Basilio Belliard, Director de Gestion Literaria, Coordinador de los Premios Anuales de Literatura de la Secretaria de Estado de Cultura, República Dominicana

Palacio de Bellas Artes, Santo Domingo

Palacio de Bellas Artes, Santo Domingo

Carta a Juan José Ayuso

El pasado 23 de junio  leí en su columna “Al Día” del vespertino “El Nacional” una nota que me sacudió la conciencia, en la que usted califica como un “fraude” la concesión del Premio Nacional de Novela a Aída Trujillo por su obra A la sombra de mi abuelo. Lo primero que debo decirle es que un fraude es un delito y de ello usted acusa a la editorial Norma y/o Aída Trujillo por someterla al concurso. Debo decirle que ellos como editorial tienen todo el derecho, igual que cualquier otra editorial que haya publicado un libro de autor dominicano, y hasta donde todos sabemos, Aída Trujillo es dominicana, como usted y como yo. Nosotros como administradores del certamen estamos en la absoluta libertad y derecho de aceptar todo libro de los géneros a los que convocamos porque no hay censuras para los temas, ni para los autores nacionales. Los temas son libres, así como las formas artísticas, según lo establecen las bases del concurso (Art.9), por lo tanto no había ninguna razón para impedir que el libro participara del certamen. De hacerlo hubiéramos caído en la ilegalidad y la arbitrariedad, que tanta sangre, sudor y lágrima nos ha costado a los dominicanos erradicar del seno de nuestra sociedad. Tampoco podíamos recibirlo y luego secuestrarlo para no enviárselo a los jurados porque cada participante llena una aplicación al momento de inscribir su obra inédita o publicada. De igual modo, el jurado no cometió ningún fraude porque ellos son escogidos para premiar una obra y descartar el resto. Entonces, ¿dónde está el fraude? Tampoco ningunos de los jurados está vinculado al grupo editorial Norma, entidad que publicó el libro, como se ha querido decir. 

Usted dice que se trata de un “relato novelado”. Hasta donde yo sé ese género no está contemplado en la convocatoria que hacemos cada año. Para sus conocimientos y fines de lugar, y por si no lo sabe, los géneros de los Premios Anuales de Literatura son: novela, cuento, teatro, poesía, literatura infanto-juvenil, historia y ensayo. Debo decirle que A la sombra de mi abuelo fue sometida por la editorial Norma como novela, porque así lo entendieron ellos y así se la enviamos a los jurados. Por si no los sabe, en una novela cabe el ensayo, el relato, la poesía, la historia, la autobiografía, la memoria, el teatro…todo, pues es un cajón de sastre, y más aún en la época actual. Si no es así, ¿qué son Rayuela, Paradiso, La búsqueda del tiempo perdido, Ulises, etc.? Yo no debo defender la novela ni a los jurados, pero sí este premio que administramos con absoluta transparencia, buena fe y profesionalidad, y donde no hay la menor interferencia en las decisiones de los jurados, quienes hacen su trabajo con total libertad y soberanía. Y ahora más que nunca quedó demostrado que, ni el Secretario de Cultura ni un servidor, actuamos con criterios personales para premiar determinado autor (a) o libro, ni mucho menos intervenimos en las decisiones de los jurados porque no tenemos derecho ni a voz ni a voto, ni participamos de las deliberaciones. Tampoco damos a conocer los miembros de los jurados, sino cuando se dan a conocer los ganadores, contrario a como se hacía en el pasado, así como tampoco nadie puede decir que por parte de los organizadores del concurso se divulgaron previamente los nombres de los galardonados.

Yo leí la novela y puedo hablar, pero no debo hacerlo para evitar malentendidos, y por razones éticas y técnicas, debo mantener distancia y evitar opinar sobre ella. Sí debo decirle que muchos intelectuales no la han leído y opinan movidos por intereses políticos, envidia, mala fe y resentimiento. Y algunos han subordinado su formación intelectual y aun su conocimiento de la novela y la teoría de la novela, con el propósito de enturbiar el premio o para desconocer a la autora y su obra. Con la intolerancia y la arbitrariedad le hacemos un “flaco servicio” a la causa por la que lucharon nuestros héroes y mártires en el camino de la libertad. No hay fraude cuando se actúa apegamos a los principios de las reglas de un concurso ni cuando se respeta la decisión de un jurado calificador ni cuando se acepta que una obra literaria participe de un certamen, cuyas bases no prohíban. Para descalificar un premio y a sus organizadores por una decisión de un jurado hay que conocer las bases del mismo, conocer la obra premiada y los procedimientos de admisión de las obras. Usted se pregunta ¿por qué extranjeros para un concurso nacional? Mi respuesta es: porque son los mismos autores dominicanos los que no confían en sus autores como jurados. Además había por años un clamor generalizado de que había que utilizar los servicios de jurados extranjeros para evitar el tráfico de influencias y los cabildeos y para darles mayor legitimidad y transparencia a los veredictos de los jurados. Si usted observa, sólo en historia los jurados son exclusivamente dominicanos porque se trata de obras sobre temas nacionales. Debo decirle que una obra de ficción (poesía, novela, cuento o teatro) perfectamente puede ser evaluada por un jurado extranjero porque una obra literaria es universal y sus valores trascienden lo local. En otros países, por si no lo sabe, se hace lo mismo. Al contrario, más que desayudar, ayuda a difundir nuestras letras y a colocar nuestros autores bajo el tamiz del juicio de expertos extranjeros. En novela, los jurados internacionales Jorge Volpi y Manlio Argueta, lejos de desacreditar el premio, lo prestigian y enaltecen, debido a su prestigio, fama y calidad de su obra.

Espero que estas precisiones no se malinterpreten. Simplemente se las hago en razón de que soy y he sido el responsable de administrar estos premios con absoluto celo, transparencia y profesionalidad, y porque me dolió leer en su artículo la palabra “fraude”, que nos trae tantos malos recuerdos para el proceso democrático del país.  Mi conciencia está tranquila porque he cumplido con un deber institucional e histórico muy difícil, pero que me ha dado también muchas satisfacciones del deber cumplido. Que quede claro: la Secretaría de Cultura sólo administra los premios. Quienes otorgan los premios son los jurados, y cuya decisión es soberana e inapelable. Y eso ha hecho esta Secretaría de Estado.     

Atentamente.

Basilio Belliard

Director de Gestión Literaria

abril 26, 2010

Buscando un Representante Literario o una Editorial

El mayor reto de mi vida fue escribir mi primer libro publicado.  Además de gratificante, resultó ser una experiencia hermosa e indescriptible.

Fui recompensada, con creces, por todo el esfuerzo, la ilusión y los sueños que iba volcando en él mientras lo escribía.  Me fue otorgado el Premio Nacional de Novela, Manuel de Jesús Galván, de la República Dominicana.

Lo único que me falta para “coronar” mi alegría, es el poder llevar este, mi tesoro, para compartirlo con muchas más personas, a otros países del mundo.

Se me ocurre que podrían ser países hispanoparlantes, latinoamericanos, Estados Unidos de América, en donde habitan tantos compatriotas, y por descontado mi España querida.  Pero estoy abierta a cualquier otra posible sugerencia. Incluso podría traducirse a otros idiomas.

Es por ello que estoy buscando un REPRESENTANTE LITERARIO  o una EDITORIAL que se involucre con mi proyecto:  introducir en nuevos hogares, fuera de Dominicana, mi novela, “A la sombra de mi abuelo”.*

¡Espero que caiga una estrella!

Podéis contactar conmigo a través de mi email, aidatrujillo@hotmail.com,  mediante mi blog aidatrujillo.wordpress.com, o por Facebook, en donde figuro con mi apellido materno, también. Es decir como Aida Trujillo Ricart.

Gracias a todos por existir en mi vida… ¡aunque sólo sea leyendo lo que escribo!

Aída

P.D. Esta entrada fue escrita en abril de 2010.

*Ahora, además, he publicado otro libro, “Más allá de la muerte” que estuvo entre los 10 más vendidos de la prestigiosa Librería Cuesta de República Dominicana y que nada tiene que ver con mi familia. Esta novela fue puesta en circulación en septiembre del 2011 en Santo Domingo.

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